0

Cripta Monasterio de Leyre

Publicado por Sole el 15 Abr 2018 en Diario, Mis viajes, Navarra

Parece ser que a Virila, le traía por el camino de la amargura el asunto de la vida eterna en el cielo. No me he podido enterar que cosa exactamente , pero lo cierto es que el hombre no hallaba solaz ni caminando por la preciosa sierra de Leyre.
A un lado de la cripta románica, tenía el abad un pasillo de arcos robustos que lo conducían hasta la salida sur del monasterio y desde allí se perdía por los campos y sus pesares. Un día escuchando un ruiseñor, se quedó embelezado y el tiempo se le fue en suspiros.
Al regresar no le conocía nadie, ni él conocía a quienes le salían al paso, solo las piedras de la cripta seguían siendo las mismas. Ese bosque de columnas que fueron levantadas para sostener la iglesia allá por el siglo IX. El problema era que habían pasado 300 años del paseo con el ruiseñor.
Donde estuvo, no se sabe.
Dicen las crónicas que se adaptó perfectamente y así vivió hasta el fin de sus días.
Tengo para mi pensar que tal y como somos las personas, es lógico que aunque pasaran tres siglos, no encontrara diferencias, porque visto lo que vemos, la estupidez y la sinrazón humana es de lo poco eterno que vemos por aquí.
Y así vamos soltando armas químicas sobre inocentes, machacando al diferente, idiotizándonos como si hubiera otra oportunidad mañana.
Será que era en abril el ritmo tibio, o la cabeza que me anda furrulando raro que no me importaría dar un paseo para saltar en el tiempo. Aunque menudo chasco si a la vuelta siguen los mismos dando la tabarra.
Es que hay xentiña que resiste más que el románico de Leyre, hecho en piedra caliza con cuarzo y hierro.
Por si no conocen, para que vayan y vean lo que yo he visto.
Cripta románica-Monasterio de Leyre-Navarra

 
0

Puente de Arnuide

Publicado por Sole el 9 Abr 2018 en Galicia, Mis viajes

Andaba yo acompañando a Gago en su teima de romanos, digo suya porque a mi o por cosas de las matinée de los domingos o de los leones devora mártires que sufrí en la catequesis, como que no me son simpáticos.
Me refiero a los romanos que hace 2000 años se patearon Europa caminando de sandalias, capas al viento y cascos dorados, no de los de ahora que con Sorrentino a la cabeza me caen muy bien.
Que digo yo que aquellos, desapercibidos no pasarían con toda esa hojalata reflejando por lo alto de los montes.
Lo cierto es que con la de cosas maravillosamente fotografiables de éste país, a Gago se le ha dado por pedirme imposibles. Que si la foto de la decumana o de la porta sinistra, que si el terraplén o el foso… Y todo hay que decirlo hay que echarle mucho ojo para detectar como éste toxo se eleva treinta cm sobre el otro y como la castra evidencia la curva de la torre :O
Yo le digo sí y disparo en raw que luego algo siempre sale.
Que no imaginen unos Aquas Querquenis con sus muros y saunas y valetudinarium, no, son campamentos de paso, de esos que si quedó una tachuela, ya hay una fiesta.
Así que para compensar intenta siempre que en medio haya algo que me entretenga.
Y así estoy con éste puente de Arnuide o Penadiz, que cruza el río Arnoia perteneciente a la ruta romana XVIII de Antonino. El que se conserva en la actualidad es un puente medieval. Y así os lo cuento para que quede constancia y si por ahí van, vean lo que yo vi.
Que bonito, estaba, y si es en romería allá por agosto, supongo que mejor.
Hala hacia Dorneda que en la Biblioteca hoy recibimos a los bebés.

 
0

Ermita de Santa Comba-Covas

Publicado por Sole el 7 Abr 2018 en Diario, Galicia, Mis viajes

Cuenta la leyenda que Santa Comba antes de ser santa era bruja. No he podido saber si para bien o para mal, pero lo cierto es que un día por iluminación divina, acompañada de su hijo San Silvestre, llegó en una barca de piedra hasta “Ila do Medio ” y allí en el antiguo castro se instaló para pedir perdón por sus actos.
Hay quien dice que ella hizo levantar la ermita allá por el siglo XII, aunque otra leyenda dice que la ermita, fue levantada por los marineros que corriendo peligro sus vidas contra los peligrosos acantilados, al encomendarse a ella y salvarse, mandaron construir la iglesia.
Como sea a día de hoy quienes han llegado hasta la Ermita han visto la barca de piedra, con la que todo santo o santa que se precie, llega a destino,dormida entre las hierbas.

La marea estaba alta y la escalera por la que se llega a la ermita está rota y no andaba con cuerpo como para colgarme de una cuerda, así que me deleité con la inmensa playa.
Un paisaje maravilloso, con la música del mar contra la arena y las rocas.
En la parroquia de Covas (San Martiño) lugar de Covarradeiras Ferrol.

 
0

Ombligo

Publicado por Sole el 1 Abr 2018 en Cuentos

Cuentan que debo la salud de mi ombligo a un árbol.
Parece que pasaban los días y el meollo no caía y ya andaban tías y vecinas preocupadas por esa parte de la anatomía que auguraba hernias, deformaciones y varios males, si no lo resolvíamos bien.
Mi padre consultó con su madre, la india que lo crió, no la que lo mandó a los galpones y ésta le dio el nombre de una señora que tenía buena fama de curandera y allá que me llevaron.
Cuentan que dibujó mi pie en la corteza de un árbol nuevo. Luego giró conmigo alrededor tres veces recitando un verso que solo ella sabía.
Así durante tres días.
En el último mi padre tuvo que plantar un árbol en la casa de ésta señora y cuando llegamos a nuestro hogar , al cambiarme el pañal y levantar el ombliguero, el asunto estaba resuelto.
El árbol con mi huella, durante los tres días, se fue secando, hasta morir.
Siempre he sentido una mezcla de gratitud y culpa cuando me miro el ombligo, e intento consolarme, pensando que el que plantó mi padre, aun hoy crece lozano.
Lo cierto es que incluso hoy, que ando con el corazón alborotado de tantos abrazos, cuentos, prisas, risas, necesité un rato en la carretera. Un alto.
Me desvié por una senda y dejé que mi mano se deslizara lenta por la corteza que empieza a reventar de primavera.
Y una vez más comprobé que por más años que pase, sigo en deuda, porque mi respirar entero se lo debo a los árboles.
Eso y el mirarme poco el ombligo.
Buena noche, buen soñar.

 
0

Viernes Santo

Publicado por Sole el 31 Mar 2018 en Cuentos, Diario, Una historia

Quizás leer el Sostiene Pereira que Pierre-Henry Gomont ha creado para Astiberri, no es la mejor idea en un viernes, donde como decía mi abuela, los diablos andan sueltos.
Se mezclan en mi cabeza aquellas mañanas de casa en silencio, con el estruendo de la lluvia de hoy en los tejados de Santiago.
Será que igual que en mis recuerdos, la casa huele a bacalao con porotos y arroz.
Nunca me puse a corroborar si lo que mi abuela decía, pasaba en otras casas, al fin y al cabo eran tiempos en que el mundo era tan grande como el portón de la casa dejaba que fuera, pero lo cierto es que el viernes santo generaba en mi un miedo atroz.
Nos tenían prohibido barrer el patio o la casa, porque los diablos, eran los dueños del mundo ese día.
Yo que siempre fui de imaginación desbordante, veía detrás de cada maceta, árbol o piedra un tipejo de cola ensortijada que me haría alguna maldad.
Pero todos los sustos se me iban del cuerpo cuando anunciaban la comida.
Así como no me gustaba nada el olor del bacalao que inundaba todo el aire, en el plato me sumaba a la legión de la Mama.
La segunda suegra que tuvo mi madre.
Era diabética, así que la comida se la regateaban bastante. Un par de veces al año le dejaban romper la estricta dieta , una de ellas era con al arroz con bacalao del viernes de semana santa. Y una naranja de postre, al sol con el pañuelo en la cabeza para evitar resfriados.
Mientras le servías su frase era “poquito que no se vuelque” y luego se dedicaba con devoción a la cuchara.
Recuerdo un año, en que la Mama se ausentó de la mesa. La empezamos a buscar y grande fue nuestra sorpresa cuando la vimos con sus ochenta largos, dando saltos en el patio.
Cuando le preguntamos que hacía, con sus ojitos pequeños de arrugas explicó que estaba haciendo sitio para que le entrara otro poquito.
Nosotros aprovechamos las risas para escaparnos a las fiestas, que en mi ciudad natal, la semana no es santa sino de la cerveza, pese a las protestas de los beatos que se escandalizan por los conciertos y litros de alcohol que se vende.
También le llamamos semana de turismo, pero a mi madre no le gustaba que le llamáramos así. En una semana de esas, en que todo el mundo dejaba la capital para ir a algún sitio, sonó el teléfono y avisaron que el camión donde iba mi hermano y más gente del pueblo de mis abuelos a un partido de futbol, había tenido un accidente.
Lee más…

 
0

Ayuno para iluminar mentes

Publicado por Sole el 27 Mar 2018 en Diario, Italia, Lo dije en Facebook

Desde hace un tiempo ronda en mi cabeza la historia de Viterbo, así que en ésta semana tan significativa que algunos organismos públicos ponen la bandera a media asta, os la voy a contar.
Corria el año 1271, tres años antes el papa Clemente IV había muerto en el Duomo de la pequeña ciudad de Viterbo y tal como mandaban las leyes, allí mismo se había reunido la plana mayor eclesiástica para nombrar la nueva autoridad.
Cada cardenal, con su séquito, sus sirvientes, curas, doctores etc, inundaron la localidad siendo mantenidos a cuerpo de rey por los feligreses, que inicialmente solo pensaron en lo importante que sería eso para su historia, pero al ver que los días pasaban, comenzaron a preocuparse.
Lo cierto es que el asunto iba para largo y el único humo que salía de las chimeneas, era el negro del no acuerdo, o el de las deliciosas viandas que los prelados disfrutaban entre conversaciones y debates.
La situación estaba en punto muerto, nadie se ponía de acuerdo en un nombre, ni mucho menos en la senda que transitaría el nuevo período.
Los prelados estaban radicalmente divididos entre güelfos y gibelinos (los primeros partidarios del papado para gobernar los territorios italianos y los segundos del Sacro Imperio Romano Germánico)
Y para liar aun más el asunto de Viterbo, también estaban irreconciliablemente divididos entre una facción francesa y otra italiana lo que no quería decir dos nombres y dos rumbos, sino que todo se reducía a que cada quien tenía su candidato, su línea de pensamiento y por supuesto la quería imponer sobre los demás como la correcta.
Los galos trataban de favorecer los intereses de Carlos de Anjou, rey de Sicilia y hermano de Luis IX de Francia, que trataba de consolidar su imperio mediterráneo (finalmente desbaratado por su gran enemigo geoestratégico, el Reino de Aragón). Conseguir colocar a un partidario en Roma era un claro punto a favor, y por eso se les conocía bajo el epígrafe Pars caroli (Partido carolino).
Los otros cardenales se oponían radicalmente formando el Pars Imperii (Partido del Imperio), porque preferían quedar bajo la influencia del Sacro Imperio, de manera que se identificaba también con los gibelinos. Así, se fueron sucediendo propuestas de unos que tumbaban los otros y viceversa.
Mientras tanto los habitantes de Viterbo y la región, veían como diezmaban sus cosechas, sus arcas y su paciencia.
Necesitaban una solución porque muchos de ellos tenían que volver a trabajar sus tierras, pero ya no sabían cual sería el régimen en el que tocaría vivir, ergo tributar.
Hartos tomaron una solución inaudita. Ya que nadie parecía hacer caso de sus protestas, por iniciativa popular dirigida por el prefecto local, llevaron a la curia al palacio episcopal -que había sido reconvertido en palacio papal- y la dejaron “clausi cum clave” (es decir, encerrada bajo llave), alimentada sólo con pan y agua hasta que tomaran una decisión. Y para ayudarles a aclarar las ideas, les quitaron el techo y las camas, les redujeron los sirvientes y les suspendieron los sueldos y les explicaron amablemente que o dialogaban y llegaban a una solución o de ahí no salía ni Cristo (esto lo digo yo ya imaginando el cansancio de los viterbenses que 34 meses son muchos meses de dios)
Y aunque al principio protestaron y se acusaron mutuamente, las inclemencias del tiempo y el magro alimento, que los campesinos conocían tan bien pero ellos no, hizo mella.
Solo así se explica que eligieran a Teobaldo Visconti, que ni siquiera era cura, y que en esa época estaba más interesado en sus conversaciones con Marco Polo y sus tíos que iban camino de Asia que en los líos de franceses y romanos.
Teobaldo pasó a llamarse Gregorio X y en los pocos años que estuvo, soltó buenas perlas.
Es el responsable de que Alfonso X el Sabio no llegara al trono imperial, de una de las Cruzadas más desgraciadas, y del sistema “Ubi periculum maius” que consiste en disminuir la ración de comida de los participantes en el cónclave para que las decisiones sean rápidas y pensadas para el bienestar de los fieles.
Así que mis señores, mis señoras, aqui la menda se va a tomar unos días de ayuno informativo que para el otro, seguirá el ejemplo de aquel cura del Ulla que solo comía lo que salía del río.
Patos, lacones, cabritos, terneras, salmones, merluzas, bicas y tinto de ribeiro que su ama arrojaba de madrugada y pescaba al romper el día.
Sed felices que de dar la tabarra siempre hay alguien que se encarga.

 
0

Mujer

Publicado por Sole el 10 Mar 2018 en Diario

Hace unos años, estaba contando en un pub, y el dueño, en la pausa, me instó a ir a la barra a saludar y ser amable con sus amigos, ya que varios de ellos trabajaban en la TV y podían lanzar mi carrera.
Me negué y nunca más trabajé en ese lugar. Se que varios de mis compañeros y compañeras de profesión al enterarse, nunca más volvieron tampoco.
Pero lo cierto es que como todas, a lo largo de mi carrera, esta conjunción de mujer, artista y mulata, ha sido muchas veces, una capa de tela pesada, a veces asfixiante con la que convivir y luchar.
Porque si eres éstas tres cosas, eres carne de cañón para muchos. Y lo triste es que donde digo mulata, luego puedo decir pelirroja, rubia, oriental, cualquiera de las fantasías cutres de un individuo que por tener una cuota de poder puede transformar nuestras vidas.
Porque así es, porque según que actitudes asumas con el acoso, al estar rodeada del silencio complice, miedoso, indiferente de quienes te rodean, tu carrera, tu trabajo, tu sustento va en una dirección u en otra.
No tengo el placer de conocer a Iria Pinheiro, pero me pongo en pie ante su valor. Imagino lo duro que debe de ser dar un paso al frente y denunciar a quien seguramente le destrozó meses y meses de su vida.
Tan duro como soportar por tu cuerpo una mano no deseada, un torrente de agresión que no se quita con nada.
Solo espero que quienes en su día callaron, y me indigna leer la frase de la abogada que le dijo que no denunciara porque nadie daría la cara por ella, solo espero, repito, que ahora no callen, quienes en su día nada dijeron, que ahora hablen, señalen, denuncien.
Que si marchamos tantas el otro día, no fue por capricho, fue también por todos esos silencios que se nos atascan en la garganta por miedo , rabia e impotencia.
Si hay que salir de nuevo la semana que viene, se sale.
Pero de una puñetera vez, ya está bien!.
Estamos hartas, ahora que se note.
Fuerza Iria Pinheiro!

 
0

8 de marzo otra vez y las que haga falta

Publicado por Sole el 8 Mar 2018 en Diario

Durante una hora, mientras esperaba encontrarme con Gago y mis compañeras de camino, vi pasar mujeres de todas las edades que cantaban, bailaban, gritaban, callaban…
Había quien reclamaba que en nuestros ovarios fuera los rosarios, quien una pensión de viudedad justa, quien igualdad salarial, revolución, que no es no, que estamos hartas, que ya está bien, que somos malas y podemos ser peores…
Con mi silbato y mi pandereta y mi voz de resfriado, canté grité, bailé y sentí sin conocer a la mayoría que por allí pasaba que éramos una sola.
Todavía estoy emocionada, de ver tanta moza resuelta, tanta melena desmelenada.
Igual estoy pasada de rosca, pero caray, que gusto da soñar que todas juntas somos algo increíble.
Porque de forma individual ya lo somos, pero a veces por las prisas, el trabajo mal pago, la conciliación, esa educación de mierda que nos hace exigirnos hasta la extenuación, la lucha entre lo que soñamos y lo que conseguimos, la defensa de unos derechos que que no todo el mundo ve… y más, mucho más…
A veces, digo, no somos conscientes de que si paramos, el mundo para.Que es verdad, que no es un slogan.
Hoy fue un primer gran paso, el siguiente es que quienes nos gobiernan entiendan que lo de hoy no fue broma, no fue postureo (de algunos si) pero de nosotras, fue un grito, un puñetazo en la mesa, un mirad que aquí estamos, un ya está bien, un tenemos paciencia inmensa, pero no infinita…
Porque aunque para algunos somos todo corazón y ternura, también podemos ser todo rabia y ovarios.
No di entrado más que a las puertas de la plaza del Obradorio, tantas, tantas fuimos y aunque una parte de mí quería estar en el corazón de la plaza, otra parte celebraba que se quedara pequeña.
Al dormir esta noche, amigas, pensemos, miremos nuestras manos y reafirmemos el compromiso, que el próximo 8 de marzo, la huelga de verdad, sea de no entrar a ninguna tienda o comercio que esté abierto, que los mandiles en la ventana o los perfiles de facebook, no sean solo virtuales…
que se nos quede pequeña la calle, así como hoy se nos queda pequeño el pecho de la emoción.

 
0

Ombligos

Publicado por Sole el 7 Mar 2018 en Diario

Cuentan que debo la salud de mi ombligo a un árbol.
Parece que pasaban los días y el meollo no caía y ya andaban tías y vecinas preocupadas por esa parte de la anatomía que auguraba hernias, deformaciones y varios males, si no lo resolvíamos bien.
Mi padre consultó con su madre, la india que lo crió, no la que lo mandó a los galpones y ésta le dio el nombre de una señora que tenía buena fama de curandera y allá que me llevaron.
Cuentan que dibujó mi pie en la corteza de un árbol nuevo. Luego giró conmigo alrededor tres veces recitando un verso que solo ella sabía.
Así durante tres días.
En el último mi padre tuvo que plantar un árbol en la casa de ésta señora y cuando llegamos a nuestro hogar , al cambiarme el pañal y levantar el ombliguero, el asunto estaba resuelto.
El árbol con mi huella, durante los tres días, se fue secando, hasta morir.
Siempre he sentido una mezcla de gratitud y culpa cuando me miro el ombligo, e intento consolarme, pensando que el que plantó mi padre, aun hoy crece lozano.
Lo cierto es que incluso hoy, que ando con el corazón alborotado de tantos abrazos, cuentos, prisas, risas, necesité un rato en la carretera. Un alto.
Me desvié por una senda y dejé que mi mano se deslizara lenta por la corteza que empieza a reventar de primavera.
Y una vez más comprobé que por más años que pase, sigo en deuda, porque mi respirar entero se lo debo a los árboles.
Eso y el mirarme poco el ombligo.
Buena noche, buen soñar.

 
0

Inclusion rider

Publicado por Sole el 5 Mar 2018 en Diario

Un día suyo, lo hizo de todas. Grande Frances McDorman

Copyright © 2018 La Caja de los Hilos All rights reserved. Theme by Laptop Geek.