Publicado por Sole el 6 Sep 2010 en
Italia,
Mis viajes,
Uruguay

En las primeras horas del 25 de agosto de 79 d.C, la lluvia de lapilli que caía sobre Pompeya empezó a escampar. Parecía un buen momento para abandonar la ciudad e intentar salvarse. Un grupo atropellado de mas de veinte fugitivos, que habían buscado refugio detrás de las murallas, mientras arreciaba aquel terrible chaparón, se aventuró a salir por una de las puertas situadas al este de la ciudad con la esperanza de librarse de aquel bombardeo volcánico.

Otros habían emprendido la marcha unas horas antes. Una pareja había salido huyendo sin llevar consigo mas que una pequeña llave (presumiblemente esperaban regresar algun día y abrir con ella lo que quiera que cerrase:una casa, un piso, un arca o una caja fuerte) y una lámpara de bronce. No debió de servir de mucho en medio de la oscuridad de la noche y la nube de escorias. Pero era un objeto caro y elegante, en forma de cabeza de negro africano… No sobrevivieron, los encontraron en 1907 , junto a la tumba de una mujer de veintidos años, muerta unos cincuenta años antes, Esquilia Pola.
La capa de lapilli alcanzaba mas de un metro de alto cuando otro grupo decidió arriesgarse a huir en la misma dirección. La mayor parte eran hombres jóvenes, no llevaban mucho encima, alguno llevaba un puñal, metido en una elegante vaina. Las pocas mujeres que integraban el grupo llevaban mas cosas consigo. Una llevaba una estatuilla de plata de la diosa Fortuna, otra varios anillos de oro y plata, uno de ellos con un diminuto falo atado en una cadena (como si fuera un talismán)”

Estas y decenas de historias recuerdo mientras entro en Pompeya por la Puerta Marina.
En una mañana de sol deslumbrante intento imaginar las nubes de escoria que transformaban en noche la luz del día. Imagino las miradas perdidas buscando salidas. Imagino a los descreídos, a los que pensaban que sería una erupción mas de las tantas que asolaban Pompeya desde hacía años. ¿No estaban ahí aun las obras de restauración de casas y templos de hace 6 años?. ¿No quedaban aun obreros con listas de espera de señores que querían repintar salas, reparar frescos o acondicionar patios que los temblores de los últimos meses han resquebrajado ? No podía ser mas terrible.

Otros en cambio habían abandonadao la ciudad hacía días y habían dejado sus casas cerradas, los enceres mas valiosos escondidos o transportados en arcas pequeñas, esperando regresar en breve.
”
Las tabernas tenían sus vasijas llenas de comida que los viajeros consumían al entrar o salir de la ciudad, para eso se agrupaban con carteles tentadores “Viajero repón tus fuerzas en la taberna de Eubulo” alrededor de las calles cercanas a las puertas de acceso.
Los baños tenían las piedras calientes para templar las aguas, los hornos, las palas en su sitio, los pintores, los frascos con pigmento, el médico, el instrumental en su sitio, las prostitutas en su burdel.La ciudad estaba en tensa espera de seguir con su vida normal.

Por eso cuando se vio que era inevitable la catástrofe, muchos se arriesgaron a huir en plena oscuridad, refugiándose donde podían, tumbas, gimnasios, casas, árboles.
Pompeya da mucha información y mucha leyenda.

Semillas, papiros, frescos, joyas, grafittis, casas, barrios enteros casi en pie que hablan para quien puede escuchar entre el bullicio de los millones de visitantes.
Todos hemos leído o escuchado decenas de historias sobre Pompeya, pero creo que antes de ir vale la pena leer a Mary Beard, una de las mayores autoridades en el estudio de la antigua Roma.
Con naturalidad, sentido común y mucha investigación da por tierra una serie de mitos y explica otros.

Y lo que es mejor, nos cuenta la historia de las personas, de los que un día llenaban las calles de Pompeya, esas calles con sentido único, con pasos de peatones de piedra y espacios para las ruedas de los carros. Aceras altas para evitar las riadas y los basurales. Aceras que sostenían en sus agujeros soportes de telas que sombreaban las fachadas.

Fachadas con publicidad, mensajes, campañas políticas.
Villas señoriales que alojaban a ricos señores y sus hermosas habitaciones y casas pequeñas con tiendas en los bajos y la familia encima.
Tabernas y posadas, donde comían los pobres que no tenían donde cocinar, no los ricos que eran dueños de cocinas, hornos y grandes despensas.

Termas para hombres y mujeres sin distinción de espacios y con decoraciones bellas que aun perduran Incluídas la única pintura de sexo entre mujeres de la cultura romana.
Miro el foro y puedo imaginar a los maestros bajo los soportales dando clases a los niños. Veo a los feriantes vendiendo sus viandas. Veo a los sacrificantes llevando a sus esclavos para preparar las ofrendas a los dioses. Veo los gladiadores, los actores, las niñas enamoradas que les seguían por las calles dejando mensajes para ellos.

Podría ver mas, mientras veo a lo lejos al Etna que humea en la mañana, pero un grupo de turistas chinos me devuelve al presente con una pregunta que podría ser menos humorística de lo que parece cuando le pregunta interesado al guía, mientras mira el templo de Venus: -Estan seguros que ésto no está hecho en China?
Intento reír mientras me desespero de ver como la gente pisa por donde quiere, rasca donde quiere, se sienta donde quiere sin que nadie diga nada.

Es comprensible que se note un gran deterioro en mosaicos (algunos al fin se han acordonado) pinturas o casas.El yacimiento no puede seguir soportando ésta densidad de visitas. Entiendo que no se puede limitar, pero si, acotar, supervisar o colocar pasarelas. Pero poco se puede esperar de un yacimiento controlado por la camorra.
Asi y todo Pompeya te hace enmudecer, te emociona, embeleza, deslumbra. Te hace perder la noción del tiempo.
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Publicado por Sole el 2 Sep 2010 en
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Cuando te metes por las calles de Nápoles entre los miles de olores, emerge uno que cual sedal de pesca te engancha y te lleva a destino. Generalmente un puesto callejero o una Pizzería-Friggitoría.
Nosotros emergimos a codazos dentro de la de Matteo (la Antica).
Gago ya había dado cuenta el día anterior de un Arancine y quería mas.
Para los amigos de Garum y Abastos 2.0 que siempre estan preocupados por platos originales para servir sus delicattessen, creo que de la manera de servir en éste abarrotado local podeís sacar algo…

Menudo servicio!
Jamie Oliver (suele inspirar nuestros viajes a Italia) cuenta que probó la pizza frita en Chianti, donde le contaron que era la mas antigua de todas, en otro libro, me encuentro que es propia de Apulia y los Napolitanos dicen que es suya. Lo que he podido comprobar es que se prepara de diferentes maneras según la zona. Manuel se tomó una Panzotto en Sorbillo, del estilo tradicional, la que es cerrada, con todos los ingredientes dentro. DELICIOSA!!!
En Matteo, nos inclinamos por probar toda una cata de fritos. Algunos mas sabrosos que otros.
Básicamente son croquetas de arroz, de coliflor, de acelga, con calabaza o con carne. Cuando baje un poco la temperatura pongo las recetas.

Ya en casa he preparado la pizza frita abierta, una manera mas sencilla y menos calórica, pero con un resultado sorprendente, la masa queda ligera y sabrosísima con el sabor del aceite.
Para prepararla hay que hacer la masa de pizza normal y tener lista la salsa de tomate, queso mozzarella y una serie de ingredientes para jugar con distintos sabores. Yo utilicé calabacín, quesos de cabra y gorgonzola, albahaca, huevo, alcaparras, jamón y anchoas.
La variante con la pizza normal es que se hacen óvalos medianos, se fríen 30 segundos de cada lado en una sartén con aceite caliente ( yo usé de oliva) y luego se colocan en una bandeja de horno. Se le ponen por encima la salsa de tomate y los distintos ingredientes.
Cuando el queso burbujea y la masa se ve doradita, están listas.
La receta mas al detalle la dejo en mis Fogones.

Publicado por Sole el 1 Sep 2010 en
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Mis viajes
Continuación del día 3
Para quien tenga curiosidad, tenemos el record de montar la tienda en 20 minutos y es una de cuatro plazas, con antesala, varas, anclajes y divisiones, nada de quichuas voladoras.
Por no hablar de la mesa, sillas, copas, cacharrería de cocina, colchón inflable, velas, alfombra y diez etc, que, muy bien lo de ir de camping para ahorrar, pero de acampada fashion, que para eso estuvimos hace años en un camping de Languedoc pasando vergüenza con nuestras butacas de tres duros, mirando a los franceses y toda su armaméntistica piquinil. A partir de ahí cada año incorporamos detalles que nos hacen confortable la estadía… y cargar mas el coche.
Vamos a Nápoles en un tren increíblemente grafitado. Entero. Pero asi también están las estaciones. Algunas se vislumbran bellas debajo de tanto aerosol.
Nápoles es lo que dicen y mas.

Es terrible, caótica, insegura, sucia, bulliciosa y tremendamente bella, perdida entre contenedores, motos, banderas, ropa tendida y mil cosas más.
Sales de la estación de tren y te da un soponcio!
Miles de personas se mueven vertiginosamente para vender melones, ropa, gafas, discos, cuerpos, collares o juguetes chinos, en el medio de la calle!

Otros revuelven las bolsas de basura que ordenados ciudadanos dejan por la plaza. El viento arrastra ropa, calzado, álbumes de decoración, muestrarios de alfombras.
Cruzar es un desafío a la lógica, preguntarle a un carabinieri, por una oficina de turismo, es vana tarea, está mas ocupado en pedirle la documentación a un individuo de dudoso aspecto y coche con matrícula borrada. El único mapa visible está por encima de las cabezas de cinco hombres que discuten acaloradamente alrededor de una nevera sucia, llena de hielo, frutas y latas de bebidas. Dos policías intentan meter baza, pero desisten y siguen su camino entre hojas de periódico que vuelan y se meten en las ruedas de las vespas.
No me atrevo a sacar la Nikon, me parece una invitación que no desdeñaría mas de uno.
Me apoyo en la muleta y al mejor estilo Samantha Jhonnes, cruzo la calle amenazando ( y les juro que lo hubiera hecho) con pegar en el primer capó que se me pusiera a tiro.
Me desespero, veo encuadres fotográficos cada cinco pasos, Gago, intenta orientarse, pero el olor a perfume, a cocina, las bocinas, y los llantos que llegan desde las ventanas, te hacen sentir en un remolino.
No hay sitio en las aceras, hay sillas, vendedores, basura, chulos negros de traje oscuro y camisa roja con tristes mujeres que consiguen clientes en base a la mala uva con que te miran. ¡A ver quien les dice que no!
Intentamos llegar a la Catedral y cojo la Lumix de Gago, la Nikon sigue aferrada a mi espalda, me importa un pimiento el seguro que tiene, si me la quitan al principio del viaje, el día antes de ir a Pompeya, me da algo.
De la Catedral huímos espantados de tanto cura, el peligro real estaba allí. Asi que nos metemos de cabeza por calles que huelen a frito, a hierbas, a pan.

Y uno se relaja como en falda ancha, se libera y empieza a entender.
Cada calle es un muestrario de palacios venidos a menos, cada uno de ellos sería un monumento en nuestras ciudades, pero en Italia, ya no hay presupuesto para tanto bien de interés cultural. Y asi se mantienen en pie, a fuerza de tendales, carteles y decenas de familias que llenan las antiguas habitaciones de dos personas o una, con abuelas, madres, nietas y aledaños.
Nápoles brota su corazón a la calle y ahí palpita, con risas, gritos, ruegos (el amor aquí es un pedido impositivo en cada graffitti) canciones, motores.

Los niños inundan las calles, en bicicleta, en MOTO, de la mano de sus madres o abrazados a los amigos. Cualquiera los regaña, son de toda la calle. Desaparecen por vericuetos, asoman a las ventanas, ríen, reciben tirones de pelo y vuelven con el balón a la calle porque todos sueñan ser Diego. Vi casi tantas fotos del Padre Pío como de Maradona.
Lo imagino cómodo aquí, en su paso olímpico por el Nápoles. Hay un poco del Retiro, del conventillo, del puerto.
Y asi, empezó en mi viaje, mi metaviaje, mi alterindividualis, mi reconocimiento adeneístico. Cada día fui y vine del Río de la Plata a sabores, ruidos, olores de ésta Italia del sur que me enamoró.
Nota:al segundo día luego de pasear por el Museo Arqueológico saqué la Nikon, asi que hay fotos mezcladas, se nota en la calidad de imágen, pero me apetecía mostrarlas

















Publicado por Sole el 31 Ago 2010 en
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Mis viajes

Día 3
Por la mañana temprano recorremos Ostia. Un antiguo puerto romano que las aguas del Tíber cubrió de limo durante siglos, lo que ha hecho que la ciudad se conserve de manera increíble.
Habiendo dentro del recorrido una zona que se llama “Castrum” y otra que se llama “Horreum”, Gago se tira de cabeza.
La calzada está impecable y a ambos lados de la calle puedes fácilmente reconstruir en tu cabeza el funcionamiento de la ciudad. Edificios administrativos, mercados, plazas, cementerios, almacenes de grano, tabernas y pisos! Si, casas de cuatro plantas, subdivididas en pisos, donde vivían familias enteras.
Se conservan mosaicos bellísimos. Y me asombra verlos llenos de tierra, hojas, ramas de pino y hasta hierbas a veces.

No llegamos hasta el final de yacimiento. Mi pie luego de horas ya pide a gritos un stop.
Renuentes marchamos hacia el camping de Pompeya. Han dicho que no reservan, que hay muchas plazas, sin embargo al llegar sobre las 2 de la tarde, solo quedan 2, una mala y otra peor. Lo bueno, es que el Camping Espartacus (aquí todo tiene nombre ciclópeo) está a 50 m de las ruinas y a 150 del tren.
Lo cual es muy bueno, porque no queremos llevar el coche a Nápoles, no somos de creer en todo lo que se dice sobre los sitios hasta no ver, pero el padre de Manuel ha andado por aquí embarcado y lo ha repetido varias veces, así que luego de montar la tienda. Allá que nos vamos.
Mas fotos de Ostia dentro del post
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Publicado por Sole el 31 Ago 2010 en
Italia,
Mis viajes
Día 2
Todo el día en el ferry. Dormimos en butacas pulman, pese al precio ya no habían camarotes. El salón de las butacas, es horrendo, una suerte de aula de colegio con pantallas de tv, gente que entra y sale, una extraña luz violácea oscuro y el aire acondicionado, muy bajo. Menos mal que ya teníamos experiencia de otros ferrys y nos habíamos bajado un saco de dormir, libros y toallas para la piscina. Las butacas chillan al mínimo movimiento. Nada que ver con las butacas de primera de cualquier tren de casa. Cuesta dormir, el pie duele horrores. Me preocupa. El personal del barco es casi todo hindú o coreano. Te llevas unos sustos tremendos, porque vayas donde vayas hay unos ojos oscuros mirándote. Es lo único que mueven, son estatuas de cera con ojos giratorios, me dan ganas de gritar “naufragio” a ver como reaccionan.
Desayunamos con el mar como horizonte eterno. Nos tumbamos al sol a leer.Amodorrrados, somos testigos de una batalla inusual. Los chicos valencianos instalan su alegría en la terraza, al lado de la piscina. Frente a la cafetería que reboza de gente. Hasta ese momento si había música, no se percibía. Fueron arrancar éstos a tocar sus cumbias (porque eran cumbieros y rumberos a morir) cuando desde la barra comenzó un ataque frontal de “bacalao enlatado”
La gente se decantaba por el directo dando la espalda a los alaridos de la cafetería, todos menos una señora, que cuando paraba un sonido, se giraba para bailar del otro lado. Supongo que era suiza.

Estoy leyendo un libro de Pompeya (horroroso) mi cabeza no puede con más datos. Quiero leer algo donde perderme o imaginar cosas.
Entramos a Puerto Torres en Cerdeña. Dejamos y subimos pasajeros.
Seguimos viaje por el estrecho entre Cerdeña y La Córsica. Vemos los preciosos acantilados de Bonifaccio. ¡Que viaje mas bonito aquel, hace ya cinco años! Islas pequeñas y veleros. Cielo alto y mar de un azul eléctrico.

Sobre las 7 llegamos a Civitavecchia.
Cogemos el coche lleno de sal y nos dirigimos al hotel Park Antic de Ostia.
Cenamos en un restaurante al lado del hotel (Il Bajnieri) nuestra primera caprese del viaje y una pizza de fiori de zuca, gorgonzola y mozarella (adoro la flor de calabaza, perdida entre queso fundido) Se olvidan de la segunda, una especial de la casa, que nunca sabremos que tiene, porque es muy tarde , pedimos pannacotta y tiramisú. Acabamos el vino blanco y a dormir. Mañana toca madrugar.

Publicado por Sole el 31 Ago 2010 en
Italia,
Mis viajes

Un mapa que resume el recorrido de éste viaje.7800 km en 20 días.
Santiago de Compostela, Zaragoza, Barcelona, (ferry) Civitavechia,Ostia, Pompeya, Nápoles, Vesuvio, Amalfi, Praiano, Ravello, Mareno Calabro, Messina, Catania, Taormina, Calatabiano, Etna, Siracusa, Ragusa, Ibla, Agrigento, Licata,Segesta, Erice, Palermo, Monreale, Pompeya (de nuevo), Gaiole in Chianti, Lucca, La Tourbié, Nice, Narbonna,Gruissan, Carcassonne, Roncesvalles, Logroño, Santiago de Compostela.
Día 1
Hemos atravesado España para coger el Ferry que nos lleva a Civitavecchia (Roma)
Es 5 de agosto. Hemos dormido en Zaragoza, en casa de Chus y hoy con calma hemos llegado al puerto. El ferry es de la empresa Grimaldi, pero toda la zona de embarque es roja y blanca con letreros de ACCIONA.
Hay coches franceses, españoles, italianos.
Mucho argelino y marroquí a los que la policía pide documentación y revisa el coche. Es increíble lo que pueden llegar a cargar (neveras, muebles, bicicletas, inodoros y varias personas)
He olvidado mi pasaporte, traigo mi DNI, pero siendo extranjera a veces no basta con tener el permiso de residencia en regla. Esperemos que no se acabe mi viaje antes de salir.
Llevo muchos, muchos años soñando con ir a Sicilia, tanto he soñado, que aunque el pie me mata de dolor, con la muleta en ristre aquí voy.
Dudamos mucho sobre si dejábamos el viaje como estaba previsto, o cambiábamos todo. Pero teniendo en cuenta que me duele igual, en casa que fuera, mejor arrastrar el pie por el Valle de los Templos que por la sala de Boqueixón.
Está nublado y una brisa refresca el ambiente.
Aun hay que esperar un poco. Mientras leo sobre el “Alto Rango dinámico HDR” a ver si en éste viaje hago alguna cosa bonita.
Un grupo de música valenciano, de vacaciones a Roma, ameniza la espera, tienen una alegría contagiosa. A poco mucha gente les hace palmas y fotos.

En fila, metemos el coche en la boca enorme de las bodegas del ferry. Diez plantas.
Perdí la cuenta de los vehículos que entran, mas de 200, mas camiones inmensos, decenas de motos y mucha gente en bus.
Cuesta creer que ésta mole flote.
Dejamos el puerto de Barcelona, entre barcos que entran y salen y grúas inmensas entre miles de contenedores.

Publicado por Sole el 4 Ago 2010 en
Diario,
Mis viajes

Un año mas.
Botiquín (ibuprofeno,aloe,fungusol,tiritas, gasas,frenadol, antidiarreico,cremas, repelente) DAR LA PASTILLA A CLOE! Llevarla acasa de los “abuelos”
Neceseres. Velas, cerillas, mechero. Esponja fregar,jabón líquido.
Cacharros para cocina: bol,cacerola,sarten,vasos,copas(para los vinosricos),espátula de madera,tabla de picar,platos,coitelos,tenedores,cullers,sacacorchos.
Condimentos,molinillo,sal,aceite,aliño chulé.
Lámpara,linterna,PILAS,hornillo.
Martillo,maza,alicate. Tienda,clavas nuevas.
Cama,sacos,edredón o algo para poner debajo.
Mi almohadita.
Pirripichi de la sombrilla.
Sillas
Mantelitos,servilletas, papel higiénico. Cuchillo filoso.
Plancha (para la ropa guapa del la cena pijilla),churro, papeles sobre Aquitania, Périgord, Loira.
GPS, cámaras,electronica en gral (cargadores,móviles que solo se encenderán una vez al día o cada dos)
Mochila ropa Manuel, maleta ropa mía.
Llaves a vecina.
Dejar a mano regadera y comida y arena de Cloe.
No olvidar el jamón de la nevera y el agua fresca (se me va a olvidar seguro)
Música para horas de viaje.
Libros.Libros.
Tá, está todo. Cierra.
Espera,pongo el cartel.
“Cerrado por vacaciones”
iupiiiii.
Publicado por Sole el 30 Abr 2010 en
Diario,
Epicúrea,
Mis viajes

Desde hace unos años pertenezco, entre otras, a la Red de Bibliotecas de Castilla La Mancha, y cada vez que voy escucho invariablemente la misma pregunta.
Es que a la hora de alojarme, en Albacete, cuando me tocan los pueblos de la Sierra o del Júcar, me quedo invariablemente en Higueruela.
Motivos me sobran.
La Posada es el lugar, alli está Ana, mi amiga, sus padres, sus tíos, hermanos y primos y al llegar yo me siento en casa.
Para quienes hacemos km y pasamos días de hoteles y hostales, nada se agradece mas que un poco de calidez humana.
Y eso en La Posada, lo tengo con creces. Volver es siempre una alegría. Y la mejor, arranca desde sus fogones. Alli la familia mantiene a unos precios increíbles, los mejores platos de la zona, ajo mataero, atascaburra, arroces, carne de caza, gachas, postres caseros. Una maravilla.
Esta vez al llegar, tenía sorpresa, Gazpacho con orugas.
El gazpacho andaluz me gusta, pero el manchego me pierde, esas tortas de pan ácimo que se deshacen empapadas en los caldos del guisado, son de tocar el cielo.
Me gustan todos, los gazpachos con carne de caza variada y el llamado viudo, sin carne, pero con abundante verdura.
La oruga, es una planta de fuerte amargor que se da en el campo en diferentes zonas de la península y que se utiliza con carnes, en algunas ensaladas (la rúcula es de la familia) y en guisados.
Me explican que si no se preparan y recogen adecuadamente el amargor es tal que casi no se puede comer.
Evidentemente tengo frente a mi un plato de “entendidos”. El tío de Ana lo es.
Está delicioso, salgo renovada y con energías para enfrentar la carretera.
¿Cómo no he de volver si además de cuidarme el corazón, en La Posada me cuidan el estómago?
Publicado por Sole el 7 Abr 2010 en
Diario,
Miradas,
Mis viajes
Aprovechando la Semana Santa, nos hemos ido a Asturias, al Parque Natural de Redes.
Buscábamos sol, como agua de mayo. Y menos mal que estamos en crisis, porque todos los viajes que vimos (desde hace meses) eran de precios disparatados o estaban agotados.
La opción mas barata, carretera, casa de turismo rural y senderismo.
Mochilas con objetivos, trípode y mil cacharros.
Ya soñaba con fotos de primavera.
Y aqui están, éstas son

Si señores y señoras, todo nevado. Blanca y dulce primavera!
Tal vez porque leo “La elegancia del erizo” y toda yo está impregnada de aire oriental, al igual que Paloma y Renée, decido imaginar que no es nieve, que son blancas flores de cerezos, que en realidad estoy en el Jerte.
Pero nada, una gota enorme de agua helada, avisa que el sol que aparece entre las nubes, nos regalará una sinfonía de aguas.
Y así es. Las gotas palpitan y repican entre las hojas, las ramas, los troncos, las fuentes.
Suenan a madera y a seda rota de hojas secas.

Decenas de riachuelos descienden por las laderas. Mirar hacia arriba es una clase de geometría que te lleva a ver octaedros, dodecaedros en cada rama decorada de nieve.
La melodía es simple, pero de tan vital, imprescindible. Una gota es un renacer. Una gota es un lavar lo de antes para estar nuevo para los meses que vienen.

Las hayas hacen filigranas de estructuras.

Mirar hacia el cielo entre redes de cristal.



Al final del camino, la Cascada del Tabayón del Mongallu. El acorde final de todas las gotas que han caído por el camino.
Cae desde 60 metros. A lo lejos la vemos como una onda de cabello blanco, sobre mas blanco. Una vista casi única.
Los ojos se agrandan para recorrer tanta belleza.
A nuestro alrededor las montañas, crujen y se desperezan al sol.
Entre el hielo, hay flores que tímidamente avisan que ya les llega la hora.
Porque siempre es asi, aunque hay quien quiera mantener el invierno siempre, la primavera, el renacer, siempre dicen presente. No hay que olvidarlo. Ya es abril.



Publicado por Sole el 14 Ene 2010 en
Diario,
Mis viajes

Hace unos días andábamos por el monte, persiguiendo un monasterio en ruinas (cosas de Gago) al dar la vuelta en una carretera, divisamos entre las hojas una imágen preciosa.
Raudos y veloces nos detuvimos en donde pudimos y volvimos a repetir la frase “si ésto fuera Francia”
Que nadie me tome por fanática franchuta, simplemente que una de las cosas que mas aplaudimos los freaks de la fotografía cuando divisamos una vista estupenda es que alguien mas haya pensado lo mismo y a pocos metros haya un sitio para detenerte sin generar caos en el tráfico ni matar a nadie, ni matarte.
Les apuesto lo que quieran de que si un día recorren carreteras galas, cada vez que vean algo que les lleve a exclamar:-¡Que bonito! inmediatamente después la carretera hará un pequeño arcén, o grande segun las posibilidades y podrán volver atrás cámara en mano para fotografiar esa estampa que ya está en vuestras retinas.

En cambio aqui, lo mas seguro es que esa vista espléndida esté en una curva de imposible frenado, en un cambio de rasante o en una zona donde la calzada es inexistente y claro, cuando finalmente hay un sitio, ya han pasado tantos kilómetros que dejas esa imágen en tu álbum de las “imposibles”
Menos mal que Gago me comprende y cuando digo que vi algo lindo, conduce lo que haga falta para que yo vuelva al punto divisado.

Pontenafonso, está en Noia, es decir, una zona de muchos veraneantes, es para mi mas inexplicable aún que en pleno auge de la “modarutadelosmolinos” al alcalde no se le haya ocurrido montar una ruta aqui.
Son preciosos, contamos algo asi como cinco, pero la cantidad de agua que llevaba el río nos impidió ir mas allá y ver cuantos son en total.

Deben de haber sido construídos en la misma época ya que tienen todos la misma estructura y lo que llama la atención además de que estan cubiertos de enredaderas, que sus tejados son de piedra.
Ni siquiera hay que gastar mucho, tal y como están, simplemente señalizando, limpiando un poco la senda que ya existe, se crea aqui un paseo que en verano sería las delicias de visitantes y locales.
Con la llovizna que caía, las hojas brillaban con miles de gotas y los colores estaban limpios, limpios.
Un paseo que da igual si el ayuntamiento rehabilita, hay que aprovechar porque es un homenaje a la a los colores.
