Archivo de la categoría: Uruguay

23 de abril Día del Libro

La señora Mary no era precisamente guapa, sus enormes ojos verdes, eran más enormes detrás de sus gafas.
Cuando te miraba, te hacía una radiografía completa.
Llegué a creer que era capaz de detectar restos de polvo en tus rodillas o de vascolet de chocolate en tus dedos, cuando desde detrás del mostrador te pedía el carnet de la Biblioteca y mientras fruncía los labios te daba permiso para entrar en su reino.
Metros y metros de pasillos con libros y más libros. Aunque las estanterías llegaban al suelo, desde el mostrador y sin cámaras de seguridad, sabía perfectamente si estabas en la zona de los libros de tu edad o te habías colado en la que «no te correspondía»
Yo tenía el carné número 41 y mi tarjeta de socia se llenaba con rapidez.
Desde el día que con poco más de tres años, aprendí a leer en aquel libro de portada celeste y blanca «Maracaná, gloria de un pueblo» no había parado de decodificar todo lo que se me pasaba por delante.
Y Mary, mi bibliotecaria, fue un faro de luz firme en aquel deambular maravilloso.
Mi padre me llevaba dos veces a la semana.
En el trayecto de ida a la biblioteca, poníamos puntos a nuestras lecturas, a la vuelta, cargados de páginas desconocidas nos adelantábamos a la aventura con absoluta alegría en disparatadas hipótesis que luego la lectura desmontaba.
Mientras yo decidía que llevar, mi padre intercambiaba comentarios de libros con la señora Mary, y así descubrí su belleza. Su rostro se transformaba al hablar de libros.
Su voz danzaba, sus manos aleteaban en el futuro.
Seguir leyendo 23 de abril Día del Libro

Encuentro

Hubo una época en que las dos caminamos las mismas calles, hablamos con la misma gente, nos sentamos en las mismas sillas de un bar, dejamos resbalar la mirada por el mismo río, comimos las mismas naranjas, saltamos las mismas plazas, leímos los mismos libros de la biblioteca. Y sin embargo no nos vimos.
Hubo unos días donde solo unos metros nos separaron, y a poca distancia nuestros corazones se rieron, lloraron, enamoraron y fueron traicionados casi a la vez. Y casi nos conocimos en ese hilo escenario-platea.
Hace unos meses, a miles de km de nuestro origen, ella me encontró. Yo la he descubierto. He visto con sus ojos como las mismas calles podían hablar distinto, las mismas personas, tener otras caras, las mismas historias, tener otras voces.
He ido conociendo su historia y yo le he contado la mía mas secreta.
Ella sabe de mis cuatro espinas, yo se de su morir en vida de hace unos años y de su hermoso renacer.
Hoy las dos hemos vuelto a casa y en un largo abrazo nos hemos reconocido.
Saber que su soledad era tanta que podía llenar esta ciudad, me daña por no haber hecho nada. Se que tengo la disculpa de la ignorancia, pero nunca se deberían ignorar esas cosas. Saber que sus noches eran un agotamiento para embotar sus penas, me hace sentir que no cumplí con uno de mis deberes como ser humano.
Me queda el consuelo de que hoy, es la mujer que siempre había querido ser, me queda la certeza de que ahora que nos hemos encontrado, tendremos por delante muchas horas de conversaciones largas.
Las dos traemos la mochila de la vida cargada, las dos nos hemos hecho fuertes, las dos nos reímos todavía y eso es una maravilla, que nos hace celebrar este encuentro

El paisito

riouruguay1.jpg

Santiago me despidió con 3º y lluvia torrencial. Montevideo me recibió con una sensación térmica de 37º y un sol abrasador.
Mi amigo Nicolás como siempre, me esperaba. Se negó a que pagara los 600 pesos del taxista del aeropuerto y llamó uno del centro comercial más cercano, que nos llevó al centro por 250, la diferencia la disfrutamos en forma de helada cerveza en una plaza, luego de haber comprado mi sitio en el Copay de las 22 hs.
Desde que he llegado, todo el mundo me pregunta como veo el país y si soy sincera es difícil opinar. Tengo muchos amigos que de una manera u otra están trabajando en el nuevo gobierno, alguno de ellos incluso con mucha responsabilidad, pero con intacta ilusión todos y se que cualquier cosa que diga, como en la mejor película policial, puede ser tomado en mi contra, asi que utilizaré aquella frase de Galeano:”A los amigos, los elogios por la espalda y las criticas de frente”
Desde que llegué el paisaje de las calles de Montevideo me llenó de ternura, carros y camiones de parches imposibles, circulan entre taxistas y coches modernos.
Edificios nuevos conviven con casas de cartón. Pero lo que me llamo la atención y aun me hace rebuscar en mi memoria (siempre por las fiestas era asi?) fue el movimiento generalizado que vi. Gente comprando, tomando cosas en bares y pizzerías. Gente animada con sus bolsitas de Chic Parisien o Los 4 ases. Bullicio alegre, música, mezclado con enormes carteles de telefonía móvil (el boom del año)
Ya saliendo de la capital, me sorprendió la cantidad de pancartas pintadas en sábanas o arpilleras blancas de bienvenida, me encantó una que no pude fotografiar por el Boulevard “Nachito no sabes como te extrañabamos, bienvenido a casa!”
Chalets,casas bonitas y ranchos de ladrillo barato a la vista lucían engalanadas con lucecitas de Navidad. La noche recortaba siluetas que conversaban sobre el resultado de las elecciones internas. En mi cabeza los números optimistas de Nico, sobre la gestión de la deuda externa, las papeleras, la reforma tributaria y las asambleas educativas.
Al pasar el Santa Lucía la inmensidad plana del campo a oscuras me recordó que llevaba 24 horas en pie y me hizo cabecear. Me desperté en Trinidad, esa ciudad famosa solo por ser el cruce de las tres carreteras que unen el país. Eran las dos de la mañana y la gente estaba en las plazas con cervezas y coca colas, riendo conversando y el asomo de cambio que había visto en Montevideo se afianzaba.
Ya en Paysandú, el calor aplastante desperdiga por la costa del Río Uruguay a miles de personas. Hacía años que las aguas no bajaban tan limpias, arena gruesa y dorada regala Km. de playa en el río de los pájaros pintados.
Se ven aparcadas cientos de motos nuevas, las matrículas unificadas (los sanduceros ya no podemos saber si nuestros archienemigos salteños están en la ciudad, todos somos Uruguay) numeran por igual viejas y aguerridas hondas 50 con Scooter del año. Gloriosas cachilas (Ford T de los años 30) no se amilanan frente a camionetas todo terreno.
Mate y termo bajo el brazo el uruguayo esta en la calle, tal vez sea el calor, pero algo me dice que no.
No creo que haya mas dinero (de hecho será un año de muchos impuestos) pero si, creo que la gente no tiene miedo a gastar el que tiene, sea menos o más. Lo cual habla de cierta seguridad y esperanza.
Hace años que no veía a la gente practicando el deporte típico de las navidades en las casa de los obreros, llenar de cal y algún Incatone un balde negro y con la paseada escalera de algún vecino, blanquear el frente de la casa, lavarle la cara para las fiestas.
Las casas se ven mas bonitas, viejas pero engalanadas.

Lo que es innegable es que este país es único, según mi madre esta al borde del precipicio “yyyyycaeráconestagentecaerá”,según mi vecino, el romántico tupamaro de los 70, se están traicionando los principios del Bebe, según Paypitufo hay que ser mas oficialista que nunca, según mi casera la contribución nunca había subido tanto, según la vecina de enfrente que cría 6 hijos y un nieto,es la primera vez que existe para un gobierno:”-Hay una asistente social Sole que nos esta ayudando a sacar un proyecto de miel y propóleo,no nos dan polenta de limosna como los colorados, estamos generando trabajo,y eso es bueno”

Noto aun muchas diferencias, el que esta pobre-pobre vive en casuchas con decenas de perros y niños, el trabajador lleva una pobreza con dignidad y la clase media lucha por resucitar, pero siguen siendo un trabajador al que le pagan algo parecido al salario necesario y luego esta el rico-rico que pasea sus coches por calles donde faltan las aceras y proliferan los pequeños comercios. “Pero se esta trabajando- me dicen-,esto llevará 20 años, se esta llevando preparación a la gente del campo, hay grupos de voluntarios para construir casas y jubilados preparados en mil profesiones son apoyo experiente en comisiones para desarrollo y fomento, educación, cultura, familia, etc.
La gente siente que tiene cosas para aportar y que le están escuchando, tienen la sensación de que el gobierno son todos. Algunas consignas me recuerdan a Cuba: “El cambio somos todos”, “Acércate y opina”…
A ver que me dicen mis tios en el campo.
En España cada calle tiene un bar como mínimo, aquí cada cuadra tiene un kiosco con un pizarrón negro escrito con tiza blanca.Alli se vende cerveza, vino a granel y helados de jugo. Jugos brasileños o argentinos (de contrabando-bagayo-) con los que se rellenan bolsitas de plástico anudadas y congeladas, que chupan niños y mayores.Puede haber también un poco de verdura, pilas y espirales, chicles y alfajores. Las grandes superficies enamoran pero aun los bolsillos flacos compran de a “puchitos” o a la libreta en el barrio

Caminar por la calle es sinónimo de ver mujeres u hombres con niños, siempre niños. Escaleritas de niños en barrigas, cochecitos, en el escalón del cochecito y agarrados de la falda de la madre o de la mano de un hermanito mayor. Hablando-soñando con lo que traerán los Reyes

Acaba de pasar alguien en moto TOMANDO mate, tráfico esta pensando multar el mate porque distrae y obligar al uso del casco. Pero solo se lo están pensando.
El uruguayo es un equilibrista de la moto, puede llevar en ella, aún siendo de poca cilindrada, mujer y tres niños, amén de la matera y una silla playera. Otros llevan sandías o cajones de cerveza, bombonas de gas , milanesas caseras o sillas de plástico blancas con su respectiva mesa.

Por el jardín de mi casa pasan los amigos, el mate circula con las anécdotas del año, cada día es para un asado o una picadita. Cada esquina es un reencuentro, a veces con alegría a veces con rencor, por no estar donde hay que estar.Por no volver.El pasado juega malas pasadas, pero la sensación de que hay tiempos nuevos, aparta las nubes.
Y entre esas nubes esta el sol del abrazo con la reina de un valle encantado, pero eso se merece otro post.
“El Uruguay no es un río, es un cielo azul que viaja…”

Un negro gente

padre_sole1.jpg
Un día,hace ya unos años,caminaba por una calle de Paysandú,cuando de una casa una mujer me saludó efusivamente.Por ese entonces mi cara aparecía de cuando en vez en los periódicos y en la tele asi que deduje que solo era una persona cariñosa con mi trabajo.Saludé e intenté seguir mi camino.Pero la mujer agitó mas fuerte su brazo y me gritó algo.Asi que me detuve.Ella corrió por el jardin de su casa,lleno de claveles y zinnias.A viva voz me dijo que ella tenía algo que me pertenecía,o que por lo menos ella creía que yo debía tener.Me cogió de la mano y me metió en un túnel del tiempo de palabras e imágenes que me mareaban.Entendía entre sus risas y caricias,que conocía a mi padre,mucho antes que yo naciera,mucho antes que mi madre.Cuando estudiaba y trabajaba,cuando no tenía mas que un duro en el bolsillo y lo gastaba en tabaco y libros de usado en Tristan Narvaja.Cuando era tan guapo bailando en el Mediomundo,cuando todos los viejos lo miraban con orgullo,porque uno de los suyos usaba traje y era «leído». Cuando lloraba de impotencia porque le ponían una y otra traba que él derribaba.Cuando su orgullo y tesón era lo único que tenía. Cuando lo miraban raro en la universidad y hasta le confundían con uno de servicio.-Es que los negros solo estabamos para eso m´hijita,para servir,que uno de los nuestros quisiera estudiar en ese entonces,era muy raro-
Por eso el usaba traje y sombrero,para que no le confundieran.El era abogado.Aun antes de recibirse,ya era un doctor.pero con nosotros no,con nosotros era alegre y bailarín.Como movía los pies este negro! De esos domingos tengo yo esta foto.La tengo pegada en este álbum,con las fotos de mi hermano y de mis padres.Pocas,que la foto era un lujo antes.Pero esta la tengo reservada para ti,hace tiempo que trato de verte.Tómala.Es tuya. ¿A qué no tienes ninguna en la que esté tan lindo?
¿Cómo decirle que no tenía ninguna? ¿Cómo decirle que el dolor de su ausencia eterna llevó a mi madre a quemar todas las fotos que había en casa dejándome huérfana de imágenes pasadas?
La cogí como un tesoro,reconocí mi nariz torcida,mis ojos.Mi gesto altivo de cuando tengo miedo.
-Tienes que estar orgullosa-me dijo- tu padre era un negro gente.
Sonreí con tristeza,ni ella se reconocía a si misma la categoría de persona.Muchas veces he oído esa frase,incluso con respecto a mi.Como si ser negro,en Uruguay,no siempre signifique ser gente.
Recordando a mi padre,quiero celebrar que hoy,por primera vez,en mi país,se celebra el Día Nacional del Candombe de la Cultura Afrouruguaya y de la Equidad Racial. El día del candombe,de esa danza que el tamboril enciende y que hace cimbrear las caderas de manera tan sensual.Esa danza que los negros esclavos tocaban para comunicar su presencia,para quitar las penas un momento,para que los curas se escandalizaran y prohibieran (nunca entendí pues,porque hay una postura que se llama del «misionero») para demostrar que pese a todo estaban vivos.
Por primera vez,el gobierno ha reconocido que somos parte de la historia,del pasado,del presente y del futuro del país.
Muchas veces estadísticas y políticos se han avergonzado de nuestra presencia,queriendo incluso destruir y borrar las huellas del paso de los negros,destruyendo sus viviendas o prohibiendo (por generar desordenes y peleas entre las gentes de mal vivir) su música. Hoy estan de fiesta las lonjas (tamboriles) hoy Rosa Luna se pasea por Montevideo, hoy las manos se doleran de tanto borocotó-chás chás. Porque como decía Zitarrosa, «para ahuyentar al mandinga,macumba macumbebé hay que tirar una flecha y bailar el candomblé»

candombe.jpg

Destino exótico para el verano

mapauruguay.gif
A partir de hoy y a lo largo de julio me transformaré (sin cobrar un duro) en la agencia de viajes representante de Uruguay.
Hace tiempo que varios amigos me piden informacion sobre mi pais natal,información que brindo encantada. Es mas, mi amiga Chus,dice (luego de haber ido) que cuando se jubile, se va a vivir alli.
Como ya no tengo abuela, les dire que es un pais encantador,con paisajes pintados con pinceladas lentas,clima suave,buena comida,mejor literatura e inigualable gente.
Su ubicación geográfica le da un verano de rara vez mas de 35º y un invierno que no suele bajar del cero. Sin nieve, ya que solo hay un monte que sobrepasa los 570 metros y unas serranías (cuchillas) muy suaves que ondulan la llanura verde que es Uruguay.
Si van ahora, encontraran un pais que renace a la ilusión, luego de décadas de crisis y dictaduras.Es invierno,en plenas vacaciones escolares.
Encontraran un pais culto, muy lector, capaz de recorrer el domingo a la mañana ferias (mercadillos) durante horas, con el mate bajo el brazo,para encontrar libros usados.
Sus habitantes, para los politicos, somos un poco folloneros (kilomberos) ya que le ponemos pegas a todo y por nada nos reunimos, juntamos firmas y hacemos un plesbicito. En la carnicería, en el bar o en la peluquería se llevan a cabo los mejores debates. La dialéctica de la resolución campea por las esquinas. Hoy a 9000 km extraño esa implicación con cada tema.

Bueno pero para que esto sea ordenado (minimamente) Trataré de comenzar con una breve reseña histórica,para que entendais nuestra «garra charrua». Y en capítulos posteriores, que estaran en el apartado «Uruguay» ,aparecerán, libros, música, costumbres, cocina,vinos,monumentos,atractivos turísticos,guia de hoteles, vuelos y demas.

El Uruguay anterior a su descubrimiento por los españoles en 1516, estaba poblado por unos pocos millares de indígenas a los que el conquistador europeo llamó charrúas, minuanes, bohanes, guenoas, yaros, chanaes y guaraníes; pueblos que también se extendían por los vecinos Argentina y Brasil.

La macro etnia charrúa, mayoritaria, tenía el nivel cultural de los cazadores superiores; los chanaes practicaban también una agricultura incipiente; los enclaves guaraníes conocían formas algo más avanzadas de la agricultura. Pero todos ellos eran fundamentalmente cazadores, canoeros y pescadores. Algunos escasos restos arqueológicos testimonian la práctica de cerámica decorada así como el tallado de la piedra.(Aunque en la ultima década la aparición de tumbas colectivas en Tacuarembó y de petroglifos por toda la Cuchilla de Haedo ha echado algo de luz sobre sus costumbres)

La llegada de los europeos y del ganado vacuno y caballar que estos abandonaron a comienzos del siglo XVII en territorio uruguayo, modificaron el hábitat, la demografía y las costumbres de esos indígenas. Convertidos en diestros jinetes cazadores de vacas, terminaron diezmados por la viruela y la persecución del hombre blanco por cuanto su cultura los torno hostiles a las formas de trabajo que trajo el conquistador español.

La tradición historiográfica afirma ser el año 1831 aquel en que desaparecieron los charrúas como entidad demográfica de cierto peso, cuando fueron aniquilados por las tropas del primer gobierno republicano del Uruguay independiente, esa destrucción no impidió que la sangre indígena penetrara en capas de cierta importancia de la población campesina del país, en particular guaraní proveniente del territorio que ocuparon las Misiones Jesuíticas. De cualquier modo, el llamado «exterminio de los indígenas en Salsipuedes» (1831) fundó el mito del Uruguay europeo y blanco que las clases dirigentes del país siempre alimentaron, tanto más cuanto la inmigración transcontinental fue, en efecto, la bases del crecimiento demográfico uruguayo.

La Banda Oriental, designación que los españoles dieron al territorio uruguayo, fue una región de colonización tardía, contemporánea sobre todo de la España de los Borbones en el siglo XVIII. Se pobló por tres motivos fundamentales: la calidad de su pradera natural combinada con la multiplicación del ganado abandonado por los españoles en sus llanuras; las ventajas de Montevideo como único puerto natural del Río de la Plata; y la condición de territorio fronterizo en permanente disputa entre las coronas de España y Portugal.

Las ciudades y villas tuvieron a menudo su origen en la lucha hispano-portuguesa, por ejemplo el primer establecimiento europeo importante, la Colonia del Sacramento portuguesa en 1680, o el Montevideo español fundado entre 1724 y 1750. El carácter de frontera móvil del territorio influyó también en su economía – facilitando el contrabando y la burla del monopolio comercial español – y en la sociedad, ambientando en sus pobladores la actividad ecuestre y el oficio de las armas.

La pradera natural y el ganado vacuno y caballar sin dueño ganaron la estancia – predio dedicado a la ganadería y productor de vacunos – y el estanciero (hacendado), la figura dominante del medio rural.

Hacia 1700-1800 aparecieron los saladeros que convertían a parte de la carne vacuna de esas estancias en tasajo. Este era carne salada, dura y magra, por lo que la consumían al comienzo sólo los esclavos de Cuba y Brasil. Los saladeros eran una mezcla de estancia e industria asentada en Montevideo. Aunque en 1832 incorporaron la máquina de vapor para producir grasas, la elaboración del tasajo sólo requería la habilidad manual del gaucho enlazador del ganado casi salvaje y la diestra artesania de los peones – hasta 1830 casi todos esclavos negros – cortadores de carne en finas lonjas que luego se salaban y apilaban durante dos o tres días. Luego se practicaba el secado de la carne salada tendiéndola al sol. Esta industria eran en suma una manufactura.

Por el puerto de Montevideo se comerciaba legalmente con España y Buenos Aires (desde 1779), e ilegalmente con el Brasil portugués y las naves europeas que arribaban «forzosamente» a sus playas. Esa actividad generó una renta suficiente para mantener tanto a la burocracia española que gobernaba la Banda Oriental, como a los ricos comerciantes que integraban el cuerpo municipal llamado Cabildo, única e imperfecta escuela de gobierno propio a la que «criollos» tenían acceso. La Banda Oriental formaba parte del Virreinato de Buenos Aires desde su creación en 1776 y una importante zona adyacente lo integraba como Gobernación.

La población – 30.000 habitantes hacia 1800, una tercera parte en Montevideo – estaba dividida tal vez con más claridad en regiones y en razas que en clases.

Montevideo era sede del poder español y de la sociedad jerarquizada en razas y clases. Comerciantes, prestamistas, estancieros ausentistas y altos funcionarios, formaban una clase alta que todavía olía a los orígenes humildes de sus antepasados canarios, vascos y catalanes. Pequeños tenderos, pulperos, militares y funcionarios de baja graduación, y artesanos, integraban un esbozo de clase media. Debajo de todos, el tercio de la población era negra y esclava.

El Interior, el medio rural, era el mundo donde todas las distinciones sociales, que existían tendían a desdibujarse o a amalgamarse con otros rasgos de la economía y de la cultura hasta hacerse muy singulares. Los estancieros latifundistas habían expulsado a anteriores ganaderos más pobres y menos influyentes ante las autoridades españolas. La mayoría de los grandes estancieros no poseían su tierra con títulos de propiedad perfectos.

Muchos sólo habían iniciado el trámite para adquirirla en Buenos Aires y lo habían abandonado, cansados por las demoras de la burocracia borbónica, así como disgustados por su costo que siempre superaba al precio de la tierra. Otros habían pagado tierras a la corona española dentro de determinados límites. Esas estancias, una vez medidas, resultaban tener una superficie mucho mayor que la abonada. Todos estos hechos tornaron a los estancieros dependientes de las resoluciones del Estado español primero y republicano después.

En ese Interior abundaba la población errante, a veces mestiza. La vida era fácil y el alimento casi único y esencial, la carne era gratuito. Este hecho se explica porque la producción era infinitamente superior a una demanda reducida al escaso mercado interno y a los limitados mercados externos cubano y brasileño. La Banda Oriental, con tal vez 6 millones de vacunos y medio millón de yeguarizos, poseía el mayor número de cabezas vacunas y equinas por habitante en el mundo. El «proletariado» rural – el gaucho- era ecuestre (hasta los mendigos andaban a caballo en Montevideo), y tenían el alimento siempre asegurado. Preguntado uno de los líderes de la Revolución de 1811 acerca de sus medios de vida respondió que «cuando necesitaba una camisa se conchavaba» (empleaba), y si no, «paseaba». Para estos campesinos, el trabajo era una opción, no una necesidad. Los latifundistas observaban con fastidio a una mano de obra independiente, que sólo trabajaba cuando el Estado perseguía de tarde en tarde a los «vagos».

Existían tensiones. La autoridad española impedía a los estancieros la libre venta de sus cueros a los comerciantes ingleses y portugueses, y demasiado a menudo los amenazaba con cobrarles las tierras que detentaban. Así lo hizo, por ejemplo en agosto de 1810, meses antes del estallido de la Revolución por la Independencia en febrero de 1811.

A comerciantes y ganaderos molestaba la sujeción a las autoridades políticas, judiciales y mercantiles (Virrey, Real Audiencia y Tribunal del Consulado), residentes en la vecina, competidora y envidiada ciudad de Buenos Aires.

Los gauchos e indios odiaban todas las medidas que provenían del Cabildo de Montevideo o de su Gobernador en procura de la contención del contrabando, la persecución de los «vagos», o la expulsión de los pequeños terratenientes de las grandes estancias. Este último punto había generado resentimientos fuertes. Los pioneros ocupaban los campos, sujetaban a rodeo el ganado abandonado y bravío, construían ranchos y corrales, combatían las incursiones de portugueses y la indiada sobre sus tierras. Y cuando la región se tornaba habitable, aparecía el favorito de Gobernadores y Virreyes, o el rico comerciante bonaerense o montevideano que había comprado esas tierras y lograba una orden de expulsión de los pioneros. Todo el Uruguay se había colonizado así en cuatro o cinco oleadas sucesivas de pioneros que luego habían sido declarados «intrusos» por la autoridad colonial.

Todos estos resentimientos internos y externos (contra España y Buenos Aires), estallaron en 1811, cuando se aflojaron los lazos del control colonial ante la invasión francesa a la metropoli.

Surge alli la figura del héroe máximo de Uruguay, José Gervasio Artigas. Revolución diferente a las demas de latinoamérica, ya que pretendía una democracia, a diferencia de Argentina que ansiaba un reinado criollo o Bolivia que quería una nación americana. Democracia republicana con una unión de provincias independientes,pero ligadas entre si por lazos de solidaridad y comercio, una especie de comunidad europea a la latina.Reforma agraria, escolarización de mujeres,indios y negros,igualdad, laicidad… asi le fue.

Algunas de sus frases son de las primeras que los niños aprendemos en la escuela.
Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana»»
«Sean los orientales tan ilustrados como valientes» ( el gentilicio de uruguay es orientales, ya que el pais se llama República Oriental del Uruguay)

Por hoy vamos dejando por aqui, si quereis mas información os recomiendo leer a José Pedro Barran, Historia de la Sensibilidad de Uruguay,una forma diferente,amena y certera de contar las cosas