Cuando murió Cloe, muchos me ofrecisteis gatit@s y con mucha pena, dije que no. Luego de 18 años juntas, se me hacía muy difícil, fue tan grande la pena, que no podía ni imaginar la casa con otro gato que no fuera ella.
Pero el tiempo que todo lo pone en su sitio, me ha traído éste verano, un regalito. Fue amor a primeira vista, estaba yo comprando algo en la agrícola de la aldea, cuando me maulló.
Se llama Nuno, es de raza gato pulpo, y no porque tenga una genética extraña, sino porque en cuanto llegó a casa se fue al faiado y no hubo dios que lo bajara, así que con una nasa y una lata de salmón, lo atrapamos y regresamos a Compostela raudos y veloces! Ahora ya corre (literalmente) y regresa, cuando le llamo. Es tremendamente mimoso y como solo tiene dos meses, muy trasto.
En dos semanas nos ha puesto patas arriba, pero estamos encantados.
Bienvenido Nuno!

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