4

Estamos de Fórum

Publicado por Sole el 21 Feb 2010 en Uncategorized

Ya está aqui! Desde ayer las calles de Santiago de Compostela, son un hormiguero de gente que vive y disfruta el Fórum Gastronómico 2010.
Ayer, una serie de Catas con maridaje, Talleres infantiles, Tours gastronómicos, concursos de Pulpeiras y compras guiadas con cocineros y posterior elaboración, fueron el pistoletazo de salida.
Hoy nos trasladamos a AMIO y desde alli viviremos a través diferentes salas, variadas demostraciones de decenas de cocineros llegados a nuestra ciudad.
Una oportunidad para no perderse.
Recomiendo particularmente el Taller de Carlos Parra en la sala Cunqueiro, a las 11,30, el taller de Repostería monacal que impartirá la Hermana Elizabeth del Monasterio de Ferreira de Pantón a las 16 en la Sala Picadillo y a las 19 “nuestras cocineras” de Ao Pé do Lar, de la mano de Miguel Vila, presentarán las recetas recuperadas para la Exposición.
Pero la cosa no acaba alli, Fórum niños, y la Gastronovena, son algunas de las actividades a destacar. En diferentes bares de la Zona Vieja, los cocineros del Grupo NOVE, se unirán a los fogones de hosteleros de “los de toda la vida”.
Un largo y precioso día por delante.
A disfrutar!.

 
0

La seriedad del disfraz

Publicado por Sole el 17 Feb 2010 en Diario

Los diccionarios no se ponen de acuerdo sobre el orígen de la palabra disfraz, no obstante, apuntan con preferencia al verbo frezar como su más probable origen. Corominas, el gran lexicólogo, dedica tres páginas de su diccionario etimológico a argumentar y documentar esta tesis. Según Corominas, la forma original de esta palabra fue desfrezar, y si no deriva, por lo menos tiene que ver con el catalán desfressar. Quitar huellas, borrar señales, filosofando “ocultar quien eres”.
Los días pasan y de repente creyendo aún que estamos por las Navidades, te das cuenta que ya acaban los carnavales, cuando ves que a tu lado la gente pasa disfrazada y tu, con el atuendo de siempre.
Subíamos la Rúa de Entremuros, estrecha como tantas de la zona vieja de Santiago, cuando la barredora municipal, ocupando todo el ancho, nos obligó a meternos en un bar que alli se abría salvador.
Fuera quedaba el frío, seguramente espantado por la música y el humo que reinaba dentro.
El lugar semeja lleno, sin embargo tras sortear el bullicioso grupo de la entrada, vemos que la parte de mesas, está casi vacía.
Un ron tostado en la mano y la conversación sigue en el punto que con Quico quedamos la última vez. Es lo bueno de hablar con los amigos de verdad, da igual el tiempo transcurrido entre encuentros, la charla sigue desde la coma donde quedó.
De repente las vemos, su solemnidad nos impacta, ambas, estan frente a frente, perfectas en su rol, hablan en voz baja y gesticulan lo justo, semejan una escena de Alicia en el pais de los Espejos.
Pido su permiso para hacer una foto y me responde la princesa rubia:
-Claro, total, no somos nosotras.
Y siguen en su papel.
Por unas horas, estas dos amigas vuelven a los tiempos en que niños asumíamos un rol y lo defendíamos contra viento y marea.
Por unas horas, no son ni estudiantes, u oficinistas, o peluqueras o vete a saber qué, son una diabla y una princesa que beben pomelo con algun alcohol del que quita culpas y aviva alegrías prohibidas.
Lo toman en serio, con la responsabilidad de disfrutar durante un tiempo de ser algo diferente, de borrar señales, de no dejar huellas.
Porque el mañana si importa, su estampa se quedó en mi memoria.

 
8

Ao Pé do Lar: destino la alegría

Publicado por Sole el 7 Feb 2010 en Uncategorized

Hace mas o menos unas treinta horas, mi corazón estuvo a prueba.
Hacía mucho, mucho tiempo que no latía tan fuerte.
Inaugurar la exposición era para Manuel, para mi y para todo el equipo de personas que estan detrás, ver la primera mirada, la primera reacción, oír el primer comentario.
Y ese cosquilleo nos ponía alas en los pies el viernes a la tarde.
Como artista que soy, tengo cábalas que me indican que algo va a estar bien. Creo en los gestos, creo en esos abrecaminos que iluminan.
Cuando me llamó Esperanza, avisándome que llegaba y corrimos con el personal del Museo a recibirles, tuve el primero. Con el paso firme de sus 82 años bajó del coche Neira Vilas y me sonrió con calma, detrás bajó Avelino Pousa Antelo que desde sus 96 años rescató su sonrisa mas galante y me pasó de la mano de Esperanza unas hermosas camelias blancas.
De la oscuridad del parque, de donde venía de dar un paseo, llegó el alcalde, viendo que estaba en el borde de una antigua fuente, evitando que alguno de los recién llegados cayera dentro, se puso a mi lado sonriendo “ahora estas de guardia de tráfico? dijo y entre risas entramos todos al museo.
Dentro ya había un hormiguero de personas, quienes habían sido fotografiadas en sus lareiras y cocinas, me saludaban con cariño. Todos guapísimos, de peluquería y estreno luciendo sus mejores galas. Un día de fiesta. Parecían niños, nerviosos esperando el momento de ver como “habían quedado” y yo también lo estaba, anhelando que se sintieran a gusto, que se sintieran lindos, lindos al verse allí, en las paredes colgados.
Una camelia, fue hacia mi pecho y la otra a la solapa de Manuel. Al subir, veo con alegría y desesperación que ya no hay casi sitio en uno y otro lado del claustro, la gente comienza a llenar también la escalera.
En primera fila, ya está don Isaac Diaz Pardo, presidente del Patronato del Museo, el doctor García Alén y la querida Helena Villar. Una parte importantísima de la cultura y la literatura gallega nos estan acompañando. Y eso que hay quien aun cree que las cocinas no son arte, que la gastronomía no puede ser un hecho cultural de nivel.

Miro por encima del mar de cabezas y sonrío al ver tantas caras conocidas y sonrío también a decenas que no conozco.
Luego, lo normal en éstas circunstancias, las palabras de autoridades, los agradecimientos, los planes para el futuro de éste trabajo. Oímos con regocijo, de parte de Carlos Vila, gerente de Galicia Calidade la voluntad de que Ao Pé do Lar no solo esté en Santiago sino que recorra mas ciudades.
Reímos con ternura y respeto, ante las palabras de don Isaac, que reflexiona sobre lo que pensará la gente cuando vea las lareiras y la sonrisa se vuelve carcajada ante su “como les gusta comer a éstos gallegos!”
Me emocioné hasta las lágrimas con las palabras de Manuel, cuando agradeció a cada uno de los miembros del equipo su dedicación amorosa a éste proyecto, él dice que nosotros fuimos mas que necesarios, yo creo que él ha sido imprescindible, como buen cápitan nos marcó el rumbo, sorteó escollos, resistió embates y nos ha traído a puerto. Y eso hizo que el trabajo de los demás fuera mas sencillo, es fácil, navegar cuando el timón lo lleva alguien que sabe la ruta.
Una de las cosas que tuvimos como premisa al comenzar éste trabajo era que queríamos mostrar el interior de las cocinas gallegas desde una mirada respetuosa, exenta de todo folklorismo y con mucha admiración y sentimiento. Queríamos recrear la vida normal, y descubrimos que en cada imágen la gente ríe, la gente está alegre. Tan alegres como si ese fuera su destino.
Y fue inevitable en ese momento, mientras abrazaba a unos y otros, mientras les veía correr por los pasillos en pos de la receta 5 o la 2, mientras se hacían fotos al lado de “su” foto, mientras me “regañaban”, porque había que haber quitado tal cacharro, o puesto una planta, fue inevitable, digo, pensar en unos versos de don Mario Benedetti, “defender la alegría como una trinchera,
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias ”
Estábamos en el Museo do Pobo Galego y no imagino mejor sitio para albergar, los sentimientos, las emociones que alli se vivían. Con los ojos húmedos, la hija de la señora Otilia me decía, mi mamá está en el Museo do Pobo!como quien dice, el recinto donde late la cultura del gallego.
En el Fórum Gastronómico, se le pregunta a la gente cuando fue la última vez que tuvieron maripositas en el estómago, la señora Lola, ojos negros brillando me decía apretándo fuerte mi mano “teño unha cousa aqui no peito de ver o lagar tan bonito na foto” y con el practicismo de una madre gallega, buscando solución a ese sentimiendo agregó rápido “tes que vir a casa a comer las filloas e che fago mais contos de eses que che gustan”
El espacio se nos quedó pequeño, no solo por la cantidad de gente que duplicaba lo previsto en las estimaciones mas optimistas, sino porque había algo que ocupaba mas espacio, y eso era el sentimiento y la emoción que nos embargaba a todos y nos hacía fundirnos en abrazos largos.
Al despedirnos, los hacíamos con alegría, porque ésto no hace mas que empezar.
Miña casiña, meu lar,
¡cantas onciñas
de ouro me vals!
Rosalía, resumía en este verso precioso, lo que es para un gallego su hogar, algo que va mas allá de dinero, sino que es el resúmen de las vidas de sus antepasados y de sus descendientes, es la memoria y el sentir que se perpetúan en la lumbre que se enciende y que mantiene viva la identidad de un pueblo. Y mientras esté encendido un fuego, y a su lado un pote con caldo, habrá penas, pero en esa rueda siempre vuelve la alegría compartida.
La camelia de esa noche duerme entra las páginas del libro de la exposición, entre la lareira de Esperanza y la señora Fina.

 
3

Recuerdos al calor de la lumbre

Publicado por Sole el 4 Feb 2010 en Uncategorized

Ao pé do lar: As cociñas da xente from Exposición Ao pé do lar on Vimeo.

Mientras cocinamos a fuego lento, contamos historias, trabajamos, jugamos, hacemos vida al lado del hogar.
Cada uno de nosotros tiene un recuerdo, una emoción, una anécdota de alguna cocina de su vida.
Esos recuerdos se recopilan en la exposición, al final, mediante un sencillo mecanismo de “Encender-apagar” cada uno de los visitantes, nos puede contar “su lareira”, su cocina de hierro, de butano, hornillo, microndas,etc. Hay regalos de Viña Costeira para quien participe.
Todos podemos ser parte de Ao Pé do lar!
Muchas gracias a Xurxo, Javier, Esperanza, Manuel, Avelino, Noa, Vicente, Álex e Lorena , por su colaboración, para ser la muestra que les anime a “contar”

Copyright © 2017 La Caja de los Hilos All rights reserved. Theme by Laptop Geek.