0

A que es bonito!

Publicado por Sole el 27 Oct 2004 en Diario

valle de tena.jpg

Menuda manera de festejar mi cumpleaños. El sábado una fiesta de órdago y desde el lunes en este entorno. Ojo! que he venido a trabajar. Estoy en Sabiñánigo dando un curso de narración oral y para contar cuentos en el marco de los festejos del Día Internacional de las Bibliotecas. Pero a que es bonito este modo de festejar años!
Ayer hubo un día precioso. El sol se mezclaba con las hojas de otoño que se dejaban arrastrar por el río Gállego. Caminar por sendas y treparme a los montes fue una delicia.
El curso es por la tarde con lo cual por la mañana me siento como una niña exploradora. Tengo valles, montañas y lagos y una biblioteca desconocida. ¿Qué mas se puede pedir?
Bueno, que mi Manué estuviera conmigo.

 
0

Bienvenidos al pais de Solicia!

Publicado por Sole el 22 Oct 2004 en Sin categoria

arcoiris.bmp

Si, estoy preparando mi fiesta de “nocumpleaños”. Hay un pequeño matiz, yo cumplo uno menos. Lo haré asi hasta que mi Manué me alcance, a partir de ahí seguiré para adelante.
Me encanta cocinar, asi que quiero que toda la gente que venga mañana a mi casa se vaya rodando. Estoy a mil por horas. Cocino. Lavo. Friego. Pero mientras hago las compras. Me rio sola. Me divierto. Me da cosquillas en la punta de los dedos saber que esto gustará a este o aquel. O que tal sabor picará o tal otro sorprenderá.
Parezco una cria. No lo puedo evitar. me encantan los cumpleaños. Los regalos. No por los regalos en si, sino por saber que hay gente que anda durante un rato pensando en ti. Me gusta ver la casa llena de gente. El ruido de las copas.
Que se yo. Que me gusta. Asi que aunque los astros me bajaron a la tierra en un arcoiris el 25, a partir de mañana se reciben saludos, besos, achuchones y demas.Que la semana que viene, natalicio incluido, me tendra currando por los Pirineos.
Ah, como la fiesta se llama “Solicia en el pais de las maralluvias” (no en vano vivo en Galicia) cada invitado traerá un cuento, que luego de dosis adecuadas de elixires y pócimas, que seguramente hará las delicias de los presentes y que luego contaré. Y el menú también es de cuentos.
Vean si no:
Prólogo
Mourería Varia. Advertencia: Desencántalas y quedaras encantado.
Capítulo I .
Sheis Shônagons. Cestitas de Caperucita. Flautas de Hamelin
Capítulo II
Dedos de Hanselito. Los Tres Cerditos. Tarascas. Con trasnadas griegas, ibéricas, aztecas y berebereberebereberes.
Dulce nota al pie
Orgazmos de Sheherezade.
Por supuesto que terminaremos con un Conxuro Epicuro.
A que me lo voy a pasar bien?

 
0

Transformaciones

Publicado por Sole el 22 Oct 2004 en Diario

narrador.bmp

Cuando el otoño se presentaba en el barrio, te instalabas tras la ventana.
Pasaba por delante varias veces, solo para espiarte. Mil preguntas me rondaban. Mil respuestas me inventaba.
Hasta que un atardecer, levantaste la vista, me miraste y tu pluma despintó el atardecer.
Varias noches tuve pesadillas. La pluma roja golpeaba mi ventana, la abría y me llevaba a una frasca de tinta azul…donde me ahogaba.
Era tan real la sensación que muchas veces desperté por la noche sintiendo en los labios, el mismo sabor que sentía cuando en el aula, me perdía en ensoñaciones y mordía hasta cortar, el bolígrafo que mi madre se rehúsaba a reponer y la tinta me amargaba la lengua.
Los años pasaron.
La sensates de la insensata adolescencia, me llevó una noche a golpear tu puerta. Hacía algunos meses que esperaba el otoño, para verte, como cada año. Pero no estabas, no llegabas, no asomabas.
La puerta cedió a mis golpes de mano de bronce. Un pasillo largo se abría al fondo en la sala que daba a la calle. Mi calle.
Una alfombra violeta apaciguaba mis pasos. Unas plantas languidecían sobre una mesa con tapetes blancos. Las paredes parecían recién pintadas. Las cortinas no ocultaban nada. Al lado de la ventana, el escritorio. Una montaña de folios dormían apilados a la izquierda y a la derecha estaba la pluma, la que siempre veía en tu mano.
Roja, brillante, era una invitación a tocarla. Un ramalazo de escrúpulos me hizo mirar a mi alrededor.Pero poco.
La cogí. Mis dedos recorrieron sus bordes, un cosquilleo placentero en mi estómago comenzo a crecer. Por mas que me decía: -Basta ya, vete!
No podía dejar de tocarla.
Entonces sentí tu respiración. No se como no te había visto.O si. En un rincón, sentado en un sillón, me mirabas. Oí tu voz por primera vez, tu voz que ahora me es tan conocida, tu voz que es lo único que me dice lo que sucede del otro lado de la calle.Porque desde ese día :-“Sabía que serías mía”-dijiste.
Estoy aqui.Al lado de tu mano, sintiendo el aguijón de tu pluma, siendo la tinta que escribe tus palabras, detras de la ventana.

 
0

Mesa para 5

Publicado por Sole el 20 Oct 2004 en Diario

cafe.jpg
Seguramente parecerá una tontería. Pero ha sucedido algo que me ha alegrado la ventosa mañana. He ido a mi curso de natación y luego me he reincorporado a mis clases de tai-chi. Pues alli me encontré con varias caras conocidas, del curso anterior. Y con varias de ellas me he ido a tomar un café a la salida. Hasta ahí normal. Normal para alguien que es de aqui. Para alguien que lleva toda la vida teniendo sus amigas aqui.Para mi, que he atravesado mares y montañas para estar donde el corazón está mejor cuidado, es una maravilla. Llevo ya dos años aqui y tengo amigos heredados, el círculo de mi Manué, que generosamente se ha abierto para hacerme sitio. Pero hoy fue charlar animadamente, con la camaradería de los gustos comunes y de los espacios por descubrir, conque una se va con un grupo de gente a un café.Con gente que conoci yo solita. Todas mis amigas han quedado lejos y hecho mucho de menos el tener mi grupito aqui. El de ir al cine,el de reir, el de hacer compra, el del café. No os imaginais lo bien que me siento. (Me parece sentir la voz de mi peor es nada, diciendo:”tranquila,tiempo al tiempo, ya lo conseguiras”) Hoy me senti que yo también tengo un lugarcito para mi. Me sentí tan calentita como el café con palmeritas que me tomé.

 
0

Ventana sobre la palabra

Publicado por Sole el 19 Oct 2004 en Mis libros

“Magda recorta palabras de los diarios, palabras de todos los tamaños, y las guarda en cajas. En cajas rojas, guarda las palabras furiosas. En caja verde, las palabras amantes. En caja azul, las neutrales. En caja amarilla, las tristes. Y en caja transparente guarda las palabras que tienen magia.
A veces, ella abre las cajas y las pone boca abajo sobre la mesa, para que las palabras se mezclen como quieran. Entonces las palabras le cuentan lo que ocurre y le anuncian lo que ocurrirá”. Eduardo Galeano

 
0

Muchacha de rojo

Publicado por Sole el 19 Oct 2004 en Diario

casaroja.jpg

La conocí sentada en primera fila. Absorvía mis palabras. Sentía como si toda ella era oídos y boca. Era una coleccionista. Luego me lo dijo. Cuando por encima de la mesa donde se mezclaban vasos, risas y aproximaciones, me acercó una libretita, mínima, donde me pidió que le dejara una palabra roja. “Es que estoy roja,- me dijo-”. Su camiseta lo era y según ella, nadie que se conozca mejor, su ánimo también lo era.
Me costó mucho. Yo que soy malabarista de palabras. Es que las mias, siempre son azules o amarillas, incluso a veces violetas. Pero tal vez por el cuento de Magda, el de Galeano, evito las rojas. Me reconocí en la cobardía de la no exploración, de la no aceptación de que todos los colores son el arcoiris. Me reconocí en el miedo a palabras que me sacaran de mis limites.
Por eso hoy te construyo una casa roja, para que instales tus sueños rojos y tus vestidos, rojos y tus besos rojos.
Por eso, aunque según Blanca la palabra que escribi era blanca, yo escribí “tolerancia”.
Creo que hoy en día es la palabra que esta mas sonrojada, mas avergonzada de ser tan poco utilizada. Por mi misma incluso

 
0

Guadalajara II

Publicado por Sole el 17 Oct 2004 en Diario

guadalajaraoctubre 005.jpg

El sábado al mediodía la cita era con los “peques”, en la sala infantil de la biblioteca, pero como siempre, con el pretexto lindo de llevar a los niños, se quedan padres y abuelos.¡Que luego en la foto no quieren salir!
Pero todos dijimos “de tin marin que do pin ué, púcara mácara títere fue” y nos fuimos bailando al son del “merequetengue” con ricos caramelos en la boca.
Hubo quien se asustó un poco, otro que se sabía un cuento porque era muy “lectón” y muchos que rieron y emocionaron, tanto que guardaron estrellitas mágicas para pedir mas cuentos en cualquier vuelta de esquina.

 
0

Guadalajara I

Publicado por Sole el 17 Oct 2004 en Diario

guadalajaraoctubre 004.jpg

Llegué a Guadalajara con tiempo para recorrer la biblioteca nueva. Que gozada, que gusto que da cuando uno ve espacios donde los libros son los reyes y uno es un subdito abnegado y fiel que se puede postrar hacia ellos con total libertad y en un edificio tan bonito. Atender la prensa, y luego un descansito para llegar a punto a la función.
Ya he estado varias veces y conociendo la gente, uno tiene la doble responsabilidad, de estar en la llamada Capital europea de los Cuentos y con uno de los públicos mas preparados en la materia. No en vano durante el Maraton que se celebra en junio se pasan 56 horas escuchando cuentos.
El auditorio estaba a rebozar y yo en mi salsa. En definitiva, que me lo pasé en grande. Por suerte este es un espacio donde una puede contar lo que ese día el alma le pide. Uno puede reir bajito o llorar fuerte. Las historias aqui, construyen un hilo mágico que va desde el escenario y se entrelaza en cada respiración en cada movimiento en cada aplauso.Uno siente que esta invitado a la fiesta de la palabra. Por eso sin exagerar, se puede decir que el de Guadalajara es uno de los mejores públicos que un cuentero puede tener.
Me quedo con los besos apretados,las manos tibias y la caricia al corazón de muchas frases,una de ellas: …”eres como el vino, cada año mejor”
Embriagada me fui a dormir, embriagada de dicha, la dicha grande que da el saber que una es de las pocas privilegiadas que trabaja en lo que ama.

 
0

Guadalajara

Publicado por Sole el 14 Oct 2004 en Diario

guada.bmp

Voy a contar a Guadalajara. En España, eso significa ir al templo de las palabras. Cuando hace unos años conocí a la gente del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil, su trabajo me pareció admirable.Pero cuando tuve la suerte de estar entre ellos, me enamoré del espacio, de la biblioteca, de la gente, de todo. El Maratón, donde durante tres días sin parar se cuentan historias, y cuenta desde el cura al bombero, pasando por la abuela y el nieto, es uno de los instantes mágicos del año. Merece la pena estar en el Palacio del Infantado ocupando alguna de las cientos y cientos de sillas.
Pero también tienen los “Viernes de los cuentos”. Hace un par de años ya inauguré el ciclo, ahora vuelvo con la misma tarea y con la misma ilusión de encender otro fueguito de palabras en el corazón de los amigos. Ya os contaré mas, el domingo.

 
0

El autobus de las 8

Publicado por Sole el 14 Oct 2004 en Diario

cerezo.bmp

Un fino hilo de cabello se filtra por el hueco que queda entre el asiento y el frio del pasamanos. Hace un rato ya,que se mueve en un roce suabito con la página de mi periódico, justo encima de una foto en blanco y negro, en la que Neruda se muestra de perfil junto a otros dos poetas. La mejilla regordeta y la papada, la boina encima de los ojos tristes.
Sin darme cuenta juego con el pelo que cae en mi diario, muevo lentamente la página hacia arriba y siento el pleno goce de hacer que el rizo acaricie el perfil de Neruda que no se inmuta.
Dejar impregnado en su cara la humedad que lleva el aroma a manzanilla, en un secreto que me entusiasma y a la vez me invade de pudor, ese pudor que provocan los juegos que erotizan y se esconden.
Hay un hombre que viaja sentado a mi lado y no parece darse cuenta, mastica palabras silenciosas y gesticula casi con verguenza, ensayando la invariable conversación que mantendrá con su mujer media hora mas tarde, cuando el vapor del plato humeante trace la frontera donde las palabras se pierdan hasta la mañana siguiente y se eche a andar de nuevo la rueda.
De repente se levanta e intenta abrir en vano la ventanilla para que penetre el aire de afuera, me sobresalto, con el temor de quien va a ser descubierto. Lo miro aparentemente interesado.
El autobus esta sofocante -comenta-y yo apruebo con la cabeza, deseando que la breve charla culmine y vuelva a sentarse. Cuando al fin lo hace, me doy cuenta de que el rizo sigue aun alli, esperando la página de mi diario.
Apenas escucho la voz de la cuarta o quinta persona que sube a vender pequeñas estampitas o caramelos, porque nada existe fuera de este vértigo, solo la perturbación provocada por el movimiento cadencioso del pelo que baja delante de mi,el cabello de mujer que viaja enfrente y de la que solo conozco su espalda. Y en ese ritual le ofrezco su pelo al poeta,para que en el silencio él le susurre las palabras que yo no puedo.
Siento la extraña necesidad de saber cual es su rutina, de conocer sus pasos, y a falta de los datos me los imagino, o me creo que los imagino y a medida que el autobus se traga la tarde trato de adivinar adonde es que el alma le va a doler. Si es alli en ese espacio infinito entre el estómago y la garganta, y cuando pienso esto, ya me arrepiento porque acabo de creer que no es un espacio sino un momento en donde, para ayudarme con palabras ajenas, acaba y empieza, inhabitable, un imposible espacio de reflejos.
Una tormente amenaza hace rato con caerse sobre la tierra y aun no lo hace.
Qué azar de las cosas puso ese pelo alli? Y esta tormenta? Y este diario? El aire del ómnibus de las 20 se transforma de pronto en la atmósfera sin tiempo de dos que no van a ningun lado, hacia ningun cruce de calles porque el mundo se juega en esa página, en una geografía escrita y en silencio, en ese andar vertiginoso a traves de las palabras que van trepando por el fino hilo y son acariciadas por un perfil hecho de tinta, por un vientre cóncavo que se forma en mitad de las páginas y es el mismo efecto de una montaña rusa, donde a cada momento hay un nuevo giro, a la derecha o a la izquierda y el viento golpea en la cara y se mezcla en el cosquilleo con que viaja el cuerpo, y hay un grito primigenio que se despoja de verguenzas y de miradas austeras; la íntima ceremonia en que la criatura se reconforta con la satisfacción del deseo. Y en esta ceremonia, convive el silencio,la ignorancia de la muchacha y mi miedo a ser descubierto. La inocencia de saberme jugando en la ciudad a la hora en que todos vuelven del trabajo y no esta permitida la licencia del goce aunque mas no sea solapado.
Inventando el diálogo que solo uno conoce,entre la mejilla del poeta y el cabello de una mujer en el umbral de la tarde. Hay una voz que proclama, aqui “aletea la noche”, aunque afuera las calles ya esten mojadas, aunque yo “quiera hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos”, aunque cuando se levante y camine por el pasillo jamas vuelva a ver su espalda.

Copyright © 2017 La Caja de los Hilos All rights reserved. Theme by Laptop Geek.