Culler de Pau, otra Xantanza

Posted by Sole on Oct 16, 2009 in Uncategorized |

Una mas y ya van diez. Quien diría, que la conversación de Manuel y Jorge a la que se sumó Miguel y luego quien les habla y Fini, Catuxa y Alex que luego trajo a Isabel y Oscar,Salomé, César, Chus, Xosé que de vez en cuando se multiplica en mas gente, Mónica y Sr Porquiño,Xesús que primero vino con libreta y luego con Ana,Antonio y Eugenio, mas los invitados de honra y de deshonra (que de todo hemos tenido), se transformara en un hábito que cada ciertos meses nos lleva a reunirnos alrededor de una mesa.

Como en las buenas fotos “de antes” ya no estamos todos, pero estamos los que lo contamos y eso es bueno. Vivir para contarlo, dice la canción. Mejor, disfrutar de lo que vivimos, diría yo.
Culler de Pau, fue el sitio elegido ésta vez. Un lugar precioso, con vistas estupendas y una luz que se agradece en un día (3 de octubre) que no se sabía si el verano se quedaba un poquito más o el otoño con sus lluvias ya se instalaba.
El Culler es un sitio que lleva pocos meses abierto, sin embargo, hacia los comensales, eso no se trasmite.
Como cada vez que llegamos a un sitio, se nota nuestra presencia, las risas, bromas y pullas, cruzan la mesa. Mesa que ésta vez encabezaron César e Isabel, a quien le “tocó” ser la “escribiente” del menú que gracias a ella podemos detallar con precisión.

En primer lugar llegó un lomo de sardina con un gazpacho de melocotón. Suave, en su punto, abriendo boca de manera ligera, pero sabrosa.

Luego llegó lo que ya suponía sería la alegría del grupo (ventajas de haber estado antes en el sitio, nada de clarividencia) el bocadillo de choco, sobre espinacas y reducción de sus cabezas.
Es algo sencillamente fantástico, de esos platos que quieres que estén siempre en el menú de un sitio. El crujiente de la masa que envuelve, contrasta con el punto exacto de los chocos. La pincelada abundante de huevo acompaña de manera que parece que fuera lo mas común del mundo mezclar choco con huevo.

En el fondo de unos cuencos llegaron unas albóndigas de buey, sobre caldo de crustáceos y aceite de hierbaluisa. Alguien buscó otro buey entre las cucharas, pero todo era mar. Perfumado mar.


Sobre unas vieiras con cebolla caramelizada, llegó una lámina, casi una piel de tocino. Muy buena combinación también.


En la cocina conviven un cocinero japonés y un gallego, en las navajas entra la influencia oriental, un caldo dashi, con una aire de pino y okra. Muy agradable el caldo y excelente la cocción de las navajas, de las que siempre temo ese punto goma, pero que ahí, se podrían llamar punto Solla.

Luego llegó un plato, que esta en riesgo. Y me explico, está en riesgo de seguir el camino de las carrilleras y de los salmonetes. Productos, que me encantan, ya lo he dicho, pero que se repiten una y otra vez en los menús. Los huevos a baja temperatura, fueron hace un tiempo, una novedad, incluso algún blogastrónomo anduvo de pruebas caseras, pero ya ahora, pueden llegar a cansar. Esa es la reflexión que a uno le viene si tuviera que encontrarle una pega a éste excelente menú, pero en el caso del Culler, hay una ventaja, una que el huevo, es como el pan, sabes que engorda, sabes que puede dar colesterol, etc, etc, pero que bueno que está, y en éste caso, y sin temor a decir un disparate, creo que es el mejor huevo que tengo tomado (bueno en realidad mi frase célebre fue “de todos los Nove, éste es el mejor huevo”, lo que generó una serie de bromas en el sector de la izquierda de la mesa) Pero en serio, la carbonada de queso San simón, le queda estupenda y pide rebañar con ganas.

En el Culler tienen un cambio de orden en el menú, y por ahora por lo menos, ponen la carne antes del pescado.Un roastbeef con crema de patata y verduras con vinagreta de mostaza, me retrotae a domingos de fiesta cuando mi madre desde el sábado preparaba la carne “a la inglesa” que alegraba a todos y que servía de “refuerzo” para la merienda del cole el lunes.

Una merluza en caldeirada de patatas, guisantes y perlas de tapioca, cerró la parte salada del menú. Muy rica.


De postre llegó un sorbete de remolacha con espuma de yogur de coco, granizado de hierbaluisa e infusión de frutos rojos. Un agradable contraste entre el dulzor del coco y el punto”raro” que tiene una remolacha y el aroma de la hierbaluisa.

La torrija con crema de café y helado de leche fue de los postres que quieres mas.
Casi sin querer, transcurrió el menú, placentero, bien elaborado.
Al pasar a la cocina, descubrimos al resto del personal, parece la ONU, hay de México, de Perú y de Japón.

Lo primero que uno quiere es pedir a Javier Olleros que Takahide Tanaka, ponga mas toques de su “cocina”, o que el peruano, se marque unos tiraditos o unos cebiches y que de México lleguen picantes y moles. Pero es entendible y razonable la actitud, de ambos chef que van introduciendo poco a poco a su clientela en nuevos sabores. Además hoy en día cada vez somos mas los que queremos probar, aunque también es cierto que a mucha gente mas vale que no le pongas nada a la patata, o a la merluza. Piano, piano, se va lontano.
Gente que no se conforma con solo una sala para comedor, que está habilitando la parte de abajo para galería de pintura y fotografía, para tomar con calma unas copas después de comer, gente que siempre que puede se van por el mundo para probar nuevos platos, seguro que serán algo mas que la sensación de éste verano.
Me apetece mucho pasarme por allí en invierno, para ver que da el mar por ese entonces.
El sitio sin dudarlo vale la pena.
Y como era día de celebrar, las diez xantanzas y la reciente paternidad de unos de los integrantes (ya te agasajaremos Salomé, cuando RM te lo permita) nos fuimos hasta San Vicente para degustar unos gin tonic a la luz del atardecer.

Brindis, bromas (mas) , risas y proyectos, ideas para las próximas actividades, (que tiemble Compostela) se fueron acomodando a las gotas que comenzaron a caer y que misteriosamente dejaron en la rueda de alguien del grupo un recuerdo.

Otras voces de la historia
Alex, Xosé, Óscar, Manuel, Jorge

3 Comments


[...] ca miña. Así falaron  O Gourmet de Provincias, Capítulo 0,  Laconada, Pantagruel Supongo, La caja de los hilos, [...]


 
Wilson
Oct 16, 2009 at 12:57 pm

Caramba que comieron Soledad!!Se trata de alta cocina y no me atrevo a opinar nada.Lo único que digo es que,de haber estado,hubiese pasado hambre porque como muchos uruguayos no me gustan los frutos del mar y sólo trago el pescado frito (bien pasado).Me interesó mucho lo de la carne “a la inglesa” que hacía tu madre ¿cómo es eso? Saludos desde aquí.


 
Sole
Oct 16, 2009 at 7:25 pm

Wilson, mi madre, como buena señorita, estudió en el Crandon, asi que nuestra cocina estaba salpicada de platos franceses e ingleses y de portugueses por mi abuelo. Lo que me dejó un paladar abierto a todo lo que sea rico.
He de pasarte la receta que ahora en verano (en Uruguay) es ideal para comer sin complicarse la vida.


 

Reply

Copyright © 2017 La Caja de los Hilos All rights reserved. Theme by Laptop Geek.