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Domingo de Entroido por Chantada

Publicado por Sole el 19 Feb 2017 en Diario, Galicia

Nos acercamos en domingo Lambedorio, por Chantada. Y fue un acierto!


Varias agrupaciones, venidas de otros conocidos Entroidos están calentando las piernas y las voces, en la plaza.
Cigarrones de Verin, Boteiros de Vilariño de Conso de Viana do Bolo, Peliqueiros y Parrafóns de Campobecerro, y máscaras sueltas que se divierten bailando y persiguiendo a los que somos meros espectadores.

Los de Viana do Bolo van tocando bombos, azadones y guadañas, armando un estruendo impresionante. Los Boteiros, con sus máscaras típicas, hechas en madera de bidueiro, saltan con sus mancas (palos rematados en una cola de zorro) La camisa que llevan tiene infinidad de cintas de colores que forman figuras preciosas, me dicen que se tarda casi un mes para coser estas prendas. Los pantalones son decorados con flecos que vuelan con las danzas. En la cintura las 12 campanitas, “esquilas”, que hacen sonar con su constante movimiento. Tengo que documentarme pero leo por ahí que los Boteiros de Vilariño de Conso llevan 13, ¿motivo? :)

En la cabeza lucen unas pantallas fantásticas con las que arremeten contra ti, y te dan! Doy fe!


El conjunto de instrumentos y danzantes se conoce como “Folión”

Llaman la atención unas mozas con trajes completamente elaborados con hojas, maíz, ramas, xestas, flores, semillas de roble, toxos…una maravilla!

Las calles están repletas de fotógrafos, por momentos tengo la sensación de que somos más los que fuimos par registrar el Entroido que para, bailar.

Y en ese momento decido que ya está bien y comienzo a saltar y a mover el cuerpo, que es lo que me apetece.
Una máscara me saca a bailar y me dice que soy la unica fotógrafa con una cerveza en la mano, bailando y enfocando.
Es verdad, el espíritu del Entroido, me ha poseído, por suerte.

 
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Entroido Ribeirao- Santiago de Arriba-

Publicado por Sole el 18 Feb 2017 en Diario, Galicia

Desde siempre me ha enamorado el carnaval, en mi tierra, de candombes y murgas y aquí en Galicia en su abanico inmenso de mascaradas.
Cada región tiene sus trajes típicos, sus celebraciones, códigos y tradiciones.
Tal vez los más famosos sean los Cigarrones de Verín,las Pantallas de Xinzo de Limia o los Xenerais do Ulla, pero hay verdaderas joyas a todo lo ancho y largo del país.

Desde hace tiempo quería ir a conocer los Volantes de Santiago de Arriba y éste año gracias al aviso de Rafa Quintía, pudo ser.
Por cosas de la vida tenemos muchos lazos de afinidad con ésta aldea de Chantada, casi nos compramos una casita allí, he fotografiado para los calendarios del Románico de O Sorriso la Iglesia de Chantada, de Camporramiro, por no hablar de sus bellísimos cañones y laderas llenas de viñedos.

El Entroido Ribeirao, tiene un calendario muy extenso y con un significado y accionar distinto cada día.
Nosotros fuimos al Domingo Lambedoiro, también llamado fareleiro o borralleiro, lo que explica que las máscaras se revuelquen contra el suelo, el barro, la hierba y todo lo que pueda manchar las pieles de los trajes. Me contaba un vecino que incluso algunos años se embadurnan unos a otros con hormigas rociadas con vinagre.

Dentro de éste carnaval ancestral, hay una serie de máscaras, cada una con su significado.

Los Maragatos van vestido con pieles, éste personaje tiene la función de proteger a su señor, que está representado por los Volantes. En la foto un “Mragato sintético” tal y como definió su portadora.

A su vez el camino es abierto por el Peliqueiro, un personaje que suele vestir ropa vieja y muchas pieles superpuestas, atadas, con alguna cabeza o cuernos configurando unas maravillosas máscaras teriantrópicas, algunas con reminiscencias a lobo, carnero, jabalí etc.
Éste personaje porta una tira de cuero o cinturón, que no duda en usar contra todo aquel que pueda interferir en el paso de la mascarada

El volante viene detrás haciendo sonar sus “campanas”, que no hay que confundir con las chocas o cencerros de los cigarrones. Estas campanas, van en doble línea, sobre un cinturón de cuero que se ata a la cintura del volante. Unas tienen un sonido grave, “machos” y otras agudo, “hembras”, generando a lo largo de toda la jornada una serie de contrapuntos sonoros fantásticos. Los tonos son vivos, generalmente amarillos y rojos, hay quien dice que es por la bandera española, pero otros porque eran las telas más baratas, lo cierto es que ahora también se ven muchos de blanco y azul, seguramente pensando en la bandera gallega.
En la cabeza llevan pañuelos coloridos, grandes que envuelven, cuello y hombros, llamados portugueses, aunque en otro tiempo eran más típicos los que llegaban de altamar y que se conocían por “mariñeiros” de colores oscuros, tristes.

Por lo que pude entender los volantes a su vez se dividen según lo que portan en la cabeza, si es una máscara, pasan a ser Mecos, una suerte de actor mudo que en alguno de los domingos de Entroido representarán una obra de teatro, sin palabras, pero con una línea social muy clara, hablando de temas que preocupan a la aldea. Este año sin ir más lejos la pantomima se llamaba “Sin malleira non hai colleita”. Representando la problemática de una aldea en la que solo viven una treintena de personas y que necesita con urgencia un relevo generacional para poder continuar con las tareas del campo.

Pero si el volante lleva un “Pucho” se vuelve algo impresionante (más aún). Los puchos son una especie de barca inversa, de mimbre, recubierta de flores, cintas anchas llamadas colonias, muñecas…
El Pucho baila con ese artilugio semejando una estela de colores.

Todos los personajes juntos, recorren las leiras, las huertas, para promover las buenas cosechas pero también recordando una época en que el franquismo prohibió los carnavales. Y el entroido era casi un secreto entre casas.

Hoy en día hay una asociación de vecinos y amigos que intentan mantener viva la tradición y como buenos gallegos, la comienzan comiendo juntos, para distribuir los personajes y sorteando un cerdo joven que se alimentará y comerá en el siguiente entroido.

Los peliqueiros y volantes ruedan en un campo de grelos, una vecina no duda en correrlos con una berza que arranca, pero ellos no se cortan y le devuelven los golpes. Todo el mundo ríe.
En el campo de la fiesta, rodeados de nubes bajas, los volantes bailan.
Hasta los niños pequeños se colocan en rueda y con un bastón giran en corro, para luego correr en zig zag haciendo sonar sus campanas.

De fondo los bombos, todas las máscaras giran con frenesí, es hipnótico.

Me resulta fascinante ver toda ésta coreografía ancestral, este ritual, que mezcla la gastronomía, la música, el teatro, las necesidades de buenas cosechas, de conjurar los malos espíritus, de liberar del cuerpo los vapores extraños, para reír, volverse otro, o el otro en que nos volvemos cuando nos cubrimos con una máscara, cuando nos descubrimos.

Viva o Entroido!

 
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Castro Candaz se pone de moda

Publicado por Sole el 23 Ene 2017 en Diario, Galicia

Cuando fui por primera vez en el año 2010, las aguas impedían el paso, Castro Candaz era una isla mágica rodeada de viñedos, piedra y cielo.
Ocho meses mas tarde, regresamos, cuando las aguas habían bajado lo suficiente como para permitir el acceso al recinto.
Gago andaba investigando para su proyecto de “República de Homes Libres”. un trabajo sobre castillos altomedievales y medievales gallegos que le había llevado a patear cuanto pedrolo en lo alto de un monte había y a la Biblioteca Nacional.
Un documento le remitió a ésta joya y allí anduvimos embelezados, en silencio, intentando comprender, cada muro, cada escalera de piedra, molinos, dinteles, agujeros en portales, etc.
Luego, desde enfrente, mientras disfrutaba de los sabores únicos de un pan y un chorizo casero, cerré los ojos y casi pude sentir el tiempo en suspenso. Un aire delicado me traía voces sin época. Susurros, prisas, manos callosas en esos mismos socalcos. Cantigas, conversaciones, miedos y risas.

Esa fascinación por las Atlántidas, por esas islas que surgen de cuando en vez me envolvió entera.

Y lamenté mucho que un sitio tan maravilloso, no fuera más conocido.

No sabía yo, que unos años después igual podía lamentar ese anhelo.

Por una extraña razón, últimamente se ha puesto de moda una suerte de tontería turística. Un coleccionable de sitios. Un yo estuve, no me enteré de que iba el asunto, pero me hice la foto.
Da igual que sea una playa, un banco o ahora un castro.
De repente un medio masivo lo saca a la luz. Y al fin de semana siguiente, decenas, cientos de coches inundan un espacio pequeño.
Los vecinos contemplan atónitos como sus caminos de trabajo se cierran con vehículos y personas.
Una suerte de romería se instala donde hace nada todo era luz y silencio.
Al principio todo es alegría y celebración e incluso la oportunidad de hacer negocio en la zona.
Pero igual toca reflexionar si ese es el turismo que queremos, el de langosta hambrienta que arrasa los campos y se va a otro sitio nuevo.
Se que hay gente que va a estos lugares con respeto y cuidado.Así debe ser.
Pero también, y vi las fotos y videos, hay gente que va a saltar de muro en muro, sin saber no solo que se está cargando siglos de historia, sino que pone a riesgo su salud, vi gente haciendo los famosos monolitos de piedras, selfies en lo más alto de la torre, saltos en el aire para simular caer al vacío, etc etc.

Quiero que todo el mundo disfrute de éste país, tanto como yo disfruto, que se ponga en valor el increíble patrimonio cultural e histórico que hay, pero también quiero, y creo que no pido mucho, que vayamos a estos sitios, con la misma delicadeza que cogemos el álbum de fotos que la abuela guarda en un baúl. Cada página-camino, cada foto-piedra que tocamos son frágiles como el papel de seda que el tiempo pone sobre ellas.

Se que a todos nos ha tomado de sorpresa (oficinas de Turismo, Patrimonio, Concello etc) pero sería bueno hacer un pequeño folleto de buenas maneras, un documento sencillo, para explicar a la gente, que está entrando en un trozo de historia que queremos se preserve. Creo firmemente que cuando conocemos, apreciamos y preservamos las cosas en su justo valor.
No hay que olvidar que las aguas subirán (algún día ha de volver la benéfica lluvia) y esos muros y piedras que ahora movemos de sitio de tanto ir y venir, se verán desprotegidos y las fuerzas del agua, que no pudieron llevar durante tantos años, finalmente cerrarán su ciclo de erosión y un verano iremos por la orilla del río, viendo madurar las uvas y castro Candaz será también una leyenda, como lo son ahora sus antiguos habitantes.

Estamos a tiempo de que ésta historia tenga no solo un final feliz, sino también un constante buen narrar. Un regalo que emerja cada año.
A todos los que vayan por Castro Candaz o por la Playa de las catedrales, o por el banco de Lobio, les pido que en estos sitios, solo hay que dejar huellas (suaves y mínimas), solo hay que llevarse fotografías, no hace falta firmar en ningún muro para pasar a formar parte de la historia del lugar, solo es necesario aprender a respirar con el ritmo del tiempo.

 
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Memoria verde

Publicado por Sole el 8 Nov 2015 en Diario, Galicia

Seguir un sendero pequeño y encontrarte con la memoria cubierta de verde. Solo queda hueco para las preguntas sin respuestas…
Senté en un banco de musgo, cerré los ojos y poco a poco el aire se llenó de voces, de saludos, de querer saber que tal la vida, la cosecha, el hijo que fue a Brasil, la nieta que echó ya un diente, el cura que fue a hablar con el obispo, la vaca que esconde la leche. La casa grande cerrada, la aldea cada día mas vacía. La ley de vida que no debiera ser. Un suspiro, otro, otro y luego solo silencio…verde, verde silencio

 
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Jabalí, con alubias de Traba y boletus de mi bosque

Publicado por Sole el 5 Nov 2015 en Epicúrea, Galicia

En estos días de otoño avanzado, suelo disfrutar de todo tipo de platos de caza. Y si se pueden hacer en casa, mejor!
El domingo fuimos a comer a Casa Aurelio, en Santa Comba, un sitio al que peregrinamos siempre que podemos y recibimos de Aurelio un doble regalo, unos ajos de la zona, y unas alubias frescas de Traba.
Decidí prepararlas con jabalí y con unos boletus fantásticos, que tengo la suerte de encontrar en el bosque de casa.
Un plato dificil de fotografiar, pero de sabor contundente. De los que diría mi abuelo “para cabecear ladrillos”
He aquí la receta.

Para dos personas

Solomillo de jabalí 350 g
1/2 l de Vino tinto
Un bouquet de hierbas aromáticas (laurel, tomillo, orégano, romero) si no tienes frescas, valen las de bote.
Pimienta, una guindilla y un trocito de canela.
Aceite de oliva
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 pimiento verde
300 gr de tomate
1/2 kg de alubias blancas
sal
200g de boletus edulis ( si no son de tu bosque, valen igual :) )

La noche anterior se pone a macerar la carne de jabali, cortada en trozos grandes, en un cuenco donde colocaremos el vino, las hierbas, la pimienta y la guindilla.
Si no tienes alubias frescas, también se ponen en remojo en otro cuenco, con agua, las alubias.

Al día siguiente en una cacerola de barro o de buen fondo, yo usé una cocotte, se coloca un chorro abundante de aceite, se fríe la cebolla, el ajo picadito y el pimiento.
Cuando la cebolla comienza a quedar transparente, se agrega la carne y se rehoga.
Se incorpora el tomate picadito y cuando comineza a soltar su jugo, se incorpora el líquido de maceración.
Dejamos cocer 10 minutos, hasta que el alcohol se haya evaporado y entonces cubrimos con agua, unos dos dedos por encima de la carne y salpimentamos.
Bajamos la temperatura a la mitad y dejamos estofar duramte media hora.
Agregamos las alubias y dejamos cocer otra media hora a fuego medio.
Agregamos los boletus edulis en trocitos y dejamos cocer otros 10 minutos.
Servimos.

 
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Amor

Publicado por Sole el 14 Oct 2015 en Cuentos, Diario, Galicia

O tempo no que todo isto estaba cheo de xente-díxome o señor Méndez, ese tempo alá foi, ho. A eira toda era unha festa! Xentes dun lado o doutro do río. Así a coñecín.
Namoreime dela e fun a buscala.
Nun burro fun, para que non manchara os zapatos, porque ela era señorita, de apelidos! Non ma querían dar porque eu era campesiño pobre. Pero ella colleu os vestidos e vino conmigo. Casamos, pero primeiro vino conmigo, máis de sesenta anos xa.
Non tardei moito en facer medrar isto que me deixaran os meus, eu quería mostrar que valía para ela. Os padres dela calaron, ben que calaron, cando viron que as mellores vacas eran as miñas, o mellor pan, as empanadas máis grandes, o cuarto aquel de arriba cheo de lacóns e chourizos, os pipotes cheos de viño. Aqui nunca se pasou fame, traballo si, arrea que se traballou, pero sempre na pota tivemos unto, carne, verduras. Gústame estar aqui, mirando para o fume, miro para él e paréceme que a vida enteira, a miña, pasa por diante. E sabes que morena, si ela dixera que si, facía todo de novo, igual que o fixen. Por ela.
Casa Méndez- San Fiz de Asma

 
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A señora Emérita

Publicado por Sole el 11 Oct 2015 en Cuentos, Galicia

Chegamos a súa casa, preguntando por outra. Ofendiúse cando dixen que estaba a fotografiar lareiras e descoñecía o bonita que era a que tiña ela.
“Chámome Emérita, dixo abrindo a porta. Pasade a vere a miña lareira. Sentar xunto a ela no escano, foi entrar noutro tempo. Foi pasar do outono ao inverno. Pendurou da gramalleira o artiluxio de asar as castañas, seu sobriño, Juan, trouxo augardente e chourizos. O son das castañas remexidas pola man firme é nervuda de Emérita foi un mantra que enfeitizóunos. Nun intre chegaron os contos do lobo, os contos da montaña, dos camiños polos que non hai que ir pola noite. Non sei si foi pola parva, esa sucesión de rodaxas de chourizo sobre unha castaña asada, baixada pola gorxa con vasos de caña, o pola voz de Emérita, que cando saímos da casa, fora, na fiestra, parecéume ver unhas folerpas brancas alumeadas polas raiolas douradas dun sol pequeno que ollaba para nós dende os Ancares. Acomodei o corpo ao peso do equipo fotográfico, e camiñei pola rúa central da aldea, buscando a Casa da señora Otilia, miñas pegadas facían sobre o cemento o mesmo balbordo das castañas asadas…chás,chás,chás
Aldea de Meixide.A Veiga. Ourense.

 
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Habitar en el recuerdo

Publicado por Sole el 1 May 2015 en Diario, Galicia

Había comenzado a llover suave, pero persistentemente. Se mezclaba el sonido de las gotas en los muros derruídos del palomar, la caída de los chorros de agua de la fuente y el chapotear en los charcos de hierba y lluvia. No había nadie, solo un mirlo saltando entre piedras y musgos. Intenté imaginar cuanta gente había recorrido el mismo camino que ahora ocupaban las higueras y las zarzas. Intenté imaginar el eco del recuerdo de esos días. Y sonreí pensando que tal vez en ese momento imaginado, hombres y mujeres que no conocí, volvieron a la vida un instante. Ese segundo que se prolonga nuestra vida cuando moramos en una memoria.


Fotografías tomadas en la Iglesia de San Paio de Ponte Aranga-Galicia

 
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O Sorriso de Daniel, nuevo Calendario del Románico de Galicia

Publicado por Sole el 25 Ene 2015 en Diario, Galicia


San Xoan da Cova. Carballedo

Quería contar ésto hace días, pero la escayola ha marcado un nuevo ritmo a mis días.
El nuevo calendario del románico ya está aquí.
Para los que me dicen que ya no empiezan el año hasta que no lo tienen, para los que le rellenan los cuadritos de los días con mensajes de amor, fechas de médico, días de exámen…
O para aquellos que lo usan como una guía de viaje y se ponen a visitar cada una de las maravillosas iglesias, a pie, en bicicleta, de un tirón todas juntas, en fin de semana, en una visita larga que dura una estación.
Cada cual a su ritmo hace su particular homenaje a la belleza tenáz de este collar románico, que un año más con los amigos de O Sorriso de Daniel enhebramos para todos los amantes del patrimonio.
Y digo belleza tenaz, porque realmente lo es y ojalá lo siga siendo, para sobrevivir al abandono que sufren algunas de ellas, al olvido y a la mala gestión.
Hay excepciones por supuesto y ellas nos reafirman para seguir reclamando, no solo la protección y el reconocimiento universal, sino mas que nada la valoración y el cariño de quienes estamos tan cerca que a veces ni las vemos.


Santiago de Requeixo. Chantada
Para ser sincera, tenía algo de miedo de como quedaría éste año, ya que de la zona de la Ribeira Sacra, ya hemos fotografiado en años anteriores, los grandes e impresionantes monasterios e iglesias, Santo Estevo, Ferreira de Pantón, Santa Cristina, Sanpaio de Abeleda, etc, etc

Sin embargo la belleza de éste románico rural, menos fastuoso, pero no por eso menos detallista, nos ha enamorado.
Técnicamente éste año ha sido el salto a un equipo profesional, así que estoy feliz de las texturas conseguidas aún en medio de lluvia, viento, o contraluces tremendos.
Como cada año, quiero agradecer en primer lugar a O Sorriso de Daniel, por seguir haciéndome el regalo de éstos fines de semana de deleite y asombro, a Manuel por enamorarse conmigo de cada capitel, cada puerta, cada piedra, a Ana, Marcos y Orzo que el día de más frío y lluvia cargaron con escaleras, paraguas y paños para proteger el equipo y para Carmen, que es parte de O Sorriso, pero que para mí es la gárgola mayor del reino románico. Éste año sus caminos estaban un poco lejos, pero su mirada la sentimos en cada rincón que fotografiamos.
Amiga, fuerza, que ahora toca andar en la cornisa, pero estamos todos con las redes listas, aquí cerquita.

Quien quiera disfrutar y colaborar para que el románico siga estando en portada, puede comprar el calendario en los distintos sitios que aparecen en la página de O Sorriso o escribir a la Asociación (osorrisodedaniel@gmail.com)


Santa María de Bermún.Chantada


Santo Estevo de Chouzán


Santa María de Nogueira de Miño


San Salvador de Asma. Chantada

 
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Ponte do Demo- Carboeiro

Publicado por Sole el 4 Oct 2014 en Cuentos, Diario, Galicia

Llevaba como seis años sin andar por ésta preciosa ruta, hasta que hace unos días en uno de mis recorridos para mostrar Galicia a los amigos (y de paso probar que tal va la Nikon D810 en rutas de bosques y ríos) terminé en el Monasterio de Carboeiro.
Caía ya la tarde y la luz era tenue. Las puertas ya estaban cerradas, pero igualmente nos asomamos por los rincones.
Luego bajamos hasta el puente de piedra, sobre el río.
Le llaman Ponte do Demo, puente del demonio, y tiene una leyenda de esas bonitas para contar.
El Monasterio llegó a ser, en su época de esplendor, uno de los mas ricos del país, teniendo decenas de monjes entre sus muros, pero según la leyenda, no todo fue color de rosa siempre, económicamente hablando. Al principio, escaseaba el dinero y mientras la comunidad crecía, se hacía cada vez mas necesario emprender nuevas obras, trabajar mejor las tierras del monasterio y generar dinero que alimentase a los religiosos.
Hartos de pasar mal, decidieron hacer un pacto con el diablo.
El hermano Ramón, sería el encargado de hablar con él y proponerle las condiciones.
Eso sucedió un viernes y el trato era que si se construía desde ese día, al domingo un monasterio de buena piedra, el demonio se podría llevar todas las almas que pasaran por el puente (hay versiones que dicen que solo las de ese domingo)
Al principio el diablo no se fiaba, ya que él sabía que los monjes tenían el salterio de San Cipriano, y el solo rezo o canto de cualquiera de los salmos del libro, provocaba pavor y angustia en el diablo, conocedor del poder que el santo desprendía en su liturgia.
Pero al hermano Ramón se lo veía tan buena gente, hablaba con tanta sinceridad y pena… que el principe de las tinieblas, se fió.
De viernes a domingo a la mañana el diablo trabajó sin descanso, usando las mejores piedras de la zona, cosntruyendo un monasterio hermoso, monumental.


Luego se sentó en una de las piedras del río a esperar su recompensa.
El abad entonces,echó mano del sagrado libro y con él en la puerta hizo señas al demonio que no se acercara por allí.
Éste, furioso quiso derribar el monasterio, pero entre que lo había construído de una factura excelente, que ni el mismo podía con ella y que el abad blandía el salterio al que tanto temía, el edificio siguió en pie.
El diablo quedó rondando por la zona, a la espera del momento de la venganza y mientras tanto, si alguien pasaba por el puente en domingo, intentaba robar su alma, pero los feligreses de la zona, alertados por los monjes, se encomendaban al santo y no caían en sus artimañas.


Todo ésto alentó la rabia del diablo que un día vio con júbilo como el libro sagrado marchaba para Toledo, entonces, sopló una tempestad tremenda y el Monasterio quedó reducido a ruinas.

Hubo que esperar muchos años, para su actual reconstrucción. Pero la ruta que une Carboeiro con la Fervenza do río Toxa es un deleite que permite pasar por encima del puente y contar a los amigos, ésta historia.

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