Ernesto Vargas, siempre estimula, enciende, despierta. Todos sus espectáculos son un paseo al interior de uno mismo,de la historia, de las vivencias.
Ahora sus caminos investigadores y abridores de nuevos planteamientos ,hay quienes dicen que siempre se aprende viendo su teatro, se pierden por «La memoria del vino», una experiencia sensorial que nos brinda la oportunidad de soltar a «los otros» que llevamos dentro a través de la fiesta del vino, tutelados por Dionisio, sus máscaras y sus juegos. Este espectáculo cierra la trilogía «Bajo el signo del Laberinto» que comenzó con aquella maravilla de «El hilo de Ariadna» que me hizo llorar de tanta creatividad.
Siempre que uno va a un espectáculo de esta compañia debe de saber, que la escena nunca sucede donde es clasico que suceda (en el escenario), puede estar a tu lado,tendras que tocar,sentir,adivinar, a veces la luces se apagan, a veces cambian de color para enseñarte otra mirada, a veces olo hay silencio. Hay que ir preparado para investigar en uno mismo,no en vano la compañia se llama Teatro de los Sentidos. Actores-invetigadores tratando de derrotar la tiranía de lo visual para dar vida y protagonismo a los demas sentido. El amigo Alekos es el responsable del espacio y del imaginario, de una obra que varía día a día.
Una experiencia en el Teatro Matadero ( supongo que en Madrid ya que las noticias no aclaran cual y en el Matadero de Huesca ni en el de Barcelona dice nada-uy, las compañias de Teatro, como nos olvidamos de cosas esenciales a la hora de informar) desde el 4 de diciembre, que si pueden no deben perder.

3 thoughts on “Teatro para bebérselo

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