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Cruces Celtas del Monasterio de Muiredach

Publicado por Sole el 21 Jul 2017 en Diario, Irlanda, Mis viajes

Durante muchos años al llegar estas fechas Gago intentaba convencerme para ir a Irlanda o Escocia.
Yo alegaba que para ver toxos, mámoas, castros, beber cerveza, escuchar gaitas y seguir con la misma ropa del invierno, paraguas incluido, nos quedábamos aquí o íbamos en procura del sol.
Pero después del año que dije que si, ahora me declaro enamorada de esos no veranos rodeada de piedras queme hacen sentir en casa.
Si hay algo que identifica con claridad una estampa irlandesa, son sus cruces celtas.

Camino de Donegal parada obligada en las ruinas de Mainistir Bhuithe (Monasterboice) en el condado de Louth.
Éste monasterio fue fundado por San Bhuite en el siglo V, éste monje fue discípulo (of course) de San Patricio.
El cementerio es visitado por muchas excursiones que mezclan los turistas con los vecinos que cuidan con mimo sus tumbas.
Los grupos se aglomeran alrededor de la Cruz más importante de Irlanda, la Cruz de Muiredach, una cruz profusamente decorada con estampas de la Biblia.
La segunda es más sencilla en decoración pero su cercanía con la Torre redonda y los 6,5 metros que mide, le da una identidad única.
Si has visto El Secreto de Kells al ver la torre inmediatamente te viene a la cabeza la melodía y las imágenes coloristas y hasta puedes imaginar al gato saltando por los escalones.
Todo apunta que con sus más de 30 metros fue construida para defender a los monjes de los ataques vikingos.
Se cree que eruditos irlandeses, artesanos, monjes y escritores dedicaron tiempo a aprender durante estos ataques.
Un incendio quemó todos los manuscritos que nos permitirían disfrutar de lo que escribieron, pero aún hoy se levanta desafiante y misteriosa.

 
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Poesía necesaria

Publicado por Sole el 11 Jul 2017 en Diario

Un cortesano es un hombre
que pertenece a la corte.
Una cortesana es una mujer
de costumbres libres.
Y si a esta mujer cortesana
la vistes con la palabra “dama”,
el diccionario de la RAE
como un guante en la cara
te la devuelve desnuda
en su primera acepción
como “ramera de calidad”.
Me interesa andar por las ramas
y me enseña La Academia,
mayúscula y femenina,
que se trata de una mujer
cuyo oficio
es la relación
carnal
con hombres.
Estoy como Mafalda,
con el pelo alborotado delante del mundo
tomando sopa doble,
y entre cuchara y cuchara
se me ocurre pensar
que los hombres de la corte
-tal vez- se sienten solos,
que puede que les dé corte
a los hombres de la corte
pedirle a la naturaleza lo natural
y que a lo mejor,
(qué sé yo)
diseñaron ellos la cortesía y sus colores.
Y, a punto de terminar el plato,
me entran unas ganas e-n-o-r-m-e-s
de volver a aprender a hablar
con la lengua
con los ojos
con las manos
con el sexo
en femenino y en plural.
Lola Crespo.

 
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Camanzo-Segunda parte

Publicado por Sole el 25 Jun 2017 en Diario

Por lo calendarios del románico que hacemos con O Sorriso de Daniel, se que hay siempre una ardua tarea en la procura de permisos y del alma caritativa que guarda las llaves de las distintas iglesias de éste rural gallego, cada vez más envejecido y despoblado. Visitar Camanzo ahora que Flora, ya no vive ahí, se planteaba desafío. Luego de varias llamadas, me informaron que en el Concello de Vila de Cruces, había alguien que sabía donde estaba la llave. Ley de Murphy, esa persona estos días no estaba, por suerte su compañera, diligentemente me consiguió el número de una señora a la que conté mi intención de ir con un grupo del Ateneo, de fotografiar, conocer la zona, etc etc.
Luego de un rato de amena charla, la señora me dijo que me daría el teléfono del cura y del sacristán, pero que primero pidiera permiso al cura, que ella le llamaba “Alegandro” porque tenía un nombre de fuera. En la página del Arzobispado, dice “Edwin” pero yo decidí callar y tomar nota.
El sacerdote amablemente me autorizó y dio las indicaciones para ir a casa del sacristán a recoger las llaves.
Llamé al sacristán y una voz femenina, muy mayor, me dijo que estaba “encamado” que de llaves nada.
Vuelta al cura, vuelta a la casa del sacristán….
Sale la excursión.

Indicación clara, “detrás de la iglesia, cementerio, detrás, primera carreterita a la izquierda, a unos 100 m”
Rápidamente en destino, golpeamos en la primera casa a los 100m, silencio, segunda casa, un perro, tercera casa, se mueven cortinas, y no sale nadie,cuarta casa, abandonada.
Será por el otro lado?, vuelta al camino, vuelta a empezar. Por el otro lado nada. Se ve una casa entre los árboles y allá vamos y una señora con todos los años del mundo, se pelea con el perro que no deja de ladrar, con su sordera y con su memoria. “Collede cara Reboreda, cala can, cando cheguedes a parada dos nenos da escola, cala can, a dereita, cala can, diante da casa pon taberna, xa non é, pero a casa si, cala can, alí é, nada a un km non máis, cala can!!”
Allá que vamos, mientras la siesta aplasta la parroquia. Llegamos a Reboreda (mas de 4 km) , sin ver nada, nos metemos en cada aldea, nada.
Vuelta atrás.
Frente a Camanzo, un señor, le preguntamos, nos manda en otra dirección,” na casa da porta de ferro, na taberna de Reboreda vivía o sacristán dos tempos da miña avoa”
En la casa de puerta de hierro, hablamos muro mediante con una señora que sostiene o se sostiene en una columna inmensa de castaño. Deja unos minutos la mirada en suspenso, rebusca en su delantal un pañuelo, se seca los ojos y nos indica claramente en dirección a la rectoral, nos manda a lo de Flora.
En medio de éste periplo, llamadas al sacerdote, que explica lo de siempre pero en otra dirección, llamadas al sacristán, “encamado”.
Finalmente el cura accede a llamar el al sacristán, nos pide que le demos una propina.
Nos sentamos a la sombre en una casa frente a San Salvador de Camanzo, esperamos. Esperamos. Esperamos.
Por delante de la iglesia un hombre menudo nos echa la bronca, que a ver cuanto le haremos esperar que tiene que ir “a cortar herba”
-Pero usted por donde vino?
-Por aqui diante!
-De nós?
-De vos!
-E porque non dixo nada?
-Sodes vos o que tíñades que estar diante da igrexia non ao lado!

Entramos a la penumbra fresca de la iglesia. Las caras de los que iban por primera vez, un poema.
En medio de indicaciones, de controlar balance de blancos, ISOS y aperturas, le pregunto a Manolo por Flora.
Ya no protesta, igual la propina de Moncho ayuda, y que no hayamos ido a las diez de la noche como los del día anterior también ( a la gente ya le vale)
Manolo rie pensando en Flora.
-Flora está mellor que ti, eu e todos nós xuntos!!! Dende que moreu o irmán, herdou e foi para Santiago!
-Vive sola?
-Claro, toda unha vida coidando de outros, ahora quere vivir a vida. Xa lle toca. E moito herdou que ao de Hacienda pagoulles dez millóns! A sobriña mira por ela, pero está ben, oh. Mellor que o irmán! Ha ha ha.

Pasamos al patio y la parra de caíño sigue allí. Entramos a la bodega.
Ofrece vino a los hombres, le pido y riendo me ofrece.
No veo rastro de l gabardina que envolvía los santos y tiemblo pensando que se cumplieron nuestros miedos. Ya no están.
Vuelvo sobre mis pasos por el camino y ahora que mis alumnos deambulan por el claustro, tengo el altar para mi. Y allí están.
Uno a cada lado del pattocrator. Con flores frescas.

Vuelvo al lagar y ahora si que brindo. Por Flora, por las monjas que dejaron su extraña bendición-maldición en la puerta del convento, por las memorias mezcladas de los vecinos que me han llevado de recorrido por los sacristanes que cada uno recuerda.

Por Manolo que recoge las enormes llaves de siempre y se va silbando bajito.

He de volver, a probar el vino de éste año, a conversar con pausas, a descubrir si además del cariño y preocupación por la iglesia, que Manolo tiene, hay alguna de las historias que Flora contaba, u otras. Al fin y al cabo la memoria se compone de las voces de todos y todas.
El problema está en ver quien tiene la llave, quien la cuida y quien abre la puerta. (La de la memoria claro)


Puerta-Palomar

 
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Camanzo- Primera parte

Publicado por Sole el 25 Jun 2017 en Diario

Hace diez años nos abrió la puerta de San Salvador de Camanzo, Flora, la hermana del cura. Hace unos días en una pequeña excursión con mis alumnos de fotografía del Ateneo de Santiago, fue Manolo.
En medio de estos diez años, la historia y el viaje de unos santos y de una mujer que parece ser, recupera su vida.
“Estaba decidido, uno de los hijos sería sacerdote y una de las hijas le acompañaría siempre.
Así vino Flora a dar a Santiago de Compostela a un colegio de monjas, para estar cerca del hermano, pero ella también era la que se encargaba de ir a la aldea y traer “os cartos” para pagar el seminario y algo de comida. Así lo hacía incluso en la Guerra Civil, cuando el tren era detenido “por uns e por outros” y les quitaban a los pasajeros todo lo que llevaban, pese a que algunos desesperados trataban de cubrir sus pertenencias bajo viejos abrigos. Es que nada había, “pasóuse moita fame”, en su casa,”que era forte” descolgaban las cortinas, teñían las telas y se hacía la ropa, pero en otras…
Por doce años ella esperó a que su hermano terminara el seminario y de allí marchó ella con él , al primer destino, una aldea de Lugo.
Su deber era cocinarle y prepararle la vida que el pobre era “moi cativiño”, entró de niño y niño salió y el mundo era grande. Aunque te mandaran a una aldea, que los curas nuevos no tienen buen acomodo. Por eso hoy en día no llegan los cambios, no hay hermanas que se vayan tras un hermano ni hombre que quiera estar preso. Por que eso es lo que esto es, un poco preso de estar aquí, nada de fiestas ni paseos “polo mundo diante”.
“¿Eu?”, responde con una pregunta a la pregunta de que hacía ella. Donde él ha ido, ha ido ella ,toda la vida. No ve razón (o no la quiere decir) para no haber hecho lo contrario.
Camina agil, su voz es clara y fuerte, de hecho cuando desde el otro lado del portal llamamos intentando visitar el Convento Románico de San Salvador de Camanzo, nos asustó un poco.
Pero cuando entras al patio de este convento del siglo X y ves el parral mas grande del mundo, con una planta madre de trescientos años “a mais vella de Galicia”, quedas sin aliento. Entre pollos y gallinas que picotean las dulces uvas que caen, ves al fondo las arcadas, la puerta con restos de policromía que te conduce a la iglesia, pilas bautismales, un sarcófago que sirve de bebedero y restos de confesionarios.Una escalera te lleva a la advertencia de males terribles si vas allí con mala intención.
Flora cuenta como estaba esto hace diez años y como con mucho esfuerzo y “orden de Palacio” han ido poniendo las cosas en su sitio. Habla de las monjas que allí había como si aún estuvieran o las hubiera conocido,”es que todo o que fixeron e facían escribíanllo e está alí, que elas eran de moito mando, non gustaban de rebumbios, pero eran moi súas, si ho, que decían amen y estaban as tropas de Madrid aquí, que tiñan cárcere e os que non tiñan a súa gracia, alí quedaban”
Habla del “amo” el conde de Deza, que mandó construir todo esto y habla como si no hubieran pasado 1000 años.
Siento en esos momentos que toda la tradición oral de esta tierra del río Ulla, se concentra en las palabras que esta mujer dice, porque es así, la tradición se basa en la repetición por creencias de una historia o anécdota.
Ella misma reconoce que su vida “tiene una novela”.
Se sabe la historia de cada piedra, nos hace viajar a otras épocas mientras sus manos fuertes abren la iglesia, se ríe de nuestro asombro ante las pinturas del altar, me deja subir al campanario “sin tocar a campá” y sigue hablando de obispos, condes, señores, monjas, muertos célebres enterrados en la iglesia, bodas, bautizos, “cabos de ano”, de los que vinieron a hacer la restauración, que “traballaron ben, ainda que as xanelas poderian ter outra cousa que a mármore esa, que din é a cousa correta, pero para min sería mais bonito una cristalera coma de Santiago”.
Nos insta a coger uvas, nos lleva al lagar de piedra donde por muchisimos años se ha hecho y aún se hace el vino. Tiemblo al verla trepar sus 70 y pico de años encima del muro de piedra y enseñarnos desde allí arriba, las botas para pisar la uva, el madero de la prensa, las barricas donde meten el vino, que ella ya bebe poco, porque ya no trabaja como antes y se precisa menos y su hermano tiene que conducir, así que tampoco “pode darlle moito ao viño”
Envueltos en una gabardina hay dos santos que nos dejan pasmados. Les habla como a meninos, le decimos que los cuide bien.
Nos lleva por la huerta que ya nadie quieres sembrar,mientras nos habla de las cinco misas que hay que dar el domingo Piloño,Gres, Añobre, Brandariz y Camanzo por supuesto,que antes eran en latin y que ella (que hace de sacristán del hermano) contestaba en latin y que ahora son en castellano y ella contesta en castellano, aún cuando Flora borda un gallego precioso de jeadas,vocales altas y eses musicales.

Se viene la hora de tocar la campana, el sol deja un dorado precioso en la fachada, lo último que veo es su mano tirando de la cadena, mientras por la carretera llega el coche del cura, de este hombre que ha signado la vida de esta mujer. Aunque la veo feliz, no puedo evitar preguntarme si su vida no hubiera estado marcada por seguir a su hermano, qué hubiera sido de ella, seguramente no muy distinta, atendiendo a otro hombre, tal vez cuidando hijos y nietos, pero tal vez no, tal vez hasta hubiera escrito ella misma “su novela”. Extraño lugar este convento, que durante siglos guardó las almas y los cuerpos (?) de centenas de monjas y que hoy es resguardado por otra mujer, estas extrañas cadenas de sucesos que encadenan las historias.”
Esto lo escribí el 24 de octubre del 2007. Mañana os cuento de Flora hoy y de los santos

 
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Desparramando que es gerundio

Publicado por Sole el 7 Abr 2017 en Diario

A Gago le hacen mucha gracias algunas palabras que suelto de vez en cuando. Muchas de ellas son de mi tierra natal, algunas nunca oídas por aquí y otras que se dejaron de usar hace años. Lo cierto es que muchas de ellas son muy gráficas, y ahora puedo apreciar lo que él dice, de que no importa que no sepas lo que significan, eres capaz de visualizarlas .
Cuando yo digo que alguien es “abombado” o que me voy a comer un “refuerzo” o que se habla “al pedo” seguro que si cierras los ojos lo pillas.
Ayer a la tarde, en medio de la sorprendente temperatura imperante en Compostela (esos 25º eran más de Vigo que de la capital) me detuve en el semáforo y vi venir hacia mi una estampa gloriosa, una de esas mujeres que dejan de arrastre a la Venus de Willendorf
Es cierto que la temperatura invitaba a quitarse chaquetas pero de ahí a salir a la calle de pantalón corto, tirantes y sandalias, había un trecho.
Pero ella venía feliz, lo venía proclamando, detrás de unas gafas enormes, una sonrisa mas inmensa aún.
Su caminar desplazaba sus exhuberantes caderas de “amazacotá” de un lado al otro de la acera.
Un grupo de señoras que estaban en la parada del bus, de diferentes edades pero cortedad de mente similar, comenzaron a ponerla verde. Que si no eran maneras, que si tanta carne al aire, que si celulitis, que si poco gusto, que si era de algún club…
A mi que me duran menos las palabras en la boca que manteca en hocico de perro, me incliné hacia mi ventanilla para saludarles la envidia, pero no hizo falta…
Ella se detuvo en seco delante de las invernales señoras diciendo con un deje cubano:
-A ver mulleriñas, que levo unha alegría no corpo que preciso espacio para ir desparramando.
Me solté una carcajada de esas que te liberan el alma y mientras cambiaba el semáforo subí el volumen del disco que estoy gastando estos días, Aute cantaba
“Anda
Quitate el vestido, las flores y las trampas
Ponte la desnuda violencia que recatas…”

 
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Neve

Publicado por Sole el 6 Abr 2017 en Diario

Hace dos semanas a pocos km de casa me encontraba este monigote. Con el calor de estos días debe ya de ser riachuelo que canta entre toxos en flor. #vidaquevuela #galicia

 
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Os Meus de ANHIDA-

Publicado por Sole el 3 Abr 2017 en Diario


Corren tiempos en los que a la mínima alteración del comportamiento, escuchamos la palabra “hiperactivo”.
Se sucede así la banalización de un término que encierra un mundo inmenso, el de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
Y lo que es peor, detrás de éste diagnóstico, muchas veces erróneo, o dado con premura, basado en test y estudios que no son específicos, se esconde una problemática que puede lastrar la vida de un ser humano para siempre.
La escasa información de base científica real, la poca capacidad de la mayoría de los centros de enseñanza para acoger y acompañar como se debe esta patología, destina al niño o niña a ser medicado, aislado y en la mayoría de los casos, a ser infravalorado.

¿Qué es el TDH? Es un trastorno neuropsicológico del desarrollo que condiciona una hiperactividad, una impulsividad y un déficit de atención, que se caracteriza por hiperactividad motora y vocal, toma impulsiva de decisiones y la incapacidad para esperar o diferir las gratificaciones. Las personas que padecen TDAH “viven predominantemente en el presente, sin considerar las consecuencias de sus actos en el futuro”.

Lo increíble es que quienes realmente les condicionamos el futuro, somos los adultos que les rodeamos, criamos y formamos.
El propio sistema educativo, por años, los consideró “casos perdidos”.

Por suerte existen Asociaciones como ANHIDA Coruña, que no solo acompaña a padres y niños, sino que forma a docentes, profesionales y técnicos.

Pilar Castiñeiras, es la presidenta, y con ella comenzamos el programa, pero a medida que transcurre la mañana y hablamos con unos y con otros, descubrimos que Pilar es mucho más, es motor, timón, vela, banca donde descansar, remos, agua, lo que haga falta en éste difícil día a día con un TDH.

Pilar conoce de primera mano la realidad de tener en la familia alguien con trastorno de atención, su hija, que ahora es ejemplo de lucha y de “se puede” para las familias que se acercan a ANHIDA pidiendo ayuda.

Y en ANHIDa no solo encuentran profesionales capacitados para tratar a éstos niños y muchachos, sino también un lugar donde hablar el mismo idioma, compartir los miedos, las frustraciones, las rabias y por sobre todo los logros.

Desde ese chico que todo el mundo decía que no leería y ahora con 17 años está terminando su primer “libro gordo” uno de los Cinco!
A la chica que estudia sicología en la universidad.
Desde el niño que no había quien sentara en una silla y ahora pinta encantado, a los que gracias a SEVEN el perro de terapia de la Asociación, son capaces de caminar a menos velocidad, sentarse, esperar…
Pequeños milagros que devuelven la sonrisa y la fe.

ANHIDA es un paraguas que protege de la lluvia de malas noticias que les suelen caer a as familias con TDH, bajo éste paraguas de ilusión, trabajo y esfuerzo, el chaparrón se soporta mejor, y permite ver que en el mundo hay colores y posibilidades.

Así que el planteamiento de la foto, va por ahí, representar en Villa Melania, una preciosa casa modernista de Culleredo, primera sede de ANHIDA, lo que la Asociación significa.
ANHIDA forma parte del día a día de Pilar, que sin descanso dedica horas, para apoyar y acompañar a los padres en un proceso que nadie mejor que ella conoce.
Su experiencia no podía quedar en un cajón, su forma de ser, abierta y generosa, la llevaron a abrir sus brazos para recibir a padres que estaban en su situación y compartir con ellos su lucha, su búsqueda y sus buenos resultados.

Inicialmente la foto los “Meus” de Pilar serían unos 30, pero ella no contaba con el cariño que le tienen y pese a que era sábado, que el tiempo no estaba muy ahí, que Villa Melania ya no es la sede de la Asociación, casi 135 personas se dieron cita.


Mis 12 paraguas transparentes, se quedaban más que cortos!!
En mi cabeza se replanteaba la foto y en mi corazón se armaba una fiesta al ver tantos niños y niñas que te abrazaban, hacían preguntas, te avisaban que venía una nube de lluvia, pintaban su camiseta…

Por momentos salía un sol inmenso que daba unas sombras terribles sobre la fachada, por momentos llovía.
Estábamos trabajando con “material ultra frágil”, el tiempo de espera de un TDH son mínimos y es de agradecer el fantástico trabajo del equipo de docentes que me acompañó en todo momento para tenerlos atentos o llevarlos a jugar cuando era necesario, manteniendo su interés en lo que teníamos que hacer.

Reconozco que estaba nerviosa, sabía que no habría mucho tiempo para captar la imagen, así que con la ayuda de Manuel, fuimos colocando a todo el mundo.
Pese a los nervios estaba en mi salsa, como en los primeros años de mi carrera en APRODIME, mi clow interior salió de paseo, tal vez con demasiado entusiasmo, y así jugamos, ensayamos, reímos, cantamos.
Las indicaciones deben de ser claras, concisas y repetidas varias veces, para que todos nos sumemos al mismo navegar.

Mientras se colocan, mido una luz que cambia a cada segundo y tiemblo. Por lo bajo, rezo “que se nuble, que se nuble” y mientras el balcón se llena de gente y las ventanas se abren de par en par, un mar de cabezas se mueven delante de la casa.

Primera toma, indicaciones.
Segunda toma, indicaciones.
Tercera toma, me parece que es buena (y lo digo en voz alta!!!)
Al escucharlo, los niños echan a correr liberando su cuerpo de esos minutos de espera y mientras aprieto el disparador en una ráfaga larga, veo como se desmonta la foto, pidiendo a todos los santos que la toma realmente fuera buena, porque ahora que corren por el parque ya no habrá dios que les reúna :)
Les miro maravillada, en esa explosión de alegría y decido confiar.

Veo a Pilar rodeada de niños, jóvenes y adultos, todos le hablan, le reclaman atención y para todos tiene una palabra una mirada un mimo.
Uno de los niños me pide que le ponga a la altura del visor, quiere ver como se ve desde ahí.
Lo levanto en brazos y me dice:- Somos guais!!

Algo tan simple y tan básico como sentirte feliz con como eres.
Y ahí está el secreto, según como el entorno nos haga vernos, nuestra vida y principalmente la de un TDH puede ser gris, oscura, llena de conflictos e inseguridades o si le brindamos la oportunidad, puede ser alegre, llena de luz, alegría y seguridad.

Saber que ahora mi foto, estará en el despacho de Pilar, para que lo primero que vean los padres que se acercan por primera vez a la Asociación, sea una imagen de unidad y optimismo, me emociona particularmente.

Gracias a MEUS por permitirme poner un poquito más de luz en el largo y precioso camino de ANHIDA.
Aquí queda la foto definitiva y en el enlace pueden ver todo el programa

 
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Actriz de provincias.

Publicado por Sole el 27 Mar 2017 en Diario


Hace poco, dando la enhorabuena a una amiga nominada a un importante premio, me sorprendió con un:-Preferiría menos nominaciones y mas curro.
Y una vez más tuve que celebrar que soy una afortunada. Porque desde que me subí a un escenario con 6 años, no he parado de trabajar nunca. No aspiro a premios, aunque he tenido unos cuantos, pero en todo caso yo también, elijo el mejor de todos, el del aplauso sostenido, el de la cola en la taquilla, el del minuto entre patas antes de salir a escena.
No soy ni se si seré, una actriz de grandes teatros, aunque he tenido la dicha de poner mi nombre en carteleras de medio mundo.
Siempre he sido lo que don Atahualpa del Cioppo llamaba, “actriz de trinchera”, de andar de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad.
He actuado al aire libre, en minas de cobre, salones comunales o de Ayuntamientos, en capillas desacralizadas, en barracones, en teatros italianos de cientos de años o en espacios de diseño moderno recién estrenado.
Si cierro los ojos puedo ver miles y miles de personas que me han regalado su tiempo.
Atesoro un collar maravilloso de anécdotas, que me arrancan carcajadas y lágrimas en mis horas de carretera.
He llegado a mis funciones, andando, a caballo, en bicicleta, en autobús, tren, camión, avión, barco…
Y siempre me he ido con un trozo de mí, enriquecido.
Hoy me quedo con el cosquilleo de una tarde de marzo en que llegué a un pueblo de la Sierra de Grazalema, había un entierro (inesperado por supuesto) a la misma hora de la función, la concejala, me preguntó si me importaba posponer la representación una hora.
Di un paseo por el pueblo, mientras las campanas replicaban a difunto.
Luego, ya en la merienda que me habían preparado, una señora mayor, que había reído mucho, me dio las gracias por hacer que la rueda de la vida siguiera girando.
Nunca mayor acierto tuvo, la remanida frase de “la función debe continuar” cuando entre lágrimas y risas hablamos de quien faltaba, haciendo que viviera un poco más, en los recuerdos.
Por tardes así, amo mi profesión y celebro día a día, ser una actriz que trabaja.
Feliz día compañeras, feliz día compañeros, el mundo necesita más telones levantados. Reclamemos siempre abierto, nuestro espacio natural, el Teatro.

 
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Domingo de Entroido por Chantada

Publicado por Sole el 19 Feb 2017 en Diario, Galicia

Nos acercamos en domingo Lambedorio, por Chantada. Y fue un acierto!


Varias agrupaciones, venidas de otros conocidos Entroidos están calentando las piernas y las voces, en la plaza.
Cigarrones de Verin, Boteiros de Vilariño de Conso de Viana do Bolo, Peliqueiros y Parrafóns de Campobecerro, y máscaras sueltas que se divierten bailando y persiguiendo a los que somos meros espectadores.

Los de Viana do Bolo van tocando bombos, azadones y guadañas, armando un estruendo impresionante. Los Boteiros, con sus máscaras típicas, hechas en madera de bidueiro, saltan con sus mancas (palos rematados en una cola de zorro) La camisa que llevan tiene infinidad de cintas de colores que forman figuras preciosas, me dicen que se tarda casi un mes para coser estas prendas. Los pantalones son decorados con flecos que vuelan con las danzas. En la cintura las 12 campanitas, “esquilas”, que hacen sonar con su constante movimiento. Tengo que documentarme pero leo por ahí que los Boteiros de Vilariño de Conso llevan 13, ¿motivo? :)

En la cabeza lucen unas pantallas fantásticas con las que arremeten contra ti, y te dan! Doy fe!


El conjunto de instrumentos y danzantes se conoce como “Folión”

Llaman la atención unas mozas con trajes completamente elaborados con hojas, maíz, ramas, xestas, flores, semillas de roble, toxos…una maravilla!

Las calles están repletas de fotógrafos, por momentos tengo la sensación de que somos más los que fuimos par registrar el Entroido que para, bailar.

Y en ese momento decido que ya está bien y comienzo a saltar y a mover el cuerpo, que es lo que me apetece.
Una máscara me saca a bailar y me dice que soy la unica fotógrafa con una cerveza en la mano, bailando y enfocando.
Es verdad, el espíritu del Entroido, me ha poseído, por suerte.

 
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Entroido Ribeirao- Santiago de Arriba-

Publicado por Sole el 18 Feb 2017 en Diario, Galicia

Desde siempre me ha enamorado el carnaval, en mi tierra, de candombes y murgas y aquí en Galicia en su abanico inmenso de mascaradas.
Cada región tiene sus trajes típicos, sus celebraciones, códigos y tradiciones.
Tal vez los más famosos sean los Cigarrones de Verín,las Pantallas de Xinzo de Limia o los Xenerais do Ulla, pero hay verdaderas joyas a todo lo ancho y largo del país.

Desde hace tiempo quería ir a conocer los Volantes de Santiago de Arriba y éste año gracias al aviso de Rafa Quintía, pudo ser.
Por cosas de la vida tenemos muchos lazos de afinidad con ésta aldea de Chantada, casi nos compramos una casita allí, he fotografiado para los calendarios del Románico de O Sorriso la Iglesia de Chantada, de Camporramiro, por no hablar de sus bellísimos cañones y laderas llenas de viñedos.

El Entroido Ribeirao, tiene un calendario muy extenso y con un significado y accionar distinto cada día.
Nosotros fuimos al Domingo Lambedoiro, también llamado fareleiro o borralleiro, lo que explica que las máscaras se revuelquen contra el suelo, el barro, la hierba y todo lo que pueda manchar las pieles de los trajes. Me contaba un vecino que incluso algunos años se embadurnan unos a otros con hormigas rociadas con vinagre.

Dentro de éste carnaval ancestral, hay una serie de máscaras, cada una con su significado.

Los Maragatos van vestido con pieles, éste personaje tiene la función de proteger a su señor, que está representado por los Volantes. En la foto un “Mragato sintético” tal y como definió su portadora.

A su vez el camino es abierto por el Peliqueiro, un personaje que suele vestir ropa vieja y muchas pieles superpuestas, atadas, con alguna cabeza o cuernos configurando unas maravillosas máscaras teriantrópicas, algunas con reminiscencias a lobo, carnero, jabalí etc.
Éste personaje porta una tira de cuero o cinturón, que no duda en usar contra todo aquel que pueda interferir en el paso de la mascarada

El volante viene detrás haciendo sonar sus “campanas”, que no hay que confundir con las chocas o cencerros de los cigarrones. Estas campanas, van en doble línea, sobre un cinturón de cuero que se ata a la cintura del volante. Unas tienen un sonido grave, “machos” y otras agudo, “hembras”, generando a lo largo de toda la jornada una serie de contrapuntos sonoros fantásticos. Los tonos son vivos, generalmente amarillos y rojos, hay quien dice que es por la bandera española, pero otros porque eran las telas más baratas, lo cierto es que ahora también se ven muchos de blanco y azul, seguramente pensando en la bandera gallega.
En la cabeza llevan pañuelos coloridos, grandes que envuelven, cuello y hombros, llamados portugueses, aunque en otro tiempo eran más típicos los que llegaban de altamar y que se conocían por “mariñeiros” de colores oscuros, tristes.

Por lo que pude entender los volantes a su vez se dividen según lo que portan en la cabeza, si es una máscara, pasan a ser Mecos, una suerte de actor mudo que en alguno de los domingos de Entroido representarán una obra de teatro, sin palabras, pero con una línea social muy clara, hablando de temas que preocupan a la aldea. Este año sin ir más lejos la pantomima se llamaba “Sin malleira non hai colleita”. Representando la problemática de una aldea en la que solo viven una treintena de personas y que necesita con urgencia un relevo generacional para poder continuar con las tareas del campo.

Pero si el volante lleva un “Pucho” se vuelve algo impresionante (más aún). Los puchos son una especie de barca inversa, de mimbre, recubierta de flores, cintas anchas llamadas colonias, muñecas…
El Pucho baila con ese artilugio semejando una estela de colores.

Todos los personajes juntos, recorren las leiras, las huertas, para promover las buenas cosechas pero también recordando una época en que el franquismo prohibió los carnavales. Y el entroido era casi un secreto entre casas.

Hoy en día hay una asociación de vecinos y amigos que intentan mantener viva la tradición y como buenos gallegos, la comienzan comiendo juntos, para distribuir los personajes y sorteando un cerdo joven que se alimentará y comerá en el siguiente entroido.

Los peliqueiros y volantes ruedan en un campo de grelos, una vecina no duda en correrlos con una berza que arranca, pero ellos no se cortan y le devuelven los golpes. Todo el mundo ríe.
En el campo de la fiesta, rodeados de nubes bajas, los volantes bailan.
Hasta los niños pequeños se colocan en rueda y con un bastón giran en corro, para luego correr en zig zag haciendo sonar sus campanas.

De fondo los bombos, todas las máscaras giran con frenesí, es hipnótico.

Me resulta fascinante ver toda ésta coreografía ancestral, este ritual, que mezcla la gastronomía, la música, el teatro, las necesidades de buenas cosechas, de conjurar los malos espíritus, de liberar del cuerpo los vapores extraños, para reír, volverse otro, o el otro en que nos volvemos cuando nos cubrimos con una máscara, cuando nos descubrimos.

Viva o Entroido!

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