0

Maíz

Publicado por Sole el 18 Sep 2018 en Cuentos, Diario, Epicúrea

Hubo un tiempo en que los mediodías de verano, se vivían en penumbras y olían a flit.
Ni imaginaba yo que ese aroma penetrante que abuelas, madres y tías esparcían por las habitaciones para matar moscas, mosquitos y chinches, también nos mataba un poco a nosotros, ya que era DDT, cloro y lindane.
Todo camouflado con ese olor dulzón que nos mareaba y atraía por partes iguales.
Los primos y primas que no caíamos en somnolencia con semejante vaporización, esperábamos con la quietud nerviosa del que va a cometer un delito.
Cuando de la habitación de los mayores venían las respiraciones pausadas…o las agitadas, que con el tiempo descubrimos que también eran beneficiosas para nuestras escapadas, en puntillas nos deslizábamos hacia el patio.
Al principio casi que echábamos en falta la oscuridad y frescor del interior, porque fuera, las cigarras se peleaban por anunciar más grados del termómetro,pero el momento dubitativo, era breve, había otra sombra que nos atraía más.
La de los duraznos y los choclos.
Corríamos hacia la huerta y entre risas y cállate que nos oyen, trepábamos a loa árboles con una agilidad que hoy añoro.
Los más pequeños esperaban abajo y recibían con algarabía la cosecha.
Con las camisetas estiradas haca adelante, llenas de fruta, nos íbamos al arroyo, para dejar en las pozas de agua fresca, nuestro tesoro, que flotaba en vaivenes hipnóticos delante de nuestros ojos.
Mientras apagábamos el calor de la fruta, cuidábamos de no poner los pies en el agua, porque todavía creíamos a pie juntillas aquello de que te morías si te mojabas después de comer.
La espera se matizaba con bromas, juegos y confidencias.
La vida se aprendía entre líneas.
Después de un rato, ya podíamos disfrutar de esos duraznos más grandes que nuestras manos, el jugo se resbalaba por nuestros dedos y sabía tan bien, que podíamos jurar que eran los mejores del mundo.
De aquella no sabía yo, que como mejor saben es cuando son robados o saboreados en la boca que amas.
Volvíamos atravesando el maizal, arrancando unos cuantos choclos para la cena.
Era el peaje que nos cobraban los adultos, que calculaban que no era muy cierto eso que proclamábamos nada más entrar al patio y ver que ya estaban levantados:- Nos levantamos hace un ratito…
Entregábamos el fruto de nuestra zafra y aceptábamos gustosos otra ración de fruta, ahora pelada y fría y sin comer los carozos que podían brotarte árboles de las tripas.
Al caer la luz, se encendía el fuego donde se asaban los choclos ensartados a un palo, comíamos el sol en cada mordisco, el aderezo eran las historias de miedo. Hombres sin cabeza, aparecidos, lobizones…
Nada que perturbara nuestro sueño, porque al fin y al cabo, el cuerpo notaba la ausencia de siesta y por qué negarlo, esa manía de madres, tías y abuelas de enriquecer las arcas de Rockefeller bañando los cuartos con insecticida, ayudaba a dormir profundo.
Hoy que a los duraznos les llamo pexegos o melocotones y a los choclos, millo o mazorcas, añoro los tiempos en que me daba el lujo de no dormir.
La siesta, si existe, es una sucesión en el teléfono de alarmas cada pocos minutos, daría no se qué por volver a disfrutar de aquella penumbra dulzona.
Del sabor que recogía la lengua al pasar entre los dedos, de los soplos para no quemarte, porque lamentablemente resultó cierto aquello de que eran los mejores del mundo, difícil volver a probarlos igual…o si?

 
0

Berenjenas en conserva

Publicado por Sole el 13 Sep 2018 en Diario, Epicúrea, Italia

En Cerdeña me enamoré de todo, pero en particular de las mil variantes de comer las verduras.
Así que éste verano que hay berenjenas y calabacines hasta decir basta, toca conservar.

Ingredientes

2 Kilos de berenjenas
1 Cabeza de ajo
Orégano fresco y sino del seco tampoco pasa nada.
Hojas de laurel
Pimienta negra en grano
1 litro de agua
1 litro de vinagre blanco
Aceite necesario para cubrir (poco más de medio litro-varia según lo apretadas que estén las berenjenas)
Sal gruesa

El primer paso es pelar las berenjenas y cortarlas a la mitad y luego en tiras de 1cm de ancho más o menos. Las colocamos en una bandeja honda y les ponemos sal para que empiecen a deshidratarse.

Se dejan toda la noche en la nevera, con un peso encima para que escurra el líquido.

Por la mañana se extrae todo el jugo que han soltado y se colocan en una olla con una medida de agua y otra de vinagre de vino blanco o manzana.

Lo colocamos sobre fuego medio y revolvemos de forma suave para que las berenjenas absorban el sabor.
Cuando el líquido burbujea, apagamos ya que no queremos una cocción completa y escurrimos

Cogemos botes limpios, yo usé dos grandes porque las berenjenas dieron trozos grandes y no los quería romper. Va en gusto.

Ponemos capas de berenjena, un diente ajo, orégano, pimienta y albahaca y así hasta completar.
Si se quiere se pone al final una guindilla o dos y una hoja de laurel.
Se rellena de aceite de oliva.
Se espera un rato a que el aceite complete todos los huecos y si hace falta se vuelve a echar aceite ya que las berenjenas deben quedar cubiertas por completo.

Cerramos bien, etiquetamos y lo guardamos tres meses en un armario que dentro esté oscuro y fresco.

Solo un detalle, a la semana hay que abrir los frascos para que salga el vapor del vinagre y si hay burbujas eliminarlas, colocando más aceite.

Que aproveche!!!

 
0

TEDXGalicia

Publicado por Sole el 10 Sep 2018 en Cuentos, Diario

Si quieren unas historias, aquí van algunas que conté hace unos meses en TedxGalicia, Marcos Pérez me había pedido que hablara sobre el acto de contar, donde nace ese universo que narramos y desde ahí, desde esa taza de leche tibia de mi infancia saqué las tres voces que más nutren mi hacer. La voz de la vida, la voz de contar, la voz de callar…espero que lo disfruten, que lo compartan que me cuenten…
Gracias Marcos por esa platea inmensa y maravillosa!

 
0

Seguro en la luna

Publicado por Sole el 2 Ago 2018 en Cuentos, Diario

Seguramente muchos de vosotros habéis escuchado o leído sobre la anécdota de Neil Amstrong y su vecino el señor Gorsky.
Una anécdota tan buena que es una pena que no sea cierta.
La anécdota falsa, cuenta que además de la famosa frase del paso para la humanidad, Amstrong dijo “Good luck Mr Gorsky”.
Así que durante mucho tiempo se le preguntó al respecto pero Amstrong no daba ninguna explicación , hasta que un día, hace unos pocos años, aclaró que ya muerto Mr Gorsky podía decir el significado de su frase.
Siendo niño, jugaba en su patio cuando escuchó una discusión de los vecinos.
La señora Gorsky echó a su marido con cajas destempladas mientras le gritaba: Sexo oral? El día que el hijo de los vecinos pise la luna!!
No me dirán que no merecería ser cierta la historia.
Pero la que si es real y parece un bulo, es la historia que cuenta como solucionaron los primeros astronautas en la luna, la ausencia absoluta de seguro de vida.
A todos les preocupaba y mucho, la situación en que quedarían sus familias en caso de no regresar.
Todo apunta que el estado no tenía previsto ningún tipo de compensación y hacer un seguro privado era imposible para sus economías. Fijaos que Amstrong cobraba unos 17.000 dólares y un seguro rondaba los 50.000 al año.
Sin embargo, luego de mucho calibrar, durante el mes de aislamiento que compartieron, se les ocurrió una idea.
Decidieron firmar cientos de autógrafos en postales y fotografías vinculadas al espacio y ponerles un sello.
Y para darles más valor, le entregaron todo el material a un amigo para que metiera todas las postales en el buzón del Kennedy Space el día del lanzamiento, así el matasellos tendría para siempre estampada la fecha histórica.
Fue tal el éxito de éstas postales que se hizo costumbre en cada Apolo (desde el 11 al 16) usar éste sistema como póliza de seguros.
Finalmente el tráfico de postales y matasellos fue tan grande que se prohibió.
Una historia fantástica que esconde detrás una miseria más de éstos tiempos, la ausencia total de reconocimiento hacia quienes dedican la vida a la ciencia.
En éstos últimos días he visto muchos homenajes y documentales s sobre la llegada a la luna, y más que veremos ahora que se viene el cincuentenario, pero igual no viene mal, recordar que al igual que la luna, todo en el mundo tiene una cara oscura y una cara luminosa.
Buena noche, que les llegue una brisa.

 
0

Sargadelos

Publicado por Sole el 23 Jul 2018 en Diario, Galicia

Que meto eu no peto? me preguntó la señora, cuando le di las gracias.
Todo empezó dando un paso por el conjunto histórico de las fábricas de Sargadelos.
Recorríamos las instalaciones, Casa del Marqués, Museo, fundición, herrería etc , imaginando los tiempos en que esas barracas serían un hervidero de actividad, con los fuegos, las tierras, los esmaltes, los carros… cuando tuve un momento Peaky Blinders y me sonó de fondo Nick Cave.
Seguramente la estampa no sería muy distinta a la de los arrabales de Bristol, donde las industrias teñían de hollín la piel de cientos de obreros y obreras.
Al instante todo volvió a ser verde, y allí estaba el presente en silencio, la luz del sol, encandilando.


Me sacudí las imágenes y nos metimos por el Paseo de los enamorados caminando con la banda sonora del río Xunco.
Cuenta la leyenda que éste paseo de poco más de 1 km es tan hermoso que si entra una pareja que no está enamorada, al salir, salen ambos rendidos de amor.
En la presa del siglo XVII me dejé embobar con los miles de arcoiris que danzaban en el agua.
Al regresar, vi que la señora mayor que al empezar nuestro paseo, entraba a la aldea, volvía con una garrafa de agua.
Así que acerqué a preguntarle si había por allí una fuente.
-Si, filla. Un pouco máis adiante
-É auga boa? pregunteille.
-E moi boa. Cura de todo. Hai que bebela sempre, pero cura a base de bien.


A la sombra de la parra me contó como antes la aldea era una cosa digna de ver, llena de vida, de gente, de trabajo. Me contó que ella no había trabajado en la fabrica de loza, pero que su hombre, que ya descansa en paz y su hijo que le vive bien, si que trabajaron en Sargadelos.
Que ahora decían que iban a poner dineros ahí para reanimar, pero que eso no era cosa de dinero, sino de gentes, que ya no hay.
Cuando le agradecí la información, sobre que sendero coger y la distancia a la fuente, me dijo la frase que me he traído, yo que recolecto palabras para mis historias.
-¿Que levo eu no peto facendo o mal e non contando o que sei? Porque haite xente así. En Lugo unha vez, fumos coa filla para sacar o carné, e preguntamos e miraranos como de fóra, que eramos. E sinalaron un camiño a seguir. E fumos, e non dimos. Contentos quedaron de rir de nós, que non coñecíamos alí.
Quen me dera que veñan por eiquí a preguntar, chegan a Marte co que lles explico. Xente ruin.
Cuantas veces en la vida, deberíamos preguntarnos ¿qué sacamos nosotros, qué nos guardamos, qué nos queda haciendo, ya no digo el mal, sino haciendo lugar a esas pequeñas mezquindades de cada día, que horadan y añejan?
Dense un paseo por Cervo, parroquia de Sargadelos y recuerden, solo dejar leves huellas, solo traer recuerdos.

 
0

Teixo dos Tenreiro, un árbol centenario en peligro

Publicado por Sole el 13 Jul 2018 en Diario, Galicia

Desde el primer año que fui a contar a la Biblioteca de Ferrol, al llegar al puente sobre el río Covés, en Pontedeume, desviaba y desvío la vista hacia una casa que año a año cubre un poco más la naturaleza.
Un día decidimos con Gago acercarnos ya que buscando información descubrimos que se escondía una historia muy rica.
Cosas de los tiempos, los deseos se juntaron con la posibilidad, hace cosa de un mes.
Era un día nublado cuando llegamos al lado de un árbol que de hablar, en primer lugar pediría ayuda y en segundo lugar contaría durante horas, anécdotas maravillosas.
Se trata de un tejo, un teixo que tiene entre 300 y 500 años es un ejemplar femenino .


Está “enjaulado” para ser protegido, ya que corre serio peligro de morir. Las obras acometidas en su entorno, carreteras etc, le han afectado mucho.
Y así herido, sostiene o se apoya en una escalera de caracol, oxidada y cubierta por el verdín del tiempo y de los musgos. Mantiene los aros y balcones que muy a la moda del siglo XIX se construían en árboles de ésta envergadura.
Subir por ellos era un viaje por el interior de una frondosidad oscura y fresca, para asomar en lo alto para recrear la vista.
Pero éste árbol fue testigo de momentos históricos, Manuel Azaña estuvo allí, Azorín, Valle Inclán, el premio nóbel Echegaray, aparece en una obra de Emilia pardo Bazán y vivió un Consejo de Ministros de la República.
La familia dueña de la casa y del jardín, los Tenreiro, fue por éstas razones , perseguida durante el franquismo, cayendo en desgracia y haciendo que el tiempo fuera una piqueta cruel para un entorno único.


Paseamos por un jardín que crece sin cortapisas. Las raíces arrancan y rasgan estanques y fuentes. Las camelias crean alfombras rosas , blancas… Un festival de verdes que esconden escalones, rincones…
Cada trozo de baldosas abandonada, de maderas o de enseres devorados por la floresta encierran pequeñas historias.
Ahora la casa está tapiada, para evitar que los vándalos la destrocen aun más.

Pero no dejo de imaginar, debajo de la araucaria gigantesca, como sonaba ésta casa, lo que se leía, la música que se escuchaba, los debates.
Salimos y me acerco al teixo para decirle bajito que siga latiendo, que vuelva…
Ojalá me escuche

 
0

<3

Publicado por Sole el 11 Jul 2018 en Diario

via GIPHY

 
0

A Cama do Home Santo

Publicado por Sole el 4 Jul 2018 en Diario, Galicia

Hace unas semanas Isaac González García colgó una foto que me encendió las lamparillas de la curiosidad todas. Generosamente me pasó las coordenadas y allá que me fui.
Al llegar los ojos se me llenaron de luz y verde.
¿Dónde estabas, se preguntarán?
En la Parroquia de Tállara, lugar de O Confurco, Concello de Lousame.
Área Recreativa de San Lorenzo y San Mamede.
Ambos, son santos de cultos muy antiguos, y con muchos devotos, solo en Galicia San Mamede es patrono de 99 parroquias.
Sin menospreciar, el que me cae simpático es San Lorenzo, supongo que por ser el patrón de los comediantes y los bibliotecarios. Comediante de humor negro, porque eso de que te estén asando en una parrilla y avisarles a tus verdugos “por aquí todavía no estoy hecho” es de mérito.
A pocos metros de entrar en el parque, bajo la sombra de una imponente sobreira (alcornoque) se encuentra la ermita.

Y cogiendo un sendero que sale hacia la izquierda, te internas en el monte y primero te encuentras con la fuente santa, y finalmente a Cama do Home Santo. Lo que tanto me había llamado la atención en el muro de Isaac, que a su vez liaba en sus recuerdos a Marcos López Concepción

Me resulta siempre maravillosa ésta conjunción de agua y piedra, vinculadas a la sanación. Seguir éste sendero es casi como una “clínica” de poderes desconocidos.
La Cama, es imponente, en su ladera pequeñas hendiduras ayudan a trepar. Y por supuesto trepé, que yo soy muy empírica.
El sol cae a pleno sobre mi, que por supuesto dejo reposar allí mis machacadas lumbares.
“Funme a deitar a pedriña
do santiño San Lorenzo
funme a deitar na pedriña
para curar a cabeza
Lee más…

 
0

La maldición de la tele- Dark Edges

Publicado por Sole el 5 Jun 2018 en Diario, Irlanda, Mis viajes


Leí hace poco que un alcalde de un pueblo precioso, andaba buscando desesperadamente un contacto con alguna de las productoras que facilitan localizaciones para series o películas.
Y me pregunto si se están midiendo las consecuencias de aparecer en una serie de éxito. Si estamos preparados para las consecuencias que acarrea.
En éste verano hemos sido testigos de lo que puede generar una aparición en alguna de éstas producciones.
En Gaztelugatxe han quedado sordos de tanto oír la campana que sin cesar tocaron los miles de turistas que fueron a ver el lugar donde Daenerys Targaryen por fin se encuentra con Jon.
Y si la alegría de la zona radicaba en que pondrían su nombre en el mapa mundial, menudo chasco al descubrir que istagram se ha llenado de fotos con el hastag “Rocadragón”.
Ahora están pensando habilitar un aparcamiento un km arriba, que la gente baje andando, limitar las visitas y el tradicional toque de campana que la leyenda dice hay que tocar al peregrinar hasta allí.
Otro tanto ha ocurrido con la playa de Muriola en Barrika, una playa poco frecuentada, refugio de nudistas que éste año se han visto desplazados por hordas de fanáticos cámara en mano.
Si quieren ver todas las localizaciones de Juego de Tronos en España, basta buscar en google. Eso si, al lado de los nombres aparecen alquileres de casas, pisos, hoteles etc, a precios que hace un tiempo ni de broma se hubiera cobrado en el lugar.
Y parece importar poco que el paraje, playa o castillo deje de llamarse por su nombre, muchos aspiran como salvación y gloria, mudar su histórico nombre por el inventado por algo que sale en la pantalla.
Un ejemplo es un maravilloso camino irlandés que descubrí hace unos años, gracias a un fotógrafo que durante semanas siguió el paso de la luz entre las ramas de sus árboles.
Pero el lugar, fue utilizado en Juego de Tronos y desde ese día, los vecinos contemplan horrorizados como autobuses, furgonetas, coches y motos les incordian la salida de su casa.
Esta hermosa avenida de hayas fue plantada por la familia Stuart en el siglo XVIII para impactar a los visitantes que llegaban a Gracehill House.
Pero ahora se le conoce como Camino del Rey y allá van en peregrinación los amantes de los siete reinos.
Ingenua de mi, llegué al lugar emocionada, en shock y sin saber que el camino había sido utilizado en la serie.
Emocionada, porque vería al fin esa danza de luces entre las ramas, en shock porque acababa de salir de la Calzada del Gigante (ya subiré esas fotos) y venía sobrepasada de gente.
Caía la tarde, pedí a Gago para aparcar en un camino cercano así entrábamos como a una catedral, en calma.
Mi gozo en un pozo.
No solo no había silencio, sino que pululaban decenas de personas que se abrazaban a los árboles, escribían su nombre, corrían.
Gago dice que soy maestra en lograr fotos sin gente en sitios abarrotados.
No siempre lo consigo.
Pero entre un grupo grande que abandonaba el lugar y un bus lleno de indios que llegaba, por un instante conseguí silencio y un lamento me envolvió.
Y aquí lo dejo.

 
0

Lecho de rosas…o de camelias

Publicado por Sole el 4 Jun 2018 en Diario

Cuenta Séneca, que Mindirides, de la ciudad de Síbaris, paseaba un día de mucho calor cuando vio un obrero cavando, con la azada en alto.
Al verle, se quejó de sentirse cansado y le prohibió hacer el trabajo a su vista.
¿De dónde venía ese cansancio? Según Mindirides porque había dormido muy mal en un lecho de rosas porque uno de los pétalos se había doblado.
Nunca he dormido en un lecho de rosas, pero en éstos de camelias, podría echarme una siesta estupenda :)

Copyright © 2019 La Caja de los Hilos All rights reserved. Theme by Laptop Geek.