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Isla Flotante

Publicado por Sole el 14 Oct 2013 en Epicúrea

Para la Isla
8 claras batidas a nieve
10 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de polvo de hornear o 172 de cremor tártaro
Ciruelas pasas

Para la Salsa Sambayón
8 yemas
8 cucharadas de azúcar
8 cucharadas de vino dulce
Gelatina sin sabor-1 lámina

Para el caramelo del molde
1 taza de azúcar
agua para cubrir

Se carameliza un molde de tubo o varios moldes pequeños de flan (8 aproximadamente)
A las claras batidas a nieve se les agrega el azúcar y el polvo de hornear o el cremor. Se mezcla con movimientos envolventes.
Se rellena el molde hasta la mitad. Se colocan las ciruelas pasas y se completa. Al colocar las claras hay que presionar on la espátula para que no queden burbujas de aire.

Se coloca el molde en otro mayor con agua y se introduce a horno de 160º durante 15 o 20 minutos. Introduciendo un palilo, estará lista la isla al salir seco el palillo.
Hay que volcarla en un plato o bandeja honda ya que suele salir mucho caramelo y la isla se mueve por el líquido. De ahí su nombre.
Se sirve fría, con cucharadas de salsa a gusto.

Este es un postre muy francés, que en Uruguay se realiza mucho, principalmente por Navidades y celebraciones varias, ya que rinde un postre de buen tamaño, económico y sencillo. Difícil de trasladar, pero delicioso.

 
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Pipas

Publicado por Sole el 13 Oct 2013 en Diario

Corto PIPAS from Manuela Moreno on Vimeo.

Gracias Ana Apika!

 
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Licor de cerezas

Publicado por Sole el 9 Oct 2013 en Diario, Epicúrea, Galicia

Dicen que todo lo robado sabe mejor y en casa por lo menos aplicado al licor de cerezas, es verdad.
La primera vez fue un año andando por la fervenza de Augas Caídas, el bosque entero estaba lleno de cerezos cargados de frutos, que por la cruel leyenda, nadie comía.
Nosotros que no somos de creer mas que en males que se realizan por la espalda, ni cortos ni perezosos nos subimos a los árboles, bueno en realdad Xurxo y servidora, que Gago con sus vértigos de altura, era el enlace en tierra para guardar las cerezas en la mochila.
Cerezas que al llegar a casa, se convirtieron en un licor que alegró las noches de invierno.
Me gusta mucho hacer licores y seguramente no soy muy ortodoxa, mis recetas son mas de error acierto.
Aunque los que pasan por casa y luego de una cenita ven la colección de botellas, dicen que son mas de lo segundo que de lo primero.
Lo cierto es que el año en que las cerezas cogidas a monte terminaron en botellas, el licor supo a gloria y cual tradición, cada año por donde caigan las excursiones o los trabajos, cojo y preparo mi super receta.
Sin embargo algo éste año, la combinación de astros y estrellas, las ganas que había o el sitio donde fueron cogidas, ha dado un licor espectacular.
Si, ya se que está mal que yo lo diga, pero es que ha quedado divino!
Controlado de dulzor, con un sabor super intenso y con un color adorable.
Debe de ser el lugar de donde las cogí…una finca con una casa abandonada frente al Monasterio de Santo Estevo de Rivas do Miño.
Estaba por allí haciendo fotos para Benbo, cuando divisé entre el verde, racimos rojos. Luego de terminadas las fotos, me fui al coche por una de las cestitas que suelo cargar, ya sea por temporada de fruta como de castañas o de setas y allá que me subí. Ya estaban muy maduras, pero el sabor era tremendamente concentrado.
Al llegar a casa me puse manos a la obra.
Un aviso, mi licor sigue la manera de hacer de mi madre, que gustaba solo de cosas que no le complicaran la vida, o por lo menos eso decía, que luego se metía en cada berenjenal culinario!
Para mi licor de cerezas, no hay necesidad de triturar, las pongo enteras, lavaditas y hasta con algun palito, ya que luego de listo el licor las uso para bombones, y para una jalea exquisita que aprendí de Miguel Vila.
Suelo tener unos botellones de 5 litros donde pongo a hacer el licor.
Para ello primero hay que pesar las cerezas, porque un buen licor tiene por base las proporciones. Aunque yo soy de las que creo que además lo importante es apuntar cada año y puntuar hasta lograr el sabor que gusta en tu casa, porque eso es muy personal.
Aquí va el mio.
Por cada kilo de cerezas, 600g de azúcar, 2 litros de agua y 2 litros de aguardiente blanco.
Una monda de naranja por cada botellón, cuatro clavos de olor y una ramita de canela.
Luego de lavar la fruta, se la coloca en los botellones se agrega el azúcar, el agua y el aguardiente y por último la monda de naranja y las especias.
Se tapa bien y se guarda en sitio oscuro.
Lo ideal es poner etiquetas con fechas, yo hoy en día lo apunto en el google calendar :)
El tiempo de espera es relativo. Nunca menos de dos meses y dependerá de la madurez de la fruta.
Ésta vez lo probé a los tres meses y está delicioso.
Otros años ha tardado un poco mas en estar a punto.
Y ya les digo, no tiren las cerezas, solas estan muy buenas, aunque ojo, que como no estan tan fuertes como las que se hacen en aguardiente puro, te entusiasmas y cuando quieres acordar no te levantas de la silla. Bañadas en chocolate, alucinas y en jalea no hay pan que alcance o carne que no se vista de gala con semejante acompañamiento.

Aquí les dejo la leyenda de las cerezas que nadie come en Marce (Ribeira Sacra) y que dieron origen a la saga de licores de cerezas de ésta casa

 
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Un pulpo con historia

Publicado por Sole el 7 Oct 2013 en Diario, Epicúrea

Una de las cosas que mas me gustan y en las que mas me enredo, es en la posibilidad que te brinda Internet de perderte enlazando historias. Una te lleva a otra y esa a otra y así llega un momento en que ya no sabes ni como llegaste a algo que te atrapa durante un rato o a veces una temporada.
En esas andaba cuando leí sobre el Voto Chanteiro; lo que se contaba de él, mi imaginación y un pulpo en la nevera, hicieron el resto.
Parece ser que la peste de 1404 llevó a los vecinos de Ferrol a prometer el Voto de Chanteiro, una romería anual por mar hasta Mugardos a la iglesia de Chanteiro en Cervás, Ares, levantada allí por Fernán Pérez de Andrade, que tenía, entre otros, los señoríos de Ferrol y de Pontedeume. Éste caballero mandó edificar esta ermita, bajo la protección de A Nosa Señora da Mercede.

Lo cierto es que sucedido el milagro, los ferrolanos comenzaron a peregrinar llevando como ofrenda una flor. Poco a poco la costumbre fue llevar una cestita con flores, con escudos, símbolos de la ciudad o la familia etc, algo que se comenzó a llamar “A frol de Chanteiro”. Ademas las familias mas pudientes donaban a la ermita y a la congregación que vivía en el convento que se levantó cerca, la medida del perímetro de la iglesia en velas. según unos, seis libras, según otros mas. Como casi todas las romerías religiosas, poco a poco ésta fue “contaminándose” con ventas de productos, músicas, jolgorio, comilonas y cuchipandas varias, atrayendo a individuos no tan creyentes, mas preocupados en peleas que en las promesas realizadas y los favores recibidos. La procesión se mantuvo hasta 1839, año en que las autoridades eclesiásticas suspendieron el voto, dado que consideraban que la fiesta daba lugar a “escenas poco edificantes para la moral”. Los vecinos de Ares y Mugardos protestaron airadamente, ya que consideraban la peregrinación como suya puesto que desde mucho tiempo antes, los martes de Pentecostés, concurrían a la ermita.
De hecho ésto había generado no pocos desencuentros y escaramuzas en los cruces de caminos donde coincidian los peregrinos llegados de las diferentes villas. Algunos de los casos mas sonados fueron denunciados ante el procurador de la zona.

En ese año, Ferrol, cambia su ofrenda a la Capilla del Socorro y los franciscanos de Montefaro que atendían la Ermita de Chanceiro la abandonan.
El párroco de Cervás, mantuvo un airado contencioso, registrado en los archivos de Mondoñedo, pero no es hasta la restauración del incendio de la iglesia en los años 40 que los de Mugardos y Chanteiro, no retomaron el voto los martes de Pascua.
Los de Cervás van el lunes anterior :)

Evidentemente mientras leía, visualizaba las disputas, los rezos, los vestidos de domingo, las barcas decoradas, las velas y la merienda, que siendo la zona que es sería rica y variada, pero seguramente con una fuerte presencia del famoso pulpo a la mugardesa.
Así que me fui a la cocina y allí que me puse.

Tenía un pulpo descongelado de mas o menos 2 kilos.
Puse a hervir bastante agua con una cebolla y una hoja de laurel (nada de sal)
Cuando el agua hirvió, tres sustos de esos que tornean los tentáculos del bichito y te aseguran que la piel no se va a despegar.
Luego a hervir unos 15m- Aunque lo mejor es siempre comprobar con un pinchito de esos de brochetas a ver como está de durillo.

Se retira el pulpo y en la misma agua, puse a hervir patatas pequeñas (cachelos) con cáscara.

Reservé una jarrita del agua y en una cacerola baja, puse a sofreír, unos dientes de ajo y una cebolla tierna.
La receta original lleva pimientos rojos, pero tenía en la nevera tres pimientos medianos de diferentes colores y como no están los tiempos para desperdiciar, los puse.
Se corta el pulpo en trozos a gusto, y se agrega.
Se baja el calor y en ese momento se agrega una cucharada de buen pimentón.
Luego cubrí con agua de la cocción del pulpo y cuando rompió a hervir coloqué las patatas en rodajas gordas.
5 minutitos de calor, reposo de otros 5 y a la mesa!

 
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El gato que quería ser pianista

Publicado por Sole el 2 Oct 2013 en Cuentos, Diario

Casi siempre se trata de que alguien, quien sea, le extienda una mano a tu sueño.

el gato que queria ser pianista from Lola Corbalán on Vimeo.

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