Archivo de la categoría: Mis libros

Enciclopedia

«Con agua y jabón se intenta eliminar de las piedras el persistente olor a naturaleza que, insistentemente, se mantiene aún después de un largo viaje en tren, de la subida en el moderno ascensor y de la llegada al nuevo apartamento.
Con esta compra amenazamos con empezar una nueva vida-debes recordártelo-,pero ese olor a bosque que tiene la piedra nos tranquiliza, exigiendo la brusca y justa reducción de las expectativas.»
Gonçalo Tavares. Enciclopedia. Xórdica Ediciones

23 de abril Día del Libro

La señora Mary no era precisamente guapa, sus enormes ojos verdes, eran más enormes detrás de sus gafas.
Cuando te miraba, te hacía una radiografía completa.
Llegué a creer que era capaz de detectar restos de polvo en tus rodillas o de vascolet de chocolate en tus dedos, cuando desde detrás del mostrador te pedía el carnet de la Biblioteca y mientras fruncía los labios te daba permiso para entrar en su reino.
Metros y metros de pasillos con libros y más libros. Aunque las estanterías llegaban al suelo, desde el mostrador y sin cámaras de seguridad, sabía perfectamente si estabas en la zona de los libros de tu edad o te habías colado en la que «no te correspondía»
Yo tenía el carné número 41 y mi tarjeta de socia se llenaba con rapidez.
Desde el día que con poco más de tres años, aprendí a leer en aquel libro de portada celeste y blanca «Maracaná, gloria de un pueblo» no había parado de decodificar todo lo que se me pasaba por delante.
Y Mary, mi bibliotecaria, fue un faro de luz firme en aquel deambular maravilloso.
Mi padre me llevaba dos veces a la semana.
En el trayecto de ida a la biblioteca, poníamos puntos a nuestras lecturas, a la vuelta, cargados de páginas desconocidas nos adelantábamos a la aventura con absoluta alegría en disparatadas hipótesis que luego la lectura desmontaba.
Mientras yo decidía que llevar, mi padre intercambiaba comentarios de libros con la señora Mary, y así descubrí su belleza. Su rostro se transformaba al hablar de libros.
Su voz danzaba, sus manos aleteaban en el futuro.
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Premios Gourmand 2007.Cuando reivindicar la vaca es luchar contra la discriminación sexista.


Puedo dejar de comprarme mil cosas,pero frente a un buen libro, soy una descocada,no se decir que no. Hace unos días leí en El Pais la crítica y me quedé picada, pero cuando ayer fuimos a comer a Galileo, salí con él bajo el brazo y una dedicatoria de su autor con la alegría de quien tiene otro tesoro.
Cómo no engancharte a un libro, que es precioso,que tiene una fotografía estupenda de Xurxo Lobato y que ademas comienza diciendo cosas como «porque decimos que cuando alguien esta gordo,está como una vaca,pero cuando esta fuerte es un toro?»
¿porque nuestro subconsciente no reacciona con el mismo entusiasmo si nos ofrecen vaca o buey? ¿por qué se dice buey, boeuf, beef, bue y no vaca en las cartas de restaurantes? ¿Porqué llamar rabo de toro a algo que solo ve el torero si lo que nos ponen en la mesa es de una ternera?
¿Por qué cuando la encefalopatía espongiforme bovina asoló al mundo, se le llamó enfermedad de las vacas locas?
Visto que la carne que consumimos nos dicen que es buey, ¿por qué no llamarle de bueyes locos?
Se dice que aran los bueyes,sin embargo en el campo,las que tiran del arado son siempre vacas. La vaca del campesino, generalmente es mas valiosa viva que muerta,por todo lo que aporta,leche, terneros y protegemos con denominaciones de origen sus derivaciones, valoramos el fruto de sus ubres, consumimos la carne de sus hijos,nos vestimos y calzamos con su piel, pero preferimos dignificar al toro.
Aqui en Galicia a las vacas, su dueño da un nombre secreto,para protegerla del «meigallo», sin embargo nadie protege al animal del menosprecio que muchas veces, a traves de un lenguaje sexista de siglos,se le da en la cocina.
¿Alguien ha pensado que sería de la vaca a la hora de los postres? No habría hojaldres, ni mantequillas, ni natas, ni cremas. No habría quesos.
No tendríamos vacunas si el buen animal no hubiera producido el antídoto de la viruela.
Leyendo el libro de Morganti, uno encuentra mil y un motivos para manifestarse en contra del trato discriminatorio que recibe la vaca,pero me quedo con la «vacaterapia» esa placidez que solo puede dar la rubia gallega cuando lentamente mastica esa hierba de primer nivel que luego a la hora de dar leche será una dorada espuma, no te puede durar el estres,dice Flavio si dedicas un buen rato a repirar con el ritmo lento de una vaca.
Por esto y mas este libro,ensayo,tratado,defensa, oda,romance » Vacas su dignificación sexual y gastronómica» tiene mas que merecido ser el Mejor Libro de Cocina del año 2007, segun la Gourmand, ademas suma laureles como «Mejor monográfico culinario en gallego», «Mejor cubierta de un libro de cocina en gallego» y «Mejor fotografía de un libro de cocina en gallego».

“Los maridos son un estado de ánimo”Angeles Mastretta.

«Julia Corzas era pálida como un canario, inconsciente como un gorrión, necia como un pájaro carpintero, concentrada como lechuza, incansable como si fuera un colibrí. Tan distintas alas en la misma mujer daban una criatura atractiva y volátil, empeñada en decir que sólo ambicionaba estarse quieta», así describe la escritora mexicana Ángeles Mastretta a la narradora de su más reciente obra ‘Maridos’.

Aunque ya no viven juntos, Julia se encuentra cada tanto con su tercer marido para jugar una partida de ajedrez y conversar. Nunca hablan de su relación, pues mientras ambos mueven las fichas del tablero ella se dedica a contarle historias de amor, abandono, olvido, traición y desamor de otras mujeres.

La escritora cuenta que «Maridos» era inicialmente una novela en la que tres amigas se contaban lo que les ocurría con sus parejas, pero a medida que escribía se dio cuenta de que cada una era un universo y que, de estar unidas en una sola historia, habría tenido que darle prioridad a alguna. Y decidió separarlas.

A las mujeres que se pasean por las páginas de «Maridos» las une también la búsqueda permanente de la felicidad. Y aunque esto podría parecer poco novedoso, lo que hace diferentes y destacadas a estas historias es la forma en que le dan la vuelta a situaciones específicas para que estas no opaquen todo el resto de sus vidas. Puede que algunas dejen correr sus lágrimas, pero luego, entre amigas, se valen de la ironía para devolverse a sí mismas la alegría de vivir.

Ese es, entre muchos otros, el relato de Clemencia, quien le pide «a dos hermanas que son sus amigas íntimas que la lleven a un viaje que planean por Italia y España». Allí, entre góndolas y «spaghetti» «se reían de sí mismas siguiendo los consejos de la única monja que algo les enseñó en la escuela: la risa cura y el que se cura resuelve».

Abro la puerta para compartir tres relatos muy breves. El resto,como en la publicidad… en las mejores librerías y bibliotecas.

Flora


«Una de dos»

Lucía miró a su marido dormitar en un sillón. Despertaba a ratos, la miraba y sonreía como desde otro mundo. En una de esas pestañadas ella le dijo con toda suavidad:
-¿Sabes? Cuando uno de los dos se muera yo me voy a ir a Italia.

«Asi»

Se durmieron asi, en la lentitud de las horas que uno pasa como si ya hubieran pasado. Las horas repetidas, anónimas, las horas como tantas, las aburridas horas que un día echaremos de menos.

«Nostalgia»

Cristina llevaba cinco años viuda:Su amiga la veía recomponerse poco a poco,pero aun la veía triste muchas tardesy se empeñaba en presentarle hombres distintos de los que ella siempre encontraba aburridos y tontos.
-Si no los quieres para que escriban una tesis. ¿No extrañas el sexo?
-¿El sexo?-dijo Cristina-.Eso, mira, se te olvida. Caminas, haces yoga, te masturbas. Pero la conversación. ¿Cómo construyes veinticinco años de conversación?. Eso no se suple.Para eso no hay remedio.

Bloc en blog

Ilustración de Carmen Segovia

Ha nacido Bloc una Revista de Arte y Literatura Infantil bajo la dirección de Xabier Do Campo, que pretende ( y seguro lo logra,teniendo en cuenta los nombres que hay detras) » propiciar un espacio de análisis y reflexión en torno a la imagen y la palabra, proyectando una mirada especial a la construcción de mundos imaginarios en los que el texto y la ilustración aparecen de la mano.
A sus páginas se asomarán profesionales interesados en el género y en sus aspectos complementarios, ya sean éstos el diseño, la traducción, la fotografía o la literatura infantil o canónica. Por ello, en sus páginas estarán presentes creadores bien distintos, que nos ofrecerán sus reflexiones sobre cualquier suceso literario o gráfico, y se presentarán obras que, a nuestro juicio, ofrezcan componentes de calidad, cuando no de excelencia. Aspiramos a que Bloc se convierta en ese espacio de referencia en el que cualquier profesional pueda encontrar visiones, comentarios y análisis a la altura de sus inquietudes y preocupaciones.»

En el primer número,serán dos al año, podremos leer :
Creación: Eliacer Cansino (texto) y Carmen Segovia (ilustraciones).
Entrevista con Thierry Magnier (editor).
Diálogo entre Federico Delicado (ilustrador) y Antonio Ventura (editor).
Pere Formiguera (fotógrafo).
François Roca y Jesús Betz.
Reseñas de álbumes.

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Una góndola ancló en la esquina


Desde que empecé a contar cuentos, me acompañan varios de Mauricio Rosencof, uno de mis escritores preferidos, admirados y querido.
«El Negro Pamento» de las impagables Crónicas del Tuleque, ha puesto en pie teatros, bares, plazas y bibliotecas,ha llenado de lágrimas muchos , muchos ojos y ha hecho navegar la nostalgia con su final murguero.
Un señor un día en Barcelona, en el Teatro Mercat, me abrazó un rato sin decir nada, su mujer me dijo que su mejor amigo era uruguayo, que durante el exilio, eran vecinos, que lo único que se había traido del paisito era un disco con la murga Asaltantes con patente, y que al morir se lo había dejado en herencia.
Asi que éste catalán de pura cepa, de cuando en vez, se preparaba un mate, ponía el disco y tarareaba…»un saludo cordial,lairalá lairalá,brindan los Asaltantes…»
Cuento esto para que entiendan, como cada vez que voy al país, rebusco todo lo de Mauricio y me lo traigo a cargar esta biblioteca de Santiago de Compostela, lo suelo poner al lado de Cunqueiro, porque de haberse conocido, estos dos hubieran hecho buenas migas, alguien que andaba por los rincones de la ciudad catalogando sus ecos comprende como pocos el morse inventado por Mauricio para sobrevivir a la locura que te puede venir si te pasas trece años en una celda de dos por uno.
Siempre que tengo oportunidad de contar alguno de sus cuentos, narro su historia, ya que una de las cosas que mas admiro de este hombre, es el haber sabido mantener intacta esa ternura infinita, después de tanto daño como se le hizo.
Asi que cuando leí en el diario de Carol Guilleminot, que había nuevo libro, no me pude esperar los meses que faltan para ir y me navegué todas las librerias de internet, hasta que me lo compré.
Hace unos días «Una góndola ancló en la esquina» de mi mesilla de noche, un «ojo de la cara me ha salido» pero con el otro, en el medio de días locos de trabajo, lo he devorado.
He cerrado la última página, pero me ha quedado de fuera, como marcador de libro, Liropeya, la que se trepa a los postes de la luz para ver mejor a su amado, un trocito de la bufanda dejada como prenda de amor, una foto mal revelada, unos pelos de gato, la certeza de que saldrá el 39 a cabeza con el 14 a los siete (en la quiniela de Uruguay), porque soñé con un borracho bajo la lluvia, aunque no se si vale, porque la lluvia era de papelitos.
Porque aunque en el bar de mi barrio los veteranos juegan al mus, yo hoy imagino que las cartas cantan alguna flor, o algun envido de truco mientras algún parroquiano desde ese altar de las terapias que es la barra, se suelta alguna reflexión, tal vez no tan brillante como la de Malarracha, pero seguro que igual de sentida:
«Hay pequeños instantes,que cuando se viven,uno no sabe que se estan viviendo…
Y como al tiempo-que uno sin el tiempo es una piedra fría-, con el tiempo, uno algo recuerda. Entonces descubre que aquel instante, cuando ella bajó los párpados para sentir y no ver aquel beso que no sabían iba a ser el último, era mucho más que la despedida, y que el pensamiento y los sentidos-ese otro disco rayado que solemos tener en el cerebro o no sé dónde– nos repiten y repiten aquella visión de esos párpados que velaban la mirada. Y recién hoy, uno, que no esta hecho de piedra fría comprende que aquello fue una bisagra que cerraba una puerta en el tiempo, que ya no se volverá a abrir. Aunque uno viva forzándola en el recuerdo, porque uno recién hoy comprende que, de volverla a abrir, lo mejor de lo no vivido se puede entrar a vivir.»


Mauricio Rosencof
«Una góndola ancló en la esquina»
Editorial Alfaguara

Nocilla Dream

No suelo comprar libros porque estan premiados, suelo guiarme por mi instinto,ese que hace que cuando me deslizo por la librería mis manos se estiren a coger, incluso autores que no conosco o que en otras ocasiones no me llamaban la atención.
Es poco ortodoxo mi método, pero no me suele fallar.
A ver, no es que no me crea los premios, solo que estamos viviendo épocas «politicamente correctas» a la hora de galardonar y últimamente me he topado con varios libros que por el solo hecho de ser escritos por mujeres, o por algun/a representante de un colectivo minoritario o desprotegido, la balanza se inclina.
Soy de las que creo que para lograr la igualdad en todo orden, no se necesita eso, ya que flaco favor nos hacen a las mujeres cuando por el simple cumplimiento del «cupo igualitario» se pone en un puesto o se premia a alguien que no esta capacitado/a , o no logra el nivel.
Asi que cuando lees que un libro » es un artefacto de la hiperconciencia…que se convertirá en un hito de la narrativa del impaciente siglo XXI» te asustas.
Pero cuando leí en una de las páginas una frase del «Tractatus» de Wittgenstein,dejé de lado en mi mesilla (por unos días) «Tras os montes» de Julio Llamazares y me tiré de cabeza al libro.
Creo que fue un profesor que me recomendó leer al austríaco y en mi cabeza se quedó grabado por siempre aquello de «que el mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas».
Desde la primera página, este libro te atrapa, te pone la cabeza al revés, te sacude, te desconcierta, te irrita.
He leído que algunos críticos lo colocan dentro de la literatura «indie», yo solo sé que en cada página te encuentras con un homenaje a Borges, con la magia de lugares vacíos, micronaciones, árboles únicos, amigas rubias en escenarios de película barata, caminos cruzados en un pais que podría ser cualquiera…
Se agradece que un libro te sorprenda y no te deje impasible.

Nocilla Dream.Agustin Fernández Mallo. Editorial Candaya

Algunas maravillas para niños y no tan niños

Ha sido muy dificil elegir algunos libros para recomendar,he regalado a mi biblioteca pequeñas maravillas estos meses,pero hay algunos que quiero destacar.
Comienzo por uno que será el disparador de la nueva temporada de cuentos en las Bibliotecas de Oleiros.

«Imagina una noche». Editorial Juventud. Sarah L. Thomson. Ilustraciones de Rob Gonsalves Disfruten.

quecrees.gif«¿Qué crees?» Fondo de Cultura económica de México.Men Fox .Ilustraciones de Vivienne Goodman
Una vez más, la escritora Australiana Men Fox nos sorprende con un nuevo y agradable texto. Despues de Guillermo Jorge Manuel José, reaparece con una historia cautivante y colmada de sugerentes imágenes. En ¿Que crees? el juego de anticipaciones que propicia el narrador constituye uno de los elementos más lúdicos del relato. Los demás estan dados por la interacción de construcción o deconstrucción que se realiza durante la lectura. Las ilustraciones, realizadas por Vivienne Goodman, permiten ver una bruja que mantiene sus tradiciones pero convive perfectamente con la contemporaneidad: gusta de comer cereales Kellogg´s, usa talco Johnson´s y escucha a Sex Pistols. Los intertextos presentes en las imagenes son otro asunto interesante: Maurice Sendak, C. S. Lewis, H. Ch. Andersen son algunos de los autores homenajeados por Vivienne Goodman en este libro.

lecturas-01-Escoba.jpg«La escoba de la viuda».Fondo de Cultura. Chris Van Allsburg El prestigioso ilustrador y escritor de El Expreso Polar, cuenta aqui la historia de una escoba y de una viuda solitaria, Mina Shaw y el encuentro entre ambas por azar. La antigua dueña de la escoba, había sido nada más y nada menos que una bruja que, al quedar sin poderes, la abandona, por lo tanto la escoba busca una nueva existencia sin saber que va a ser obstaculizada por personas que atentarán contra ella. Este libro logra un equilibrio entre la calidad de la escritura y la ilustración como creación artística. Con un minucioso trabajo de la palabra, la narración adquiere una belleza y un estilo muy conjugado con las láminas que además podrían contar la historia por sí solas. Un relato donde la escritura tiene una estructura similar a los cuentos tradicionales con ingredientes propios de la narración oral.
La escoba de la viuda es una historia novelada por los dibujos y pintada por la escritura.

el-hombre-del-saco.jpg«El hombre del saco». La Galera.Josep M. Jové. Tha Lleva ya semanas dándole vueltas al asunto: ¿qué hace todo el día un saco medio lleno ante una casa que parece abandonada? ¿Y si se trata del saco de un fabricante de monstruos, o de un cultivador de plantas carnívoras, o de un traficante de diamantes? Una noche, él y su abuela salen a hurtadillas a investigar. ¡Qué sorpresa se van a encontrar!Para ver en que lios nos podemos meter por pensar mal.

Regalos_quitapenas2.jpg«Sacapenas». Anthony Browny .Bieito siempre estaba preocupado. Se preocupa por los sombreros y por los zapatos. Le preocupan las nubes, la lluvia y los pájaros gigantes. Su abuela, cuando era niña, también se preocupaba por todo, asi que ella sabe muy bien como ayudar a su nieto.
Los muñecos «sacapenas» son el símbolo de este relato que nos abre la puerta la otra cultura. Desde hace mucho tiempo los niños de Guatemala los fabrican con palitos , restos de telas e hilos; a la hora de acostarse les cuentan una preocupación y los dejan debajo de la almohada para que, al día siguiente, despierten sin inquietudes
Anthony Browne crea un relato lleno de misterio, acompañado de unas ilustraciones que refuerzan esa atmósfera enigmática. Las escenas de tensión se distinguen de las demás por el color: los miedos de Bieito se pintan con una escala de grises que potencia el efecto de intriga e inseguridad; en contraste, el colorido inunda las demás páginas, principalmente aquellas en las que los «sacapenas» hacen su aparición, incrementando el efecto beneficioso de los muñecos para el desenlace de la historia.

pipa.jpg«El sueño de Pipa» Anaya. Thomas Docherty. Pipa siempre dormía con sus calcetines favoritos,porque le ayudaban a recordar sus sueños y asi poder revivirlos al día siguiente. Pero un día al despertar,sucede algo inesperado: uno de sus calcetines ha desaparecido. Perro se ofrece a ayudarla, y ambos salen en busca del sueño y del calcetin perdidos.Cuando Pipa empieza a perder la esperanza de encontrarlos,se fija en algo que no había visto hasta ese momento…

mutt.jpg«¿Nada? » Serres.Patrick Mc Donell. Es un día especial y Morro quiere hacerle un regalo a su mejor amigo,Conde. ¿Pero que se le puede regalar a alguien que lo tiene todo? Patrick Mc Donnell es el creador de las premiadas tiras de comic de Mutts.
www.rbalibros.com

Cuento para niños y no tan niños

Para ser contado en la playa,mientras el castillo aguarda que el mar le llega al foso, o mientras la chimenea nos entibia las rodillas al volver del cole.

Introducción:

Los odos son chiquitos. Nicolodo.jpg

Los odos usan flequillo y zapatos redondos.

Los odos juegan al fútbol con arvejas.

Los odos viven en latitas de azafrán.

La mayor parte de los odos viven en el Fondo del Jardín o en el Terreno de Enfrente.

Los odos comen pasto. También toman mate.

Los odos no vuelan.

Es muy común ver a un odo sentado arriba de un trébol petiso.

Cuando saludan, los odos dicen: AO.

Cuando están asustados, los odos dicen: LU

Ahora si, el cuento:

Sanchodo Curador

Aunque parezca mentira, hasta el odo más pintado se lastima a veces o se enferma. Así que en el Fondo del Jardín, en el Terreno de Enfrente (y en cualquier otro oderío como la gente), además de odos carpinteros y odos pintores, de odos mecánicos, de musicodos, de odos viajeros y de inventodos tímidos, hay algunos doctodos que se ocupan de curar.

Por ejemplo: un odo aventurero que llega de su viaje con moretones y raspones se va enseguida a la latita de azafrán del doctodo Dos, que le pone vendas y le hace sana sana.

En cambio, los odos con dolor de panza de tanto comer trébol y ligustrina se van corriendo a ver al doctodo Tres para que les haga un té de margarita.

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Antes de que sea tarde

Dice Astrid Lindgren en sus memorias de que, cuando era niña, leyó multitud de relatos y, de su experiencia, concluye que el campo de lectura del niño ha de ser muy amplio pues, afirma, «no creo que los niños deban ser considerados críticos literarios». Y habla a los padres de que han de inculcar pronto el camino del libro a los hijos: «Ahora mismo, cuando vuestro hijo tiene seis, u ocho, o diez, o doce años. Luego sería demasiado tarde. Demasiado tarde para Blancanieves y para el Doctor Dolittle, demasiado tarde para unas aventuras de Tom Sawyer y un Robinson Crusoe; demasiado tarde para tanta ilusión y tantas emociones. Sencillamente, demasiado tarde para encontrar el camino de la más extraordinaria de todas las aventuras».

Via un blog que es una fiesta leer.