Paseo por la Fortaleza de Tovar


El olor a humedad y a madera antigua que se muere, nos inunda por completo cuando entramos a la Fortaleza de Tovar, en silencio recorremos habitación tras habitación.
O lo que queda de ellas. Me impacta siempre ver que dejamos atrás cuando abandonamos una casa y siempre son zapatos.
Es como si al partir queremos pisar de otra manera.
No se.
Gago ha colgado muchas de éstas fotos en su blog, con el color original conque fueron tomadas, para mi la mejor manera de verlas es en blanco y negro.
O por lo menos eso es lo que me pedía el espacio.
Imaginen que traspasan la puerta y retroceden en el tiempo.