0

Viernes Santo

Publicado por Sole el 31 Mar 2018 en Cuentos, Diario, Una historia

Quizás leer el Sostiene Pereira que Pierre-Henry Gomont ha creado para Astiberri, no es la mejor idea en un viernes, donde como decía mi abuela, los diablos andan sueltos.
Se mezclan en mi cabeza aquellas mañanas de casa en silencio, con el estruendo de la lluvia de hoy en los tejados de Santiago.
Será que igual que en mis recuerdos, la casa huele a bacalao con porotos y arroz.
Nunca me puse a corroborar si lo que mi abuela decía, pasaba en otras casas, al fin y al cabo eran tiempos en que el mundo era tan grande como el portón de la casa dejaba que fuera, pero lo cierto es que el viernes santo generaba en mi un miedo atroz.
Nos tenían prohibido barrer el patio o la casa, porque los diablos, eran los dueños del mundo ese día.
Yo que siempre fui de imaginación desbordante, veía detrás de cada maceta, árbol o piedra un tipejo de cola ensortijada que me haría alguna maldad.
Pero todos los sustos se me iban del cuerpo cuando anunciaban la comida.
Así como no me gustaba nada el olor del bacalao que inundaba todo el aire, en el plato me sumaba a la legión de la Mama.
La segunda suegra que tuvo mi madre.
Era diabética, así que la comida se la regateaban bastante. Un par de veces al año le dejaban romper la estricta dieta , una de ellas era con al arroz con bacalao del viernes de semana santa. Y una naranja de postre, al sol con el pañuelo en la cabeza para evitar resfriados.
Mientras le servías su frase era “poquito que no se vuelque” y luego se dedicaba con devoción a la cuchara.
Recuerdo un año, en que la Mama se ausentó de la mesa. La empezamos a buscar y grande fue nuestra sorpresa cuando la vimos con sus ochenta largos, dando saltos en el patio.
Cuando le preguntamos que hacía, con sus ojitos pequeños de arrugas explicó que estaba haciendo sitio para que le entrara otro poquito.
Nosotros aprovechamos las risas para escaparnos a las fiestas, que en mi ciudad natal, la semana no es santa sino de la cerveza, pese a las protestas de los beatos que se escandalizan por los conciertos y litros de alcohol que se vende.
También le llamamos semana de turismo, pero a mi madre no le gustaba que le llamáramos así. En una semana de esas, en que todo el mundo dejaba la capital para ir a algún sitio, sonó el teléfono y avisaron que el camión donde iba mi hermano y más gente del pueblo de mis abuelos a un partido de futbol, había tenido un accidente.
Lee más…

 
0

Cuento que un día fue para un ogro y hoy es para una niña que busca

Publicado por Sole el 27 May 2009 en Diario, Una historia


Foto Dottieangel

En el barrio Bella Vista de la Ciudad de los Pájaros Pintados, hay una calle
que muy pocos conocen. Pero a donde van muchos, y muchas. Esa calle tiene
casas de portales inútiles , escondites ineficientes y árboles solitarios.
Tiene bancas que agonizan y canceles que lloran abandono.
Es la calle por donde deambulan los besos que no fueron dados. Esos que
durante segundos largos, minutos extensos y horas eternas, se gestaron, pero
no alumbraron.
Esos besos que nunca llegaron a destino y eso que bien sabían, el sitio
exacto donde debían reposar.
Giran por las aceras de la calle sin ton ni son. Mirando de reojo y con
nostalgia. Imaginando que tal vez si hubieran tenido ese rincón, o esa
sombra de árbol, o esa banca, tan bellos! Tal vez otro sería su camino.
El viento trajo un día el final de una flor, que contó que alli no mas, a la
vuelta, esta la calle de las novias a las que un día les robaron un beso y
caminan esperando que venga el ladron, para devolverles el sueño. Y que mas
allá esta la calle de los suspiros guardados y que del otro lado del puente
hay una calle por donde al anochecer pasan “Los Narradores de Historias” y
que bajando las escaleras, las que llevan al sauce llorón, uno se puede
encontrar entre los tréboles una palabra, que dicha tres veces al revés y al
derecho, hará que en el aire los torbellinos de la espera;se confundan. Y
finalmente serán entregados todos los besos.
Claro que para eso, se necesita que alguien se de cuenta, que dejó escapar
el tiempo de muchos de ellos, que coja valor (ese que nace de la ternura) y
emprenda camino a Bella Vista. Entonces, las novias, verán torcer la esquina
a su ladrón. Los suspiros llegaran al oido que hizo abrir la boca y los
besos no dados, reposaran en sus cunasbocas, en sus huecoscuellos, en sus
camasmanos. En el barrio Bella Vista de la Ciudad de los Pájaros Pintados,
hay una calle que muy pocos conocen. Pero a donde van muchos, y muchas. Esa
calle tiene casas de portales inútiles , escondites ineficientes y árboles
solitarios. Tiene bancas que agonizan y canceles que lloran abandono.
Es la calle por donde deambulan los besos que no fueron dados. Esos que
durante segundos largos, minutos extensos y horas eternas, se gestaron, pero
no alumbraron.
Esos besos que nunca llegaron a destino y eso que bien sabían, el sitio
exacto donde debían reposar.
Giran por las aceras de la calle sin ton ni son. Mirando de reojo y con
nostalgia. Imaginando que tal vez si hubieran tenido ese rincón, o esa
sombra de árbol, o esa banca, tan bellos! Tal vez otro sería su camino.
El viento trajo un día el final de una flor, que contó que alli no mas, a la
vuelta, esta la calle de las novias a las que un día les robaron un beso y
caminan esperando que venga el ladron, para devolverles el sueño. Y que mas
allá esta la calle de los suspiros guardados y que del otro lado del puente
hay una calle por donde al anochecer pasan “Los Narradores de Historias” y
que bajando las escaleras, las que llevan al sauce llorón, uno se puede
encontrar entre los tréboles una palabra, que dicha tres veces al revés y al
derecho, hará que en el aire los torbellinos de la espera;se confundan. Y
finalmente serán entregados todos los besos.
Claro que para eso, se necesita que alguien se de cuenta, que dejó escapar
el tiempo de muchos de ellos, que coja valor (ese que nace de la ternura) y
emprenda camino a Bella Vista. Entonces, las novias, verán torcer la esquina
a su ladrón. Los suspiros llegaran al oido que hizo abrir la boca y los
besos no dados, reposaran en sus cunasbocas, en sus huecoscuellos, en sus
camasmanos.

Copyright © 2018 La Caja de los Hilos All rights reserved. Theme by Laptop Geek.