Ideas geniales para todos esos libros que tienes por casa

Posted by Sole on Abr 4, 2008 in Diario, Mis libros |

He aqui un texto genial de Enrique Gallud Jardiel en su blog Humoradas. Seguro que mas de uno se inspira y aporta mas sugerencias.

¿Tienes demasiados libros en tu casa y no sabes qué hacer? ¿No consigues venderlos ni a la de tres? Te doy algunas recomendaciones para sacarles rendimiento.

Considera que se puede saber mucho de alguien viendo los libros que posee y en qué forma. Los ejemplares demasiado nuevos y con aspecto de no leídos en la estantería de tu salón no hablan bien de ti. Evita usarlos para presumir de cultura, sobre todo si algunos siguen envueltos en papel de celofán.

Si se hallan calzando la mesa de la cocina, por el contrario, denotan una personalidad amiga del equilibrio y de la estabilidad.

No es aconsejable desprenderse de ellos para ganar espacio. Si lo que quieres es ganar espacio en tu casa, lo conveniente es que uses y hayas usado siempre suficiente protección a la hora de mantener relaciones con tu pareja, para evitar una no deseada prole. No sabes cuánto espacio ahorrarás así. O mejor, no tengas pareja nunca y tendrás sitio para todos esos libros que tanto detestas.

Si pretendes regalar tus libros a tus amigos para librarte de ellos cometerás otro error. Ni tus amigos ni las bibliotecas a las que los regales quieren tenerlos. Tus amigos se verán forzados a leerlos; no lo harán y les pesará la conciencia. Ya lo dice el refrán: «Quien regala un libro a un amigo, pierde el libro y pierde al amigo.» Y cada libro regalado a una biblioteca es más trabajo para el bibliotecario que tiene que clasificarlo, etiquetarlo, meterlo en el ordenador… Sólo conseguirás que te maldiga y todo el mundo sabe que las maldiciones de bibliotecarios cabreados son especialmente dañinas para el ejercicio de tu virilidad.

Si los tienes te verás obligado a clasificarlos. La manera más práctica de hacerlo es dividirlos por géneros: ficción, poesía, libros de texto, manuales para que te autoayudes a ti mismo, guías turísticas, libros de César Vidal, obras de consulta, etc. Esto facilita su búsqueda y denota una mente organizada. Si tienes demasiadas novelas, por ejemplo, clasifícalas por nacionalidades o por la variedad de Templarios que oculten el secreto de turno. El orden alfabético está ya démodé.

En cuanto a su colocación recuerda que cada libro es único (a excepción de los de Azorín, que son todos iguales). En contra de la costumbre, no se deben poner juntos los de una misma colección. Esto da la impresión de que se han adquirido en bloque en unas rebajas o que te los han regalado con cualquier periódico. Siempre es más bonita la variedad. Evita, por tanto, colocar juntos los que sean del mismo color o tamaño. Pero procura que al combinar los colores no recuerden los de ninguna bandera de países conflictivos, pues nunca se sabe la afiliación política de todos los que invites a tu casa y te podrías buscar un disgusto.

La excepción a esta regla son las enciclopedias, que pueden estar perfectamente en segunda fila. De hecho, hay muchos libros que no sólo es que pueden, sino que realmente merecen que los tengas en segunda fila y te olvides de ellos hasta la próxima mudanza. Una doble fila de libros no resulta fea: los libros se han de conservar, no es necesario que todos estén a la vista. Siguiendo esta lógica, mételos en una caja de cartón y rentabiliza el espacio de tu desván,

Si tienes realmente problemas de espacio, aparte de la doble fila, el mejor procedimiento para ahorrar sitio en tus estanterías es colocar los volúmenes horizontalmente, unos encima de otros. Las ventajas son varias: caben muchos más en cada balda, se deterioran menos y resulta más fácil leer sus títulos, que es en definitiva lo único que vas a leer de ellos. Otra opción es hacer con ellos una capa en el suelo, digamos de un palmo o así, debajo de la moqueta. Te sorprenderá ver cuántos libros te quitas de en medio. Claro, que deberás hacerlo con cuidado, para que no haya altibajos en la superficie y los muebles no te queden así como ladeados. También te recomiendo que pongas un hule entre los libros y la moqueta, para protegerlos. Si no, tu perro puede orinarse encima de El rey Lear o de la Obra escogida de Ramon Llull. Este sistema presenta otras dos ventajas, aparte de hacer sitio: te evita comprarte puzzles y te disuade de la lectura, pues si se te ocurre leer algo, te dará pereza mover el armario y buscar el libro debajo.

En las estanterías debes aprovechar también el espacio. Emplea toda la estantería. No es elegante alternar una balda repleta de libros con otra en la que haya una pequeña figura decorativa o un manojo de zanahorias. Si haces la estantería a medida, usa toda la pared, hasta el techo. Un espacio vacío a los lados o encima no resulta bello ni práctico y sólo sirve para acumular polvo que te dará pereza limpiar.

Un consejo de estética: Los libros resultan decorativos, pueden estar en cualquier lugar del hogar sin desentonar ni dar impresión de desorden. Desechemos la idea de que sólo han de hallarse en sus estanterías o en la biblioteca. El lugar idóneo de un libro de recetas es el interior del frigorífico. La obra maestra de Wilde El retrato de Dorian Gray, por ejemplo, debe hallarse en el tocador, cerca de un espejo. Del asesinato concebido como una de las bellas artes, de Thomas de Quincey, puede colocarse en el cajón de los cuchillos. En cambio puedes colocar 20.000 leguas de viaje submarino en la cisterna del inodoro para que ocupe sitio y ahorrar agua.

Los libros deben denotar naturalidad. No deben parecer algo extraño en el hogar. Es normal y elegante tenerlos junto al W.C. si de verdad los estamos leyendo. Por el contrario, un magnífico libro sobre las pirámides de Egipto en medio del pasillo no transmite credibilidad. Es obvio que está allí para impresionar a las visitas, puesto que no nos detenemos en medio del pasillo para leer cosas sobre los egipcios. Lo mismo sucede cuando tienes todos los tomos de la Encyclopedia Britannica sobre la mesita de noche.

22 Comments

Bettina
Abr 4, 2008 at 11:17 am

Bueno, creo que a mi quien me regala un libro, me gana como amigo, aunque suene exagerado. En mi casa del sur tenía una librería enorme en un piso pequeño, aquí tengo una librería pequeña en una casa enorme. En mi casa hay libros por todos lados, los libros que estoy leyendo, los que ya leí sumados a los de mi hijo que ha heredado mi gusto por la lectura y mi inclinación al desorden, para su desgracia. Es todo un tema, el tema del espacio para los libros, sobre todo para gente como yo que detesta deshacerse de ellos.


 
Bettina
Abr 4, 2008 at 11:17 am

Bueno, creo que a mi quien me regala un libro, me gana como amigo, aunque suene exagerado. En mi casa del sur tenía una librería enorme en un piso pequeño, aquí tengo una librería pequeña en una casa enorme. En mi casa hay libros por todos lados, los libros que estoy leyendo, los que ya leí sumados a los de mi hijo que ha heredado mi gusto por la lectura y mi inclinación al desorden, para su desgracia. Es todo un tema, el tema del espacio para los libros, sobre todo para gente como yo que detesta deshacerse de ellos.


 
Luis A.
Abr 4, 2008 at 2:15 pm

Yo empecé a colocar en el dormitorio los libros que me apetecía tener más a mano, y al final he terminado, en opinión de quienes lo han visto, durmiendo en la biblioteca. Creo que sólo faltan libros bajo la cama, pero… al tiempo; no lo descarto


 
Luis A.
Abr 4, 2008 at 2:15 pm

Yo empecé a colocar en el dormitorio los libros que me apetecía tener más a mano, y al final he terminado, en opinión de quienes lo han visto, durmiendo en la biblioteca. Creo que sólo faltan libros bajo la cama, pero… al tiempo; no lo descarto


 
laurabaires
Abr 4, 2008 at 7:25 pm

Los libros que van a mi biblioteca son los ya leídos. Los otros, los que me regalan y tengo obligación de leer, y los que yo compro en cantidades que sólo podría cubrir un lector a tiempo completo (no es mi caso), están haciendo fila en mi mesita de luz, en los cajones de la cómoda y en un rincón de mi dormitorio. La idea es no perderlos de vista… mantenerlos cerca para que no se me olvide su existencia.
Lo mismo hago con las cuentas de luz y teléfono, y otras tantas cosas más…

Desordenada? Olvidadiza? Caótica? Cariñosa?

Quizás un poco de todo…

Besitos!


 
laurabaires
Abr 4, 2008 at 7:25 pm

Los libros que van a mi biblioteca son los ya leídos. Los otros, los que me regalan y tengo obligación de leer, y los que yo compro en cantidades que sólo podría cubrir un lector a tiempo completo (no es mi caso), están haciendo fila en mi mesita de luz, en los cajones de la cómoda y en un rincón de mi dormitorio. La idea es no perderlos de vista… mantenerlos cerca para que no se me olvide su existencia.
Lo mismo hago con las cuentas de luz y teléfono, y otras tantas cosas más…

Desordenada? Olvidadiza? Caótica? Cariñosa?

Quizás un poco de todo…

Besitos!


 
andrea
Abr 4, 2008 at 7:38 pm

Todos los libros estan guardados en casa,no se ven, algunos se escapan y estan en la mesita de luz y los de cocina si! ellos estan muy cancheros en el salon, que son muchos y cada vez mas!

Mi suegra en cambio agrando la casa, le agrego una habitacion mas porque no entraban los libros…es una ratita intelectual…

besos doña, y lindo fin de semana!


 
andrea
Abr 4, 2008 at 7:38 pm

Todos los libros estan guardados en casa,no se ven, algunos se escapan y estan en la mesita de luz y los de cocina si! ellos estan muy cancheros en el salon, que son muchos y cada vez mas!

Mi suegra en cambio agrando la casa, le agrego una habitacion mas porque no entraban los libros…es una ratita intelectual…

besos doña, y lindo fin de semana!


 
Sole
Abr 7, 2008 at 6:41 pm

Pues si, Bettina, si tomamos el artículo en serio es asi, pero lo que me ha gustado es el tono de humor frente a una situación a la que nos enfrentmos desquiciados, quienes tenemos “demasiados” (nunca lo son) libros en casa. Imagina abrir un armario y que entre la ropa esté “El Polilla” de Ziraldo!!!!

Luis que risa esa “mudanza” tuya, y por lo que dices, no tradarás mucho en tener una cama palafito, sostenida por pilares de libros.

Un beso


 
Sole
Abr 7, 2008 at 6:41 pm

Pues si, Bettina, si tomamos el artículo en serio es asi, pero lo que me ha gustado es el tono de humor frente a una situación a la que nos enfrentmos desquiciados, quienes tenemos “demasiados” (nunca lo son) libros en casa. Imagina abrir un armario y que entre la ropa esté “El Polilla” de Ziraldo!!!!

Luis que risa esa “mudanza” tuya, y por lo que dices, no tradarás mucho en tener una cama palafito, sostenida por pilares de libros.

Un beso


 
Sole
Abr 7, 2008 at 6:42 pm

Pues tu desorden es el mío. Voy por los rincones tropezando con libros y papeles. Pero tenerlos ahí me reconforta cada día.
Un beso


 
Sole
Abr 7, 2008 at 6:42 pm

Pues tu desorden es el mío. Voy por los rincones tropezando con libros y papeles. Pero tenerlos ahí me reconforta cada día.
Un beso


 
Sole
Abr 7, 2008 at 6:44 pm

Andrea, que envidia!!! Ya quisiera yo tener un espacio para agrandar, peromucho metemo que si agrando invado el salón de mis vecinos. Aunque con lo escándalosos que son “suprimirlos” por libros no vndría nada mal


 
Sole
Abr 7, 2008 at 6:44 pm

Andrea, que envidia!!! Ya quisiera yo tener un espacio para agrandar, peromucho metemo que si agrando invado el salón de mis vecinos. Aunque con lo escándalosos que son “suprimirlos” por libros no vndría nada mal


 
Enrique Gallud Jardiel
Abr 10, 2008 at 8:01 am

Gracias por la publicidad. Un abrazo.


 
Enrique Gallud Jardiel
Abr 10, 2008 at 8:01 am

Gracias por la publicidad. Un abrazo.


 
Comella
Abr 12, 2008 at 1:14 pm

Hola niña. La verdad es que el invento es una pasada ;) Jejejeje,un sillón donde a la vez puedes guardar tus libros, súper original. Te mando un kissito y gracias por tu cariño.


 
Comella
Abr 12, 2008 at 1:14 pm

Hola niña. La verdad es que el invento es una pasada ;) Jejejeje,un sillón donde a la vez puedes guardar tus libros, súper original. Te mando un kissito y gracias por tu cariño.


 
Sole
Abr 14, 2008 at 5:28 am

Enrique, gracias a ti por escribir algo tan original y gracioso, sobre untema que a veces llega a desquiciar a quienes llevamos “demasiados” (nunca lo son) libros a cuestas.Un abrazo

Comellita, cómo no estar? Un beso, reina.


 
Sole
Abr 14, 2008 at 5:28 am

Enrique, gracias a ti por escribir algo tan original y gracioso, sobre untema que a veces llega a desquiciar a quienes llevamos “demasiados” (nunca lo son) libros a cuestas.Un abrazo

Comellita, cómo no estar? Un beso, reina.


 
Ana
May 11, 2011 at 10:30 pm

Bonito texto.
Ya que durante la carrera me es imposible ponerme a leer en serio, ha sido agradable leer sobre libros! Un saludo.


 
Ana
May 11, 2011 at 10:30 pm

Bonito texto.
Ya que durante la carrera me es imposible ponerme a leer en serio, ha sido agradable leer sobre libros! Un saludo.


 

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