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La primera sandía de nuestra casa!!!

Publicado por Sole el 20 Sep 2018 en Diario, Epicúrea

Objetivo sandía, conseguido! Gracias a los consejos de La Huertina de Toni.

 
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Maíz

Publicado por Sole el 18 Sep 2018 en Cuentos, Diario, Epicúrea

Hubo un tiempo en que los mediodías de verano, se vivían en penumbras y olían a flit.
Ni imaginaba yo que ese aroma penetrante que abuelas, madres y tías esparcían por las habitaciones para matar moscas, mosquitos y chinches, también nos mataba un poco a nosotros, ya que era DDT, cloro y lindane.
Todo camouflado con ese olor dulzón que nos mareaba y atraía por partes iguales.
Los primos y primas que no caíamos en somnolencia con semejante vaporización, esperábamos con la quietud nerviosa del que va a cometer un delito.
Cuando de la habitación de los mayores venían las respiraciones pausadas…o las agitadas, que con el tiempo descubrimos que también eran beneficiosas para nuestras escapadas, en puntillas nos deslizábamos hacia el patio.
Al principio casi que echábamos en falta la oscuridad y frescor del interior, porque fuera, las cigarras se peleaban por anunciar más grados del termómetro,pero el momento dubitativo, era breve, había otra sombra que nos atraía más.
La de los duraznos y los choclos.
Corríamos hacia la huerta y entre risas y cállate que nos oyen, trepábamos a loa árboles con una agilidad que hoy añoro.
Los más pequeños esperaban abajo y recibían con algarabía la cosecha.
Con las camisetas estiradas haca adelante, llenas de fruta, nos íbamos al arroyo, para dejar en las pozas de agua fresca, nuestro tesoro, que flotaba en vaivenes hipnóticos delante de nuestros ojos.
Mientras apagábamos el calor de la fruta, cuidábamos de no poner los pies en el agua, porque todavía creíamos a pie juntillas aquello de que te morías si te mojabas después de comer.
La espera se matizaba con bromas, juegos y confidencias.
La vida se aprendía entre líneas.
Después de un rato, ya podíamos disfrutar de esos duraznos más grandes que nuestras manos, el jugo se resbalaba por nuestros dedos y sabía tan bien, que podíamos jurar que eran los mejores del mundo.
De aquella no sabía yo, que como mejor saben es cuando son robados o saboreados en la boca que amas.
Volvíamos atravesando el maizal, arrancando unos cuantos choclos para la cena.
Era el peaje que nos cobraban los adultos, que calculaban que no era muy cierto eso que proclamábamos nada más entrar al patio y ver que ya estaban levantados:- Nos levantamos hace un ratito…
Entregábamos el fruto de nuestra zafra y aceptábamos gustosos otra ración de fruta, ahora pelada y fría y sin comer los carozos que podían brotarte árboles de las tripas.
Al caer la luz, se encendía el fuego donde se asaban los choclos ensartados a un palo, comíamos el sol en cada mordisco, el aderezo eran las historias de miedo. Hombres sin cabeza, aparecidos, lobizones…
Nada que perturbara nuestro sueño, porque al fin y al cabo, el cuerpo notaba la ausencia de siesta y por qué negarlo, esa manía de madres, tías y abuelas de enriquecer las arcas de Rockefeller bañando los cuartos con insecticida, ayudaba a dormir profundo.
Hoy que a los duraznos les llamo pexegos o melocotones y a los choclos, millo o mazorcas, añoro los tiempos en que me daba el lujo de no dormir.
La siesta, si existe, es una sucesión en el teléfono de alarmas cada pocos minutos, daría no se qué por volver a disfrutar de aquella penumbra dulzona.
Del sabor que recogía la lengua al pasar entre los dedos, de los soplos para no quemarte, porque lamentablemente resultó cierto aquello de que eran los mejores del mundo, difícil volver a probarlos igual…o si?

 
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Berenjenas en conserva

Publicado por Sole el 13 Sep 2018 en Diario, Epicúrea, Italia

En Cerdeña me enamoré de todo, pero en particular de las mil variantes de comer las verduras.
Así que éste verano que hay berenjenas y calabacines hasta decir basta, toca conservar.

Ingredientes

2 Kilos de berenjenas
1 Cabeza de ajo
Orégano fresco y sino del seco tampoco pasa nada.
Hojas de laurel
Pimienta negra en grano
1 litro de agua
1 litro de vinagre blanco
Aceite necesario para cubrir (poco más de medio litro-varia según lo apretadas que estén las berenjenas)
Sal gruesa

El primer paso es pelar las berenjenas y cortarlas a la mitad y luego en tiras de 1cm de ancho más o menos. Las colocamos en una bandeja honda y les ponemos sal para que empiecen a deshidratarse.

Se dejan toda la noche en la nevera, con un peso encima para que escurra el líquido.

Por la mañana se extrae todo el jugo que han soltado y se colocan en una olla con una medida de agua y otra de vinagre de vino blanco o manzana.

Lo colocamos sobre fuego medio y revolvemos de forma suave para que las berenjenas absorban el sabor.
Cuando el líquido burbujea, apagamos ya que no queremos una cocción completa y escurrimos

Cogemos botes limpios, yo usé dos grandes porque las berenjenas dieron trozos grandes y no los quería romper. Va en gusto.

Ponemos capas de berenjena, un diente ajo, orégano, pimienta y albahaca y así hasta completar.
Si se quiere se pone al final una guindilla o dos y una hoja de laurel.
Se rellena de aceite de oliva.
Se espera un rato a que el aceite complete todos los huecos y si hace falta se vuelve a echar aceite ya que las berenjenas deben quedar cubiertas por completo.

Cerramos bien, etiquetamos y lo guardamos tres meses en un armario que dentro esté oscuro y fresco.

Solo un detalle, a la semana hay que abrir los frascos para que salga el vapor del vinagre y si hay burbujas eliminarlas, colocando más aceite.

Que aproveche!!!

 
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Mombeltrán castillo y monda.

Publicado por Sole el 25 May 2018 en Avila, Diario, Epicúrea, Mis viajes

Eres la monda, me dijeron un día y me visualicé naranja entera, abriéndome a gajos.
Luego supe lo que significaba y yo misma alguna vez he usado tal expresión, cuando algo es extraordinario o tremendamente ingenioso.
Cuento ésto para que entiendan lo que sentí cuando recorríamos Mombeltrán, en la provincia de Ávila y vi anunciada en la pizarra de un restaurante “Monda de Mombeltrán”
Por narices, eso tenía que estar bueno.
La wikipedia me desasnaba diciendo ” Monda de Mombeltrán (denominado abreviadamente como Monda) se trata de un revuelto de huevo con tropezones de chacinería muy típico del municipio de Mombeltrán (provincia de Ávila)
El plato es muy tradicional y posee una larga historia culinaria.
Su preparación con huevos en forma de tortilla hace que se le denomina tortilla de Mombeltrán.
El plato suele llevar, por sus ingredientes, un alto contenido cárnico. Se suele preparar con lomo de cerdo y jamón en virutas fritos en manteca en una sartén, junto con picadillo de chorizo. Este revoltijo se ve inundado por diversos huevos batidos y se espera a que cuaje. Se suele presentar bien en forma de revuelto o de tortilla.”

No eran horas de comer, pero me quedé con el nombre. Que la cosa prometía.

Nos acercamos al castillo, un joyita en miniatura y cual no sería mi sorpresa, descubrir que había pertenecido al Infante Juan aquel de los versos de Manrique y en un instante estuve en un aula del liceo recitando
¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los infantes de Aragón
¿qué se hizieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué fue de tanta invención
como traxieron?

Contrastaba el cielo tan azul, con las vidas tristes de varias mujeres vinculadas a la historia del lugar, porque en los carteles se cantaban loas a los grandes de España que por allí anduvieron, pero solo al pasar se menciona a Juana la Loca, a Beatriz la duquesa triste, a la Beltraneja…

Ya en casa, me documenté y preparé la receta, y realmente es la monda!
Receta para dos:
Se trocea pequeñito 250 g de lomo de cerdo y un chorizo cantimpalo (yo tenía por la nevera uno de jabugo y allá que fue) Se fríe, se adereza a gusto y se le agregan cinco huevos buen batidos. Cuando cuaja de un lado se le da la vuelta. Yo me ayudé con otra sartén y quedó bien.

A la operación bikini le da un frenazo que no veas, pero está muy buena. Monda de Monbeltrán.

 
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Buñuelos

Publicado por Sole el 11 Ene 2018 en Diario, Epicúrea, Uncategorized

De pequeña era un poco ñanga para comer.
Solía inventar mil excusas para solo reclamar polenta con queso, milanesas, pastaflora o arroz con leche, que todo hay que decir, era la gloria bendita de mi casa.
Pero si había algo que me ponía creativa a la hora de inventar arrechuchos era con los buñuelos de acelga. O de pobre como les decía mi madre.
Bastaba con ver a Beatricita abrazada a un ramillete verde que ya me dolía un diente, me esperaba un marciano en el níspero o la abuela Rosa me estaba llamando con esa voz que solo yo escuchaba.
Lo cierto es que luego los comía bien, y hasta me gustaban, pero a priori y supongo que con ésta manía mía de oponerme porque sí a ciertas cosas, armaba un buen berrinche.
La técnica pedagógica infalible de mi madre se resumía en:
- No quieres caldo? dos tazas! Llevado a buñuelos.
Luego, cuando murió mi padre, no quedó otra que comerlos, la huerta en lo que más era pródiga era en acelgas y zanahorias, así que mi madre ideó mil formas de alimentarnos con su magro salario de limpiadora y lo que la tierra daba.
Si algo traumatizaba a la mujer, luego descubrí que a todas las madres, era lo del hierro, bueno y el calcio que de eso os cuento otro día.
Pero el hierro era algo que no podía faltar, así que dale acelgas…
Llegué a creer que me saldrían por las orejas!
En casa, a día de hoy, de vez en cuando las preparo en pascualina, aquel lujo que perdimos en mi infancia, cuando hubo que cuidar de apagar todas las luces y el queroseno de la cocina, así que el horno apagadito, salvo en domingo.
Sin embargo no se que necesidad proustiana, me llevó ayer a preparar buñuelos…de acelga.
Durante un instante la cocina se llenó del vaho del recuerdo. Y en la tibieza de la masa en la lengua, besé la simpleza, la inocencia, y que quieren que les diga, hasta noté el hierro corriendo por mis venas.
Que se prepare el nuevo año, ya tengo súper poderes!

 
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Citas anuales

Publicado por Sole el 8 Nov 2017 en Diario, Epicúrea, Galicia

Ya pensaba que éste año no tocaba.
Sequía, calor, todo en contra para las setas. Sin embargo por fin aparecieron.
regalos de la tierra al plato
#influencerdealdea

 
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Scones de frambruesa y moras

Publicado por Sole el 19 Sep 2016 en Epicúrea

En mis pateos por Escocia e Irlanda, me he vuelto catadora oficial de scones.
Los he probado mas secos, menos, más grandes, pequeños, simples, con pasas, con frutas frescas, etc
Y en mi memoria, siempre, los scones de mi madre.
Ahora que las moras y frambruesas están en su esplendor no podía dejar de hacer pruebas, hasta lograr el scon perfecto.

De forma, no sé, pero de sabor me han quedado de miedo!!!
Nada secos, tiernos y muy sabrosos.

El truco, está en la temperatura. Todo lo que usemos, muy frío, mantequilla, buttermilk, nata o yogurt.
Incluso si hacemos mucha masa, mientras se hace una tanda de scones, guardamos envuelta en un paño en la nevera, el resto.

Aquí la receta

Por cada 300 gr de harina, 100 gr de mantequilla, 75 de azúcar, 1 cucharadita colmada de polvo de hornear, 2 huevos, 150 ml de buttermilk
ralladura de limón, 200 de fruta. Un poco más de harina para trabajar. (salen unos 8 scones grandes)

Consejos
En algunos supermercados ahora venden buttermilk, pero si no consiguen, se puede hacer en casa.
Básicamente es leche entera a la que agregamos un chorro grande de limón, esperamos que la leche se corte y la usamos.
En su defecto, y queda igual de bien, se puede usar nata, o yogurt natural. En el caso de éste último un poco más de 200 ml
La fruta a usar debe de estar muy fría o incluso algo congelada, para que no se rompa mucho en la masa, aunque las moras rotas quedan geniales.

La masa de los scones, apenas se trabaja. Si amasas mucho se vuelve otra cosa, no mala, pero distinta.

Procedimiento

Se coloca la harina, el azúcar y el polvo de hornear, en un cuenco, se agrega la mantequilla en trozos y se trabaja con un tenedor hasta tener una mezcla granulosa.
En el centro se coloca el huevo y el líquido (buttermilk, nata o yogurt) se mezcla con movimientos suaves.
Por último se le raya el limón y se le agrega la fruta.
Se mezcla suavemente.
Para hacer los scones hay varios métodos.
1- Estirando la masa, cortar con un molde redondo o vaso. Para mi gusto, muy perfectitos de más
2-Con una cuchara sacando porciones y colocando a gusto por la bandeja. Si la masa está muy blanda se desparraman un poco pero molan.
3-Haciendo una “tarta” que cortamos en triángulos, cuando se usa este sistema se llaman “bannock”
4- El tradicional, estirando la masa en forma de rectángulo, doblando al medio y con un molde redondo haciendo los scones que al hornear se abrirán en la tradicional forma de boca abierta. Para éste caso, mejor duplicar las cantidades, porque da más trabajo y cundirá menos.

Elijan la forma que elijan, se pintan con leche o huevo y se llevan al horno a 180º no más de 15 m.

Se pueden acompañar de nata montada, mantequilla o mermelada.

 
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Arroz de boletus, pato y de postre Galletas de plátano, chocolate y ron

Publicado por Sole el 13 Jul 2016 en Epicúrea

Una vez más he dejado las llaves donde no debo, ésta vez en el coche de mi chico. Cómo por la mañana se lo tuvo que llevar, aquí me he quedado yo, encerradita en casa :)
Luego de un buen rato de estudiar libretos, preparar facturas y dossieres, pasar la plancha y regar las plantas, me fui a la cocina.

Aun me quedaban en la nevera unos boletus de los que recogí el pasado otroño (fue buena idea confitar y congelar) y con ellos y una pechuga de pato que tenía al vacío hice mi ya conocido arroz de pato (sin foie ésta vez y sin queso, pero estupendo igual
Receta rápida: sofrito de cebolla, cuando está pochada se le agrega el pato en rodajas finas, los boletus descongelados (con el aceite donde estaban guardados) y se deja hasta que todo está bien doradito. Se agrega medio litro de vino blanco, perejil, laurel, orégano, una pizca de nuez moscada y se baja el calor del fuego.
Finalmente taza y media de arroz bomba de ser posible.
Se deja reposar 15 m y se sirve.


Y con la fruta que quedaba e la cesta, decidií, hacer una tarta, pero no me quedaban mas que dos huevos, así que improvisé unas galletas de plátano, chocolate y ron.

4 plátanos maduros, hechos puré con el tenedor.
120 g de mantequilla blanda
200g de azúcar
2 huevos
400 g de harina
2 cucharadas de maizena
1 cucharada mediada de polvo Royal
chorro abundante de ron añejo
150 gr de chocolate en pepitas o trocitos

Se bate la mantequilla con el azúcar, se agregan los huevos y poco a poco el harina, la maizena y el polvo Royal.
Se forma una mezcla húmeda, que no llega a unirse.
Luego se agrega el ron y el puré de plátano.
Por último el chocolate.
Como no tenía pepitas, corté a cuchillo trocitos pequeños. Se agregan y se mezclan de forma envolvente, obteniendo una masa húmeda, con textura firme.

Con una cuchara de postre se hacen bollitos sobre la bandeja forrada con papal y se llevan a horno precalentado a 180º durante 12 a 15 minutos.

 
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Huevo de Pascua casero

Publicado por Sole el 28 Mar 2016 en Epicúrea

Ya se que es más fácil comprar, pero a mi se me vino a la cabeza lo de hacerlos con más mimo, personalizados, con sorpresas pensadas en quien los recibe, etc, etc.
Resumiendo, lo de éste año ha sido la fase beta, pero seguro que antes que las ranas críen cola, yo tendré huevos perfectos.

Compré los moldes en la tienda de María Lunarillos (quiero una lotería para comprar todo lo que me gusta de esta tienda online)
Como otras cosas que pedí, en 24 hs estuvieron en casa. Y eso que era semana santa.

En su web aparece un vídeo que hace parecer soplar y cantar el proceso, pero luego no ha sido tan así. Aunque tampoco nada para cortarse las venas.
Vaya por delante que vivo en Galicia, donde la humedad es la reina y en según que días, la calefacción es necesaria para la supervivencia.
Enemigos muy duros para el chocolate.
Pero fui combinando ideas y aciertos y errores y voy a dejar ésto escrito aquí para el año que viene no meter la pata

Puedo decir que al tercero,y luego de romper dos o tres mitades, comencé a aproximarme a algo decente.

Conclusiones.
Lee más…

 
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Almejas lambe-lambe con boletus

Publicado por Sole el 9 Nov 2015 en Epicúrea

Está siendo una temporada magnifica de boletus en mi bosque, así que las voy preparando de mil maneras, para no estar siempre con el revuelto o la plancha.
Esta receta es muy sencilla y rápida.

Para dos personas

1/2 k de almejas
250 g de boletus
aceite de oliva
pimentón
1 cebolla pequeña o chalota
1 diente de ajo
1 cucharada de tomate triturado
1 vaso de vino blanco
cilantro

Básicamente son unas almejas lambe-lambe o a la marinera. Aunque yo siempre adaptando recetas, la hago a mi modo.

En una sartén, colocamos un chorro abundante de aceite y sofreímos levemente los boletus cortados en taquitos.
Retiramos y comprobamos cuanto aceite nos queda, si alcanza para el sofrito, perfecto, sino agregamos un chorrito mas. La idea es hacer el sofrito en un aceite que sabe a boletus.
Cortamos la cebolla y el ajo muy pequeñitos y freímos.
Cuando esté doradito agregamos el tomate triturado y el pimentón. En ese orden porque sino el aceite estará muy caliente y quemará el pimentón dejando un gusto amargo.
Cuando ligue la salsa, agregamos el vaso de vino blanco (yo usé un ribeiro) dejamos hervir un par de minutos y agregamos las almejas (hay quien las hierve aparte, yo prefiero que absorban el aroma del vino y el sofrito)
Agregamos también los boletus.
Cuando todas las almejas hayan abierto, espolvoreamos cilantro picadito.
Tapamos la sarten un minuto y llevamos a mesa.
El aroma atraerá a todo el mundo.
Preparen bastante pan, porque lo que quede en el plato es lambe-lambe

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