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El espíritu del carnaval

Publicado por Sole el 24 Feb 2012 en Cuentos, Diario


Carl Spitzweg- Miércoles de Ceniza

Los desmanes acabaron, ya pasó el miércoles de ceniza marcando nuestra frente y llamando a guardia nuestros viejos resabios de educación judeo cristiana.
Ya nos sentimos raros comiendo carne en viernes.
No lo digo yo, que lo dicen las estadísticas, y mi pescadera que hoy tenía solo huellas en el hielo del puesto y los billetes abultando el bolsillo del delantal.
Hoy, bajo el sol del mediodía, algunas muchachas aun corrían con la energía de las carnestolendas.
Pero a otras se les veía la pena de tener un corazón herido por un Arlequín.
Pero quien no haya vivido la pena de un amor fugaz de carnaval, no sabe lo que se pierde.
Nada como la exaltación sublime de ser otro, una noche.
Nada como tomar prestado al personaje que quisiéramos ser y no nos atrevemos.
Actuar como soñamos, decir esas frases ingeniosas que siempre se nos ocurren después, pero que ahora por arte de bilibirloque te vienen a la primera. Ser misterioso, guapo, audaz, romántico, casi invencible.
Protagonistas de una charada donde el final lo escribimos nosotros.
Burlar sin ser burlado.
Reír hasta que duelan las mandíbulas,cantar hasta perder la voz, amar hasta caer exhaustos.
Y en la madrugada, con el disfraz cayendo a trozos, llegar a casa, quitarse el maquillaje, la peluca, las galas y enfrentarse a lo normal de cada día.
Quiero creer que en algún rincón, agotado, está el espíritu del carnaval, tal vez meditando los desmanes, tal vez celebrando, tal vez lamentando lo letal del tiempo, tal vez pasando un dedo lento por el labio donde aun duerme un beso.

 
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Y así son ocho

Publicado por Sole el 23 Feb 2012 en Cuentos, Diario

Hoy la Caja de los Hilos celebra ocho años en la red.
Varios formatos y diseños ha tenido en éste tiempo, pero la esencia es la misma.
Éste es un espacio donde se mezcla lo profesional con mi vida cotidiana. No hay rumbo fijado, solo es una bitácora con algunas cosas que me emocionan, gustan, molestan, entristecen o alegran. Ya quisiera tener tiempo para contar todo lo que vivo, no porque sea digno de contar, sino para recordarme a mi misma, que todo puede tener un sentido, incluso cuando no lo parece.
El 23 de febrero es una fecha especial en mi vida y por eso nació éste espacio, hoy celebro con vosotros cada hilo de colores aquí guardado.
Celebro los que están, los que siguen, los que se han ido y los que vendrán.
Muchas gracias

Y como siempre hay alguien que pregunta por el origen. Aquí va la historia una vez mas, que me encanta repetirla.
Cuando era pequeña, en casa de mi madre, había un costurero, era verde y blanco, tenia forma de cesta alargada y se abria al medio, hacia los lados. Cuando estaba completamente abierto uno creia ver un galeón y cada cajita que componia el artefacto, era depositaria de una serie de tesoros, perfectamente organizados por mi madre. Léase, botones del mismo tamaño, agujas de menor a mayor, ganchos, pega-pega, cierres, hilos, alfileres y en el fondo, en el espacio mas largo, la cinta de medir y las tijeras.
Durante horas navegábamos por el mar de baldosas arrastrando el cargamento de tesoros, desembarcando en cada puerto-puerta-esquina, la valiosa carga.
Lo de medir me encantaba, el cuarto de la plancha, media dos veces el 150 de la cinta, la puerta se quedaba en el 82, para arriba no lo habia podido comprobar, pero yo suponía que el largo no me daría, que debería andar por 150 mas un 40 o asi.
Las tijeras solo me interesaban para cortarle el pelo a mi hermana, asi que en represalia ella corto la cinta en el 27, asi que la habitación ahora media 11 veces la cinta y cuatro dedos.
Cuando al morir mi padre desapareció el cuarto de la plancha, el de jugar, mi dormitorio, Montevideo y el Vascolet dio paso a la cocoa del almacén que venia en puñaditos de papel de “estraza”… también se hundió el galeón.
Ahora teníamos una caja de galletitas Anselmi, donde mi madre guardaba los hilos y con mucha frecuencia los sacaba ya que según su decir eraincreiblelacantidaddeagujerosqueestascriaturaspuedencoleccionar, y ahí me enamore de ellos, de los hilos, de su cambiante apariencia, de los dibujos que se formaban en los carretes al ir desmadejándose, de lo delgados pero fuertes que eran, de lo largo que podían ser y de lo pequeños que se quedaban. Intente medir alguno, con la cinta de 27, pero ni modo, eso me dio la certeza, de que había algo en lo que todavía éramos ricos, en hilos.Y en tierra, el patio de la casa de Paysandú, tenia tanta, que por mas que me salteaba paraísos, retamas y madreselvas me hartaba de contar 27 y nunca llegaba al final, porque siempre me perdía.
Al tiempo recorría 531 veces 27 para ir a comprar el pan, poco después 4286 para la escuela, y hoy que estoy a 28500 millones de 27 de mi patio , abro una vez mas la caja de los hilos, para poner en fila de menor a mayor y de claros a oscuros, todos los botones de mi memoria, todas las agujas, las finitas y las gruesas, los imperdibles, los cierres y los carretes de hilo, los que tienen mucho y los que ya me están mostrando el hueso. Jala y como siempre me encuentre con algún componente que no conozco o que tenia olvidado.

 
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Tomando té

Publicado por Sole el 20 Feb 2012 en Diario

No es un secreto que soy una amante del té, pero con tazas y teteras así puedo llegar a la locura.

Ilustraciones de la holandesa Esther Hörchner.
Y la tienda por aquí

 
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Fantasía del cuerpo postrado

Publicado por Sole el 14 Feb 2012 en Cuentos, Diario

Preciosos los libros de Camparredonda
Si se cliquea en la imagen se puede leer con comodidad el texto de Luis Miguel Rabanal y las ilustraciones de Juan Carlos

 
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Tatuaje

Publicado por Sole el 14 Feb 2012 en Cuentos, Diario, Mis libros

Soy amante de todo lo de Junichiro Tanizaki,El Elogio de la sombra (un espectáculo eternamente en mi cajón), El amor de un tonto, El puente de los sueños, etc, así que cuando el otro día entre las novedades de la Biblioteca vi, Tatuaje, me lo traje inmediatamente.
La editorial Rey Lear ofrece un bello libro con la traducción directa del japonés de Naoko Kuzamo y Alicia Meriño, ilustrado por el grabador y dibujante Manuel Alcorlo.
Un joven tatuador japonés llamado Seikichi destacaba entre todos los demás por la perfección y delicadeza de sus voluptuosos deibujos excéntricos y sensuales. Solo las pieles y cuerpos mas atractivos tenían acceso a sus agujas, auténticos aguijones expertos en transformar el dolor en arte, de tal manera que cuanto mayor era el sufrimiento infrigido mejor resultaba el tatuaje.
El sadismo de Seikochi, el turbio placer que sentía provocando el sacrificio de sus clientes, no restaba un ápice su fama, pero él perseguía la perfección y una obra maestra exigía un lienzo perfecto.
Año tras año buscó infructuosamente a la mujer ideal, hasta que al contemplar los pies desnudos de una desconocida comprendió que había logrado su objetivo.
Un relato inquietante,de un erotismo transgresor, la historia de un amor enfermizo que se materializa a través del dolor infringido al ser amado.
Cada ambiente es descrito con sutileza y sensibilidad, las imágenes de Alcorlo brindan luminosidad a momentos casi perversos y crueles.
El final es perfecto.

Es imposible después de leer el libro no volver a ver o descubrir, Utamaro y sus cinco mujeres

 
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Merodeando los Alpes

Publicado por Sole el 12 Feb 2012 en Diario, Italia, Mis viajes


Castel Toblino

Día 7

Nos dirigimos hacia Madona di Campiglio en el Val Rendena.
Al girar en una carretera una visión de cuentos nos hace buscar un cambio de sentido y retroceder. Aparcamos en un recodo donde un vendedor de manzanas ofrece sus productos, en un desvencijado camión verde.
Una veintena de ocas merodean la orilla del lago. Sobre una pequeña península el Castillo de Toblino.

Cuentan las leyendas que antiguamente era una isla pequeña en medio del lago, habitada por las hadas, pero con el correr del tiempo el lugar se unió a la tierra y así llegaron y la conquistaron militares y religiosos.
Hacia el siglo XVI, un obispo, se instaló en el castillo, con su amante. Tuvieron varios hijos. Cierto día un par de ellos, ya mozalbetes, daban paseos por el lago en una barca, cuando desde el cielo llegó el “castigo divino” y los jóvenes perecieron ahogados.
Nunca he comprendido muy bien éstos castigos que caen en los inocentes en vez de los responsables verdaderos, pero claro, siempre la mitra tiene protección extra.
El asunto es que desde entonces por las noches en el lago deambulan los fantasmas de los pobres chicos.
Pese a los sesgos de las leyendas, el lugar es luminoso y bello. Sede de un restaurante de fama y de un salón de bodas espectacular

A pocos km de Pinzolo una completa oficina de turismo nos informa de cosas para hacer por la zona, además de visitar las Cascadas de Nardis.
Subir en funicular y ver todo el valle nos parece buena idea.
Al llegar a Carisolo cogemos a la izquierda por el Val de Génova. Desde la Vedretta di Nardis a 3500 m baja el agua para crear la cascada.
Hay que dejar el coche en aparcamientos de pago (3 euros) pero lo mejor es aparcar unos poco metros antes en una zona donde no se paga (claro que no lo avisan), así que si van por allí, despacito y atentos a las señales :)

Hay anuncios de que si quieres ir en coche hasta la cascada, puedes, previo pago de 8 euros y sino tienes la posibilidad de ir andando por el bosque.
Lo mas recomendable, ya que es un paseo por un camino tremendamente trillado que se hace fácil y solo es un km.
Sorprende, a mi al menos, la cantidad de gente. Debo ser bicho huraño, porque me gustan mas los bosques y las cascadas menos concurridas.
Eso de hacer cola para poder hacerte la foto delante de la cascada, me pone muy nerviosa.
Hay un restaurante al otro lado del puente, pero hay tanta gente que proseguimos camino.


A partir de aquí, el paisaje es espectacular. Parece que tienes delante de ti, todas las casas de Heidi, sus prados, sus montañas, inevitablemente haces el tonto gritando “abuelitooo, nunca yo de ti me alejaré”


Comemos en una trattoria en Mavignola. Está todo tan impecable que uno siente la necesidad de recoger los platos y llevarlos a cocina.
En funicular subimos a Passo Grosté (2444) 16 euros cada billete, unos 25 m de subida.
Entre los pinos cientos de senderistas, mucha gente sube en funicular y baja andando, pero para eso hay que venir por la mañana.
El paseo vale la pena.
En Grosté nos damos un paseo hasta las faldas frente a Cima Brenta (3150 m)
Sin palabras.
Todo es blanco, de piedra y de restos de nieve (y eso que es agosto) Así son las Dolomitas.
Bajamos al atardecer para desarmar tienda y ver para donde dormimos en Croacia al día siguiente.

 
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Otra manera de ver la comida

Publicado por Sole el 9 Feb 2012 en Epicúrea

Será que tengo unos días de mucho trabajo fotográfico gastronómico, que ver que alguien puede ver otras cosas en un brécol, me da ánimo :)

 
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Viento sur

Publicado por Sole el 5 Feb 2012 en Hilos sonoros

Donde nací siempre se dijo que el viento Sur, era el “limpiaba”. Nada mejor para terminar un temporal, una tormenta, una temporada de calor asfixiante, como un Pampero. Un viento galopador.
Son tiempos en que algunos quieren que veamos, y a veces lo consiguen, todo negro. Sin embargo hay que mirar con otros ojos en éstos momentos y abrir mas los oídos y el corazón y las manos…
La voz de María Elena Walsh con los acordes de Lito Vitale

Gracias Juan Alfonso por recordarme éstos versos.

 
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Mil disculpas señora Wislawa

Publicado por Sole el 4 Feb 2012 en Diario, Para emocionar

Muchas veces uno va a un sitio o participa de una reunión y escucha un comentario sobre un libro, un cuadro o una película y sin tener ni pajolera idea, asientes o ves como todos a tu alrededor lo hacen.
Pasa también ahora que en las redes sociales de repente hay un acontecimiento, de cualquier índole y entonces como en ola, todo el mundo publica algo, comenta o “comparte”.

Eso me encanta porque muchas veces aprendo, descubro y me emociono, río o reflexiono gracias a descubrimientos que dejan al descubierto mi incultura y el frustrante hecho de que por mas que puedo leer varios libros al día, aun soy una burra.

Si algo he aprendido con los años, es que cuando en un sitio se habla de algo que desconozco, no se me caen los anillos por decir ¿de quien o de qué habla?
Gracias a hacerme esa concesión de reconocimiento publico de desinformación cada día amplio horizontes y tengo la sensación de que aunque no llegaré ni a asomarme a un mínimo de conocimiento aceptable, restaré bastante de mi ignorancia.
Hace un par de días, con rubor debo decirlo, leí que se había muerto una poeta polaca que fue premio Nóbel. Por esas cosas de las estadísticas alguna vez escuchara que los premios que iban a literatura en verso, en prosa etc y su nombre resonó, pero se borró o desdibujó en mis recuerdos
Al leer en el muro de amigas poetas y escritoras como desgranaban versos hermosos, me sentí en orsay y allá que me fui a buscar algún libro.
Le llamaron la Mozart de la poesía, la poeta de la memoria y de la belleza de la condición humana, Wislawa Szymborska su nombre.
Desde la mañana mi cabeza danza entre palabras hermosísimas e imágenes de líneas únicas, dolientes, desesperadas por momentos, de alborozo y fiesta en otros. Un universo en el que prometo seguir navegando.

No le faltan encantos a este hermoso mundo
ni tampoco amaneceres
para los que merece la pena despertar.

Pena que los periódicos que éstos días titulan con su fallecimiento no le hayan dedicado mas páginas (por lo menos las mismas de ésta semana) a su obra que merece llegar a todos.
Dicen en prensa “era alguien que, se atrevía a decir en la ceremonia de entrega del Nobel, que “el poeta, si es poeta de verdad, tiene que repetirse siempre no sé“.

Esta es la que se nos ha ido, la que no sabía nada y lo sabía todo. La que recordaba a los enamorados a primera vista la cantidad de veces que podrían haberse cruzado por el camino (Amor a primera vista). La que sabía que se puede vivir solamente de la memoria para mantener vivo el recuerdo de alguien que ya no va a estar nunca más en el lugar donde estuvo antes (Despedida de un paisaje). La que sabía que hay mucha gente a la que no amamos y que nos regala libertad al dejarnos elegir la opción de no amarlos (Agradecimiento). La que podía anotar una letanía de las frases escuchadas durante un funeral para convertirlas en versos (Entierro II). La que era sencilla y certera. La que decía. La que decía sin maquillar, sin alardes, sin grandeza retórica pero con la grandeza del detalle incrustado en ámbar, detenido.

Mientras leo, descubro y me reencuentro con el comienzo de una película (de una trilogía) que me impactó en su momento Rojo, Blanco y Azul. El poema Amor a Primera vista que inspiró a Krzysztof Kieslowski, es suyo y entonces descubro, que por casualidad, ella y yo, ya estábamos destinadas, solo que yo no había prestado atención a las señales.
Hay más libros en mi mesilla, fuera hace frío, sin embargo hoy, miro el mundo desde un grano de arena.

 
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Edén

Publicado por Sole el 1 Feb 2012 en Cuentos, Diario, Para emocionar

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