Desde pequeña soñaba con poner el corazón en la ruta. Sin embargo, con el
correr de los años, eso ya no me resulta tan bonito. Tan de aventura. Tan de
¡que libre que soy!
Es una extraña mezcla de querer estar sola unos dias para actuar y vivir a
mi aire y un querer quedarte en casita, con los olores y los rincones y los
abrazos seguros.
Entendámonos, adoro mi trabajo, no se que haré el día que tenga que bajar el
telon para siempre. Pero llevo una temporada en que el cuerpo me pide a
gritos, un trabajo «aburrido y formal».
Los días previos a las giras,me agobian. El caos de coordinar autobuses,
aviones y trenes, con hoteles que no se salgan del presupuesto con técnicos
de teatro que deben hacer dos o tres bolos a la vez (recordemos que estamos
en campaña electoral y estos días hay mas actores que nunca en función)es
como para calentar a un muerto.
Luego cuando ves que todo empieza a rodar tal y como estaba previsto.
Comienzas a disfrutar.
De la paleta extraordinaria de colores que te ofrece este país a medida que
lo recorres. De los cambios de temperatura, avión-pista de
aeropuerto-metro-plataforma de bus-y por fin el aire seco y helado
(natural)de Aragón.Entonces sientes otra vez las cosquillas de la
espectación. Los nervios de la primera vez que se corrió el telón. Y te das
cuenta que ésta es tu vida que te renueva los pulmones con ráfagas inmensas.
Porque como decía el Chino Machín, «magia,¡magia!-me dijo el loco- es poner
la ruta en el corazón»

8 thoughts on “En camino

  1. Somos insatisfechos. Cuando tenemos algo, queremos lo otro. Yo, que soy bicho de estar, trabajar y vivir en casa, a menudo me entra el gusanillo de andar sin rumbo por ahí. Pero una vez ahí echo de menos la tranquilidad de mi hogar. Lo dicho: siempre estamos insatisfechos.
    Besotes

  2. Somos insatisfechos. Cuando tenemos algo, queremos lo otro. Yo, que soy bicho de estar, trabajar y vivir en casa, a menudo me entra el gusanillo de andar sin rumbo por ahí. Pero una vez ahí echo de menos la tranquilidad de mi hogar. Lo dicho: siempre estamos insatisfechos.
    Besotes

  3. Somos insatisfechos. Cuando tenemos algo, queremos lo otro. Yo, que soy bicho de estar, trabajar y vivir en casa, a menudo me entra el gusanillo de andar sin rumbo por ahí. Pero una vez ahí echo de menos la tranquilidad de mi hogar. Lo dicho: siempre estamos insatisfechos.
    Besotes

  4. Somos insatisfechos. Cuando tenemos algo, queremos lo otro. Yo, que soy bicho de estar, trabajar y vivir en casa, a menudo me entra el gusanillo de andar sin rumbo por ahí. Pero una vez ahí echo de menos la tranquilidad de mi hogar. Lo dicho: siempre estamos insatisfechos.
    Besotes

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