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DJ por una semana

Publicado por Sole el 27 Sep 2013 en Hilos sonoros

Hace unos días me llamaron de la Red de Radios Municipales de Galicia, para proponerme que seleccionara cinco canciones de mi agrado y que contara porqué las elegía.
“Oidora” profesional de música, sentí que entraba en pánico, ya que hay decenas, ¡cientos! de canciones, que me gustan.
Pensaba y descartaba, y cuanto mas pensaba, mas descartaba y a medida que pasaban las horas y se acercaba el momento de grabar las elegidas, estaba mas segura de que haría un lío.
Finalmente opté por contar una historia, pequeña, de mi caminar por la vida, con música.
Y así quedó.
Para el día lunes, empecé con una canción clásica, pero no por eso menos hermosa de la emigración gallega. De niña, recuerdo subir a autobuses donde los conductores hablaban “raro”, cerraban las vocales y gritaban “pasandu u fondu, pasandu qui jai lujar”. Fue mi primer contacto con el acento gallego. Luego veía como mi madre cocinaba con puré de tomate Pontevedra y mis pies y los de tantos uruguayitos, calzamos durante años, zapatos Bergantiños (tengo una historia preciosa sobre ésto que ya les he de contar).Me rodeaba Galicia, sin saberlo.
Con los años, entendí las canciones que sonaban en el tocadiscos de un vecino y el porque de sus lágrimas cuando escuchaba a Rosalía de Castro y su Adios Ríos, adiós fontes. Será que ahora soy yo la que lloro al escuchar ciertas canciones.
Por eso elegí una versión preciosa de Amancio Prada.
Un homenaje a aquellos que fueron con su nostalgia a mi tierra y a los que vinimos con esperanza a ésta.

Para el segundo día, elegí una canción que no es ni por asomo de mi cantante favorito. De hecho no tengo ningún disco suyo. Pero Raphael, actuaba en mi ciudad y siendo yo mujer de escena, no me podía perder la oportunidad de ver un divo así en acción. Máxime cuando ya quedan tan pocos, o por lo menos tan auténticos. Un hombre que ha vendido cientos de millones de discos, que canta desde los 9 años, que ha recibido un trasplante y que sin embargo con sus 75 años dio una master class en la Plaza de la Quintana. Subió a las 22,30 al escenario y se bajó tres horas mas tarde, sin dar respiro. En la platea había público de 15 a 80 años o mas que no paró de bailar, aplaudir y corear.
Me descubrí boquiabierta ante su presencia escénica, su saber estar, su plante, su fuerza, su entrega, su respeto a la gente…
Y me puso los pelos de punta con ésta canción, que refleja tan bien lo que es ser alguien del espectáculo. En mayor o menor grado quienes tenemos las luces como herramienta de trabajo, sabemos lo duras que pueden ser algunas noches, con el único salvavidas de un teléfono.
Un día mas…
Y un día más me marcharé con mi equipaje
Para beberme sorbo a sorbo el calendario
Y un día más se llenará de flores rojas
Esa parcela en alquiler que es mi escenario


Foto: El Correo de Vitoria
Mi tercera canción de la semana, fue también a raíz de un concierto, Melody Gardot, una mujer que desde que la descubrí me tiene hechizada.
Tuvo un accidente hace unos años, y estuvo meses completamente inmovilizada, iba para diseñadora, aunque ya tocaba el piano y descubrió en su convalescencia el poder curativo del jazz. Luego de años de rehabilitación hoy llena escenarios. Su voz es preciosa y su juego loco en los conciertos genera odios y pasiones a partes iguales. A mi me pareció una reina en el Festival de Vitoria de éste año. Con sus gafas, el accidente le dejó intolerancia a la luz, y su bastón, seduce, enamora y hace feliz al público.
Al realizar la selección venía de actuar en Lisboa, una ciudad especial en mi corazón, Melody me permitió un doble regalo.

Ya he hablado aquí, de mi padre y de como influyó en mis gustos musicales, esa costumbre suya, de poner el tocadiscos los domingos a la mañana e inundar la casa con sus voces favoritas. Así conocí a “mis tías” Todas aquellas señoras negras de sonrisa perlada con las que mi padre danzaba alrededor de la sala. Su favorita Solitude de Billie Holiday.

Y para terminar, elegí una cantante que me emociona y que tengo entre las mas escuchadas en los últimos meses. Fatoumata Diawara, una actriz, bailarina, compositora de Mali, pero que vive en Francia. Una representación de éste mundo donde muchos nacemos en un sitio pero crecemos o nos formamos en otro, siendo al final un poco de cada sitio.

Muchas gracias al Magazine Matinal de la Red de Emisoras Municipales Gallegas!!!

 
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Un regalo…para las orejas

Publicado por Sole el 25 Sep 2013 en Diario, Hilos sonoros

…que lo quieran, claro está.

 
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El camino de la escuela

Publicado por Sole el 23 Sep 2013 en Diario, Miradas

Todos hemos tenido un camino para ir a la escuela. A veces en autobús urbano, otras veces en autobus del colegio, a veces en el coche de algun vecino o de alguna madre que recogía a varios, otras veces a pie.
A mi me toco un poco de todo, en distintas etapas de mi infancia, pero creo que la que mejor recuerdo es la de salir patita para que te quiero, desde mi casa, con los zapatos lustrados y el portafolios repleto de libros. Eran tiempos en que creías que cuantos mas libros metias al maletín, mas inteligente eras :)

El salir de casa siete y media de la mañana, en invierno era a veces un martirio, cada árbol acechaba y cada sombra se volvía un galopar de nervios hasta que llegabas a la casa de la primera de las amigas que recogías para ir a la escuela. Luego en cada cruce se sumaban otras y otros amigos y llegabas corriendo, sonriendo y sin temores a la clase.
A veces tenías que pelearte contra la lluvia con un paraguas que se daba la vuelta y unas botas de lluvia demasiado grandes, otras veces te tocaba salir corriendo con algun perro prendido a los talones, batallitas para contar a la hora del recreo…

Pero hay niños en el mundo que su camino de la escuela es a veces una verdadera odisea. Horas a caballo, en burro o a pie. Cruzando desiertos, ríos o precipicios.

Ésto y más es lo que intenta contar en esta película el director Pascal Plisson,que filma a cuatro niños de cuatro países diferentes, India, Kenia, Marruecos y Argentina en sus difíciles viajes a la escuela.
Durante tres años Plisson buscó los niños adecuados, conoció sus familias, sus vidas. Finalmente durante cuatro meses acompañó a cada uno.
Al principio tenía previsto una voz en off que narrara lo que iba sucediendo, pero a medida que los niños se habituaron a las cámaras, sus diálogos, juegos y canciones demostraron la calidad de perfectas “perlas” y decidió dejar el sonido real.


Cuando se le pregunta si deliberadamente eligió niños con hermanos, él explica que en muchos sitios es muy peligroso para los niños, ir solos a la escuela. Hay riesgos de abusos, de secuestros, tanto por tráfico de órganos como de matrimonios forzados a niñas muy pequeñas. Por eso algunos hermanos mayores siguen yendo a la escuela, por la seguirdad de los pequeños.
Cada historia podía ser una película, pero ha preferido mantener el tono coral para mostrar que pese a ser países y culturas diferentes, hay un latir común. La necesidad de educarse y lo duro que puede llegar a ser en muchos sitios. Tan duro como defender la vida misma.
Ojalá tengamos esta película por aquí.

Gracias Gagus :)

 
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Otoño un año mas

Publicado por Sole el 23 Sep 2013 en Cuentos, Diario

Vía Raquel Bullón

 
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Capudre, Cancereixo o Sorbus aucuparia

Publicado por Sole el 22 Sep 2013 en Diario, Epicúrea, Galicia


Andábamos ayer por los Ancares, entre Piornedo y Balouta, en busca de un campamento romano, cuando vimos con arrobo, como las laderas de las montañas pasaban del verde al rojo intenso. Entre carballos y castiñeiros, vimos un árbol de frutas rojas que colgaban formando sombrillas invertidas, arracimadas.
Yo que ya estoy cogiendo ese punto galaico de saber si una cosa se come o no, me bajé del coche.
No probé, y menos mal, por lo que luego he leído, pero moría de ganas de saber que árbol era y si se podía transformar en algo que llene mis botellas o frascos, léase licores o mermeladas.


Grande fue mi sorpresa, cuando hoy en el facebook leo a Kike de Vidal Navia, dando razones del árbol que tanto había llamado mi atención.

“O capudre ou cancereixo (Sorbus aucuparia) é unha árbore de tamaño mediano da familia das Rosáceas que raramente pasa dos 15 metros, a súa distribución cobre toda Europa, de Islandia a Rusia e a Península Ibérica, tolerante ao frío pódese atopar en altitudes altas. Os seus froitos, semellantes a cereixas, son doces e acedos a un tempo, cun alto contido en vitamina C. O Capudre é das árbores emblemáticas Dos Ancares”

Inmediatamente, con el nombre científico a cuestas me fui a buscar mas información, podría darles una charla sonbre floración, maduración etc, pero a lo que yo iba en concreto era para ver si sus frutos tienen uso culinario.


Y si, aunque hay que tomar ciertas “precauciones”
“Los frutos frescos, que en el pasado se usaban para atraer y cazar pájaros, debido a que constituyen el alimento de varias especies, resultan sin embargo muy desagradables para el paladar humano, por su sabor ácido. Entre otros compuestos, contienen ácido parasórbico que irrita la mucosa gástrica y sorbitol, que se utiliza como sustituto dietético del azúcar.
Para degradar el ácido parasórbico y eliminar la acidez se puede congelar los frutos, cocinarlos o secarlos. Son un buen acompañamiento para platos de cordero o caza y se pueden convertir en mermelada,compota, sirope, zumo, harina (que se mezcla para hacer pan) así como vino y licor.”

Ya me estoy buscando recetas!

También tiene, parece ser, maravillosas propiedades curativas, ya que la abundancia de vitamina C le hace ser un buen jarabe para la tos, para la afonía y para otros problemas respiratorios.
Es bueno para la gota, las hemorroides y para la diarrea.
Vamos que ya se me ponen en los Ancares a elaborar medicinas, mermeladas y licores varios.
Yo por lo menos ya estoy convenciendo a Gago de conducir otras tres horitas hasta la zona.

Gracias Kike!

 
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Lisboa, siempre Lisboa

Publicado por Sole el 22 Sep 2013 en Lo dije en Facebook, Mis viajes

Hace unos días, fui a participar en el Festival Terra Incognita. Aproveché la ida y la vuelta para detenerme en dos sitios que me encantan Aveiro y Ericeira. Y unas pocas horas para patear Lisboa.

 
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A Fábula da Fábula

Publicado por Sole el 11 Sep 2013 en Cuentos


Era uma vez
uma fábula famosa,
Alimentícia
E moralizadora,
Que, em verso e prosa,
Toda a gente
Inteligente
Prudente
E sabedora
Repetia
Aos filhos,
Aos netos
E aos bisnetos.
À base duns insectos
De que não vale a pena fixar o nome,
A fábula garantia
Que quem cantava
Morria
De fome.
E, realmente…
Simplesmente,
Enquanto a fábula contava,
Um demónio secreto segredava
Ao ouvido secreto
De cada criatura
Que quem não cantava
Morria de fartura.

Miguel Torga
Diário VIII,1956.
Ilustración de la Fábula de la Cigarra de Gustave Doré

Vía Mauricio Leite-

 
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Mi boeuf bourguignon

Publicado por Sole el 9 Sep 2013 en Epicúrea

Éste verano, una de las regiones que visitamos fue la Borgoña. Y entre todas las recetas que me traje, ésta de boeuf bourguignon, me traía de cabeza, por lo buena que está!
La base de éste guiso de ternera al vino, es un buen marinado de la carne y una cocción a fuego lento.
Tengo desde hace unos años, una preciosa olla de barro de Pereruela, que saco a relucir en éstas recetas.
La receta tiene varios pasos, pero es sencilla, cualquier amante de los fogones, puede con ella. Otro cantar es el de los Oeuf bourguignon,que ya daré otro día.

Receta para 2 personas
1 cebolla
500 gr de ternera
50 gr de mantequilla
100g de tomate triturado
500 ml de caldo de carne
200 g de champignones
100 g de panceta
sal, pimienta
perejil
laurel

Marinado
1 litro de vino (de buen vino)
1 apio
1 puerro
2 zanahorias
1 cebolla
2 dientes de ajo

Se corta la ternera en trozos similares, no muy pequeños (unos 5 cm). Se colocan en un cuenco y se agrega la zanahoria, el puerro, el apio y la cebolla picados en daditos mas los ajos en láminas. Luego se agrega vino suficiente como para cubrir por completo. Se lleva a la nevera y se deja marinar toda la noche.

Por la mañana (hay que calcular tres o cuatro horas antes de la hora de comer) se saca la carne del marinado, y se cuela el líquido reservando las tres cosas por separado, verduras, carne y vino. Se cubre el fondo de la cacerola con abundante aceite de oliva, se fríe la panceta y se retira, se fríe la carne y se guarda junto con la panceta y en el aceite restante se fríen las verduras hasta que estén tiernas.
En éste punto hay quien le echa 30 gr de harina, para dar mas consistencia, yo preferí no hacerlo y quedó igual de bien.Especito, como para sorber durante horas :)
Si lo hacen, se agrega la harina revolviendo suavemente para que no se hagan grumos y cuidando de que no se queme porque amargaría todo.
Cogemos el líquido del marinado y lo agregamos poco a poco a la cacerola. Incorporamos la carne, la panceta, el tomate triturado, las verduras y completamos con el caldo de carne (conviene reservar un poco, para agregar pasadas dos horas) Salpimentamos y si tenemos un Bouquet Garni es el momento de ponerlo a trabajar, sino, a gusto, un poco de tomillo,de perejil, de laurel y de lo que les pida el cuerpo. Yo agregué una pizca de canela y de nuez moscada.
*el Bouquet Garni es un atadillo de hierbas aromáticas que en Francia lo venden en los mercados, por aquí tenemos que hacerlo. Se necesita una ramita de apio y en ella se ata tomillo, laurel y perejil.
Dejamos cocer a fuego muy lento.
Vale decir que lo ideal es fuego de llama, pero no se corten si tienen inducción. Hay que prestar mas atención, y usar cacerolas de fondo grueso, pero se puede.

A las dos horas mas o menos, rehogamos en mantequilla, los champignones cortados en láminas gruesas y los agregamos a la cocción. Rectificamos de caldo y dejamos una hora y media mas.
Dejamos reposar y servimos.
Se puede acompañar con chalotas caramelizadas o patatas pequeñas.
Aunque vale tal cual está porque tiene bastante guarnición.
Que aproveche!
p.d: pan a discreción y un buen vino para acompañar.

 
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El peligro de una sola historia

Publicado por Sole el 7 Sep 2013 en Cuentos, Diario

Hay días en que se cruzan muchas cosas que aparentemente no tienen relación. Frases, sabores, encuentros que te rebullen en la cabeza, hasta que de repente, eclosionan y algo hermoso ve la luz.
Estoy en medio de un trabajo de recopilación de tradición oral de una aldea de la costa de Galicia. En un radio de 20 km surgen mundos y micromundos, únicos. Locales, familiares, de una casa (en el concepto humano no como edificio)
Y me doy cuenta que, en muchos casos, solo se ha escrito una historia de ésta gente, y madre mía, cuantas hay!
Ya les contaré mas…
Hace unos días, un blog que sigo, publicaba un texto sobre doce estereotipos, doce requisitos de “galleguidade” con el que me reí mucho y sobre el que muchas veces reflexiono en escena. Léanlo, es muy disfrutable y aplicable a muchas otras regiones de España y del mundo.
Y finalmente hoy a la mañana me encuentro con un mensaje de un amigo, que me regala este hermosísimo vídeo, que pese a ser seguidora de Ted, no había visto.
Imperdible ésta conferencia-cuento de Chimamanda Adichie, sobre el peligro de una sola historia, que nos sesga y oscurece la mente y la necesidad de una narración mas coral y compleja.

“…Las historias pueden quebrar la dignidad de un pueblo,pero tambien pueden reparar esa dignidad rota. La escritora americana Alice Walker escribió esto, sobre su familia sureña que se había mudado al norte. Les dio un libro sobre la vida sureña que dejaron atrás:-”estaban sentados escuchándome leer y recuperamos una suerte de paraíso”
Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay una sola historia sobre ningún lugar, recuperamos una suerte de paraíso”

Gracias Pancho!

 
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Beignet

Publicado por Sole el 3 Sep 2013 en Diario, Epicúrea

Cuando vamos de vacaciones a Francia, siempre inauguramos la temporada de camping con un ritual, desayunar, previo paso por una “Boulangerie-patisserie” a coger unos beignet. Mis favoritos los de albaricoque, pero me valen de fresa o de crema, incluso hasta de chocolate.
Segun la zona pueden variar, pero me gustan todos. Así que este año al volver a casa luego de recorrer Champagna, Borgoña y el Perigaux, me metí en faena.

Como ando siempre haciendo mil cosas, mi receta se hace en diferentes momentos. Aquí mi plan de trabajo.
La tarde anterior se realiza la masa madre.
25 g de levadura fresca.
120 g de harina
150 ml de leche tibia.
1 cucharadita de azúcar.

Se mezcla todo en un cuenco y se cubre con un paño, mínimo una hora, yo lo dejo hasta la noche.

Por la mañana termino la receta, se necesita:
400 gr de harina de fuerza
el fermento que tenemos del día anterior.
100 gr de mantequilla
100 ml de leche
100 gr de azúcar
3 cucharadas de miel suave
1 cucharadita de vainilla en polvo
3 huevos
aceite de girasol para freir

En un cuenco se coloca la harina, el azúcar y la vainilla (si usas vainilla líquida va junto con la leche) se mezcla y se hace un hueco al centro.
Dentro del hueco se coloca el fermento los huevos batidos y la miel.Se mezcla agregando la leche poco a poco.
Cuando se tiene una masa pegajosa pero con cierta consistencia se agrega la mantequilla en trocitos y se vuelve a mezclar, agregando harina, hasta lograr una bola tierna pero firme.
Se deja levedar en un cuenco. El tiempo es variable, depende un poco de la temperatura ambiente. Pero normalmente con una hora alcanza. Pero si te tienes que ir a trabajar, no pasa nada, dejas la masa hasta la tarde o día siguiente. En este caso es mejor meter la masa en la nevera.

Cuando retomamos nuestros beignet, quitamos el aire y estiramos la masa sobre la mesada enharinada sin exceso. Mas o menos de dos cm de grosor. Recortamos con cortapastas o un vasito de no mas de 5 cm de diametro y ponemos sobre papel de horno en una bandeja a levedar una hora o hasta que dupliquen su tamaño.

En una sartén honda colocamos el litro de aceite de girasol, es fundamental probar la temperatura del mismo, porque si está muy caliente los beignet se quemaran por fuera rapidamente y el interior estará crudo.
Mejor a fuego medio y cuando al colocar un trocito de masa, flota rápido pero sin dorar inmediatamente, ese será el punto (debo comprarme un termómetro de cocina!)

Se puede tener una bandeja con azúcar y a medida que se sacan se dejan rodar alli, o se pueden espolvorear levemente al quitarlos. Un sistema es para hipergolosos ( a mi me empalaga) y el otro es para disfrutar la masa a pleno, con todo el sabor de la vainilla.
Me gusta mas el azúcar común que el azúcar glass, pero para gustos…
Si quieres rellenarlos, algunas ideas.
Se coloca en la manga de decorar con el pico fino y largo de rellenar, mermeladas a gusto (ciruela, albaricoque, fresa, etc), se coge el beignet y por un lateral se introduce la boquilla y suavemente se inyecta la mermelada.

Otro sistema:
Para chocolate o fruta fresca o confitada
Cuando se cortan los beignet, se coloca en el centro un trocito de chocolate (de tableta) o un trozo de fruta y se trabaja con las manos para que quede bien cerrado. Esto es importante para que no se escape relleno en el aceite a la hora de freir, ya que eso puede generar un concierto de salpicaduras hirvientes y quemantes!

Y listo!
A disfrutar!

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