No me pregunteis por qué, pero Ceuta era de esos sitios, a los que una vez en la vida por lo menos quería ir. Llegué al aeropuerto de Málaga y alli cogí el helicóptero que me cruzaría el estrecho.
No voy a negar que cierto yuyu, me daba. El único viaje en semejante aparato había sido de pequeña y para llegar a tiempo al entierro de mi hermano.Que lloviera, me agobiaba mas y que el tamaño no fuera superior a una cáscara de nuez, tampoco ayudaba. Pero la verdad que me encantó. Aunque vas mas alto de lo esperado, se ve todo muy cerca, barcos,nubes, patios de casas y el mar.Nada mas llegar, la ciudad sorprende.Esta integramente fortificada,mires a donde mires, hay muchos edificios militares,nuevos o centenarios.Se mezclan,los edificios,con las casas coloniales,las paredes de un blanco que hiere,con los colores explosivos de las buganvillas,sobre paredes ocres y rojizas.Es Africa y no es,es España y no es. La gente tiene acento andaluz,con eses mas arrastradas,pero gesticula y grita por la calle como en un mercado arabe.Los coches pasan con las ventanillas abiertas y llenan la calle de Bisbales o de Rachid Taha,de castañuelas y guitarras o laudes y derbakes.Zara se codea con la tienda del señor Vishnú, que llegó hace 40 años de la India para vender teteras marroquies y cámaras Sony.Custo,se codea con fldas de lentejuelas chinas.Cinco de cada diez mujeres que pasan a tu lado van de pañuelo y largos vestidos o blusas bordadas que las cubren por completo.Se escucha hablar en «arabiñol» en el mercado a ellas,en las teterias a ellos.En cada tienda su dueño y sus hijos regatearan contigo hasta dejarte una cámara de 200 euros en 120 con una tarjeta de memoria de regalo,apoyados por amigos que alli se entretienen. Camino hacia la Plaza Africa, donde se desarrolla la Feria del Libro.En la alfombra se mezclan los niños,a la hora de los adultos,no.
Aprovecho la mañana del viernes para caminar por esta ciudad abrazada al mar. Es bonito caminar por las calles y ver que a tu derecha y a tu izquierda,siempre esta el mar azul,azul.
Es curioso, la gente no tiene un sentimiento muy ceuti,saben que para los de Málaga son «caballas»,por haber ingerido en un tiempo, mucho de este pez. Pero a la hora de pedirles información sobre su comida,o vino, o dulces,siempre mencionan algo de fuera,te dicen que alli
» no hay nada» Sin embargo,pude disfrutar de mezclas deliciosas,de dátiles y carnes,de pescado y especias, que solo he probado alli.Los pinchos de corazones, los bocadillos de pringá el pollo con salsa roja. En una pastelería me deleité con chupasquís y melusas y me aseguraron que por navidades hacían los mejores pestiños. Todos pasteles con mucha miel,gran influencia judia.
Dar un paseo por los alrededores,significa ver Marruecos, alla donde lleves la vista. Impresiona el contraste que enseña una valla metálica. Por alli solo se pasa por la mañana, y suelen hacerlo los «porteadores» que se cargan hasta la extenuación de contrabando. Sobre el Monte de la Mujer Muerta, ves los poblados de calles empinadas por donde la vida tiene otro color. Quinientos metros separan un mundo de otro. Mismo suelo, mismo, mar,misma gente,diferentes historias. No es lo mismo ser mujer de un lado o del otro de la valla,tu niñez,tu juventud, tus sueños tienen mas posibilidades de realizarse de un lado que del otro.
Con los sentimientos confusos,cojo el helicoptero que me devuelve a Málaga,con miles de turistas que cargan sus palos de golf. Atras, y en un pronto regreso, quedó un jardin en flor,con olor a cuero,te verde y muchos queseyo.
bonito comentario sobre ceuta…
bonito comentario sobre ceuta…
bonito comentario sobre ceuta…
Gracias,Ceuta me acogio con calidez y quise reflejar algo de eso
Gracias,Ceuta me acogio con calidez y quise reflejar algo de eso
Gracias,Ceuta me acogio con calidez y quise reflejar algo de eso