Publicado por Sole el 2 Sep 2010 en
Epicúrea,
Italia,
Mis viajes
Cuando te metes por las calles de Nápoles entre los miles de olores, emerge uno que cual sedal de pesca te engancha y te lleva a destino. Generalmente un puesto callejero o una Pizzería-Friggitoría.
Nosotros emergimos a codazos dentro de la de Matteo (la Antica).
Gago ya había dado cuenta el día anterior de un Arancine y quería mas.
Para los amigos de Garum y Abastos 2.0 que siempre estan preocupados por platos originales para servir sus delicattessen, creo que de la manera de servir en éste abarrotado local podeís sacar algo…

Menudo servicio!
Jamie Oliver (suele inspirar nuestros viajes a Italia) cuenta que probó la pizza frita en Chianti, donde le contaron que era la mas antigua de todas, en otro libro, me encuentro que es propia de Apulia y los Napolitanos dicen que es suya. Lo que he podido comprobar es que se prepara de diferentes maneras según la zona. Manuel se tomó una Panzotto en Sorbillo, del estilo tradicional, la que es cerrada, con todos los ingredientes dentro. DELICIOSA!!!
En Matteo, nos inclinamos por probar toda una cata de fritos. Algunos mas sabrosos que otros.
Básicamente son croquetas de arroz, de coliflor, de acelga, con calabaza o con carne. Cuando baje un poco la temperatura pongo las recetas.

Ya en casa he preparado la pizza frita abierta, una manera mas sencilla y menos calórica, pero con un resultado sorprendente, la masa queda ligera y sabrosísima con el sabor del aceite.
Para prepararla hay que hacer la masa de pizza normal y tener lista la salsa de tomate, queso mozzarella y una serie de ingredientes para jugar con distintos sabores. Yo utilicé calabacín, quesos de cabra y gorgonzola, albahaca, huevo, alcaparras, jamón y anchoas.
La variante con la pizza normal es que se hacen óvalos medianos, se fríen 30 segundos de cada lado en una sartén con aceite caliente ( yo usé de oliva) y luego se colocan en una bandeja de horno. Se le ponen por encima la salsa de tomate y los distintos ingredientes.
Cuando el queso burbujea y la masa se ve doradita, están listas.
La receta mas al detalle la dejo en mis Fogones.

Publicado por Sole el 12 Jul 2010 en
Epicúrea

Me toca hacer el post ya!, mas que nada porque se junta con la gran Catanza que tenemos éste viernes.
Pero fue una jornada tan buena que aun hoy se recuerda con gusto.
El Viticólogo y Laconada fueron los anfitriones. Visita previa en el Museo del Mar de Vigo, veraniega comida en O Croque, fiesta coctelera en la terraza del restaurante y gintonic tardío en chiringuito de playa, guiados por nuestra invitada de lujo “Carmen Guisándome la Vida”.




La visita al Museo, fue muy amena e instructiva y contó con los especializados comentarios de los blogastrónomos en el acuario. Sargo, decía la guía, “que bueno con patatas” comentaba alguien, “mejor con salasa de…”, cabracho y todo el mundo visualizaba pasteles y mas de uno ya veía una caldeirada cuando la amiga raya se paseaba al lado del cristal, esperando ser fotografiada, inocente de los comentarios que generaba su exhibición.

Manhattans y Dry Martinis nos aguardaban en el restaurante. Un restaurante de vistas paradisíacas al mar.

Crocante de millo con tomate e sardiña

Ravioli de remolacha recheo de txangurro

Crema de chícharos frescos con cigala ó vapor e crocante de albahaca

Taco de pescada de Celeiro o vapor con menestra de verduras e flores

Laminas de lombo de Vaca con mollo de foie de parrulo e aceite de Melanosporum

Cremoso de Iogur ó limón con virutas de chocolate negro

Semifrío de froitos vermellos, laranxa e primaveiras

Los vinos conque acompañamos el menú, fueron Casal de Paula, en la primera parte, donde predominaron cocciones suaves y frescas, pero muy sabrosas y un VX de Gomariz, que maridó muy bien con el plato de carne, que a mi gusto fue de los mas rico del menú.
Mientras el sol acariciaba el mar, nos instalamos en la terraza.

Allí el maestro de los cócteles nos deleitó con su arte y con delicias como Mula Moscovita, Silver Fizz, Caipiroshka de fresa, Whisky sour. Yo me tomé de éstos últimos y estaban perfectos.





Foto de familia, tomada por Carmen Albo, nuestra sonriente y guapa invitada.

Mas miradas, Capítulo 0, Pantagruel Supongo
Publicado por Sole el 9 Jul 2010 en
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Anoche, luego de una tormenta que desmontara el precioso trabajo de la gente de Trevisani, en la Plaza de Abastos, nos dimos cita en el Teatro Principal de Santiago de Compostela, para realizar la entrega de los premios del Concurso de Tapas de éste año. Encomiable el trabajo de la gente de organización y del catering que en menos de 40 minutos desmontaron y montaron todo de nuevo.
Mas de 35.000 tapas vendidas, miles de votos, centenas de tapasportes sellados, dan la pauta del éxito que tiene ésta convocatoria. Eso por no hablar de los 56 establecimientos que prepararon 109 tapas.
Tapas que degusté en su totalidad (y no morí ni gané un kilo mas)
Éste año ha coincidido de manera muy cercana el criterio del público y del jurado en las tapas ganadoras y finalistas, siendo las mismas, también de las mas votadas por el público.
Un doble aliciente para quienes votábamos y para quienes elaboraron.

El primer premio fue para “Xurelo Afumado” del restaurante Calderón, una tapa original, pero a la vez, muy bien estructurada, equilibrada en sabor, textura, cocción y presentación (Chef Siro González)

El segundo para “Queixo con marmelo” de A Tafona. Una tapa deliciosa, donde se ve la maestría pastelera de Lucía Freitas, aun cuando la tapa de cerdo podía haber ganado perfectamente, ya que también era estupenda.

El tercero para “Mexilón con casca” de Restaurante Acio, una tapa muy creativa, exploratoria y diferente, salida de la cabeza inquieta de Yago castrillón

La Tapa favorita del Público,una tapa de las finalistas, “Hamburguesa de Xoubas” del restaurante Castelao y el premio a la excelencia en servicio y sala para “El Olivo” que tenía tres tapas muy buenas.
En éstos días mucha gente me preguntaba cuales eran las tapas buenas, cuales me gustaban, etc, etc.
Y además de las ganadoras, hubo varias que me encantaron, sin exagerar creo que unas 30 o 35 tapas estaban en un nivel muy bueno, luego había términos medios y algunas francamente para olvidar.
Y aqui me atrevo a hacer una breve reflexión.
Muchos de los participantes estan meses pensando, dando vueltas, buscando producto, probando ideas, hasta lograr una tapa, que mas allá de ganar, da alegría y satisfacción al cliente, que al fin y al cabo es el que importa, mientras que otros (los menos) piensan que con prisas y sin mucho meditar, se saca una tapa y listo, porque les interesa mas la caja. Y claro que hay que pensar en ella, pero no hay que olvidar, que el consumidor no es tonto, que por completar una ruta del concurso, irá a tu local, pero no se fideliza, mientras que otros restaurantes o bares de la ciudad, aun sin llevar premio, simplemente presentando un trabajo rico, de buen producto, con rapidez y alegría (digo ésto porque en algun sitio nos ladraron feo) la gente se hace asidua, y en los tiempos que corren eso ya es triunfar.
Santiago (é)tapas está consolidado y muchos de los locales que participan, también lo han hecho en la idea, en el concepto tapa, a otros aun les falta, pero por suerte se ven ganas y empeño de encaminarse y lograr que llegue un momento que para los del jurado, elejir (como ya pasó éste año) entre tantas tapas sea difícil, porque había muchas que podían ser primer premio.
Se que varios de los locales participantes, mantienen unos días mas las tapas. Asi que si pueden no pierdan oportunidad de probar las ganadoras (si no lo hicieron) y algunas de las que para mi también estaban estupendas.
Mar de Garum- Una cucharada de mar profunda y deliciosa. Apta solo para amantes de los caramuxos y las algas. (Si tienen, hay que pedir “Fuego” es muy buena esa tapa)
Ensalada de Verán- De Acio-Fantástica.
Sorpresa de tenreira galega-San Jaime- Muy jugosa y con buen punto la carne.
Rabiños con trigo e cogomelos- A Tafona. Un manjar
Vaso de bacallau, coliflor, ovos e migas del República. Sabores muy controlados. Muy rica
Tartaleta de filloas del Bicoca. Las peras al mencía le van muy bien.
Milfollas de bacallau de la Bodeguilla de San Roque. Sabrosa.
Risotto de San Simón- Viña de Xabi. En su punto, meloso, muy rico y abundante.
PIncho de Pescada y Gamba en Bloody mary. Dos tapas buenísimas de la Cavita
Ravioli de repolo e galiña del Castelao. Sutil el curry, delicadísima tapa.
King Creole de Madam Ragú. Original sabor.
Polbo con ameixas da Bodeguiila de San Lázaro.Tradicional pero muy bien hecha, sabrosa.
Pajalao, Tartar y Mexi-mé del Olivo, las tres tapas estan muy logradas.
Enhorabuena a los partcipantes, a los ganadores,a la organización y a Colineta que mantuvo a flote el grupo “Tapeitor 2010″
Quienes particpamos ayer de la entrega recibimos un precioso libro, que contiene las tapas ganadoras de los últimos años y todas las tapas y sus recetas de éste año. tengo entendido que se podrá comprar en los bares y restaurantes que partciparon. Ya daré mas información.
Fotografías tomadas de Santiago (é) Tapas.
Publicado por Sole el 3 Jul 2010 en
Diario,
Epicúrea
Conocí la economía sumergida, antes de saber que asi se llamaba.
La practicaba mi madre de manera extraordinaria, después de que muriera mi padre y nos dejara como dirían por mi tierra, con una mano atrás y otra delante. O como diría ella, con las cosas sin hacer.
Después de quedar solas, Beatricita se dedicó a sembrar cada rincón del jardín y de la huerta. Todo era comestible. Lechugas, zanahorias, patatas, cebollas, boniatos, calabazas (muchas calabazas) repollos, habas, arvejas. Y las gallinas, dios!, las gallinas comenzaron a multiplicarse. Era mas importante que un pollito recién nacido viviese a que mi hermana o yo necesitáramos algo.
Mas de una noche dormimos con una caja de zapatos al lado de la cama, con la lamparilla de noche encendida para dar calor a unos pollitos que no paraban de piar dentro de camisetas y calcetines viejos. Semejante derroche (el de dejar la luz encendida) solo se justificaba con la vida de una posible ponedora de huevos.
Ahora la nueva cocina alardea de productos de temporada, bah, eso lo supe yo desde los diez años, cuando nos hartábamos de cebollas, o de zanahorias, o de remolchas o de tomates, día si y otro también, según la época del año.
Mirábamos con cariño hacia los canteros colindantes, esperado que otra planta diera sus frutos para poder variar, de verde a rojo, de naranja a marrón.
Pero si algo me sublebaba de aquella dieta de calendario estricta, era la temporada de acelgas. No es que no me gustara, pero generaba en mi una mezcla de quiero y no, que aun hoy no puedo superar. No tengo problema en una ración, pero varias…
La pascualina, esa receta italiana adaptaba al Río de la Plata, le salía de miedo a mi madre, y los buñuelos también.
Pero a éstos últimos llegué a odiarlos, mas baratos que la tarta y mucho mas rápidos, eran la sal de cada día.
Ahora me doy cuenta del esfuerzo que tenía que ser para ella llegar cansada, después de horas de trabajo, a cortar, a veces ya oscurecido, un atado de acelgas, darle un susto de agua hirviendo, y luego picar pequeñito para mezclar con un par de huevos, sal, agua y harina, para luego cucharada tras cucharada volcarlos en una sartén de manteca de vaca.
Mi hermana y yo veíamos como se inflaban y navegaban dorados por la sartén y se perdían luego en el plato grande con papel estraza.
En días de fiesta, mi madre les agregaba queso rallado y nuez moscada. A veces cebolla de verdeo (cebollinos) perejil u orégano fresco.
Una taza de leche, buñuelos y a dormir. A veces solo buñuelos y mate.
Hace unos días paseaba por la finca, viendo como la lluvia fina abrillantaba las hojas de las acelgas y sin pensarlo mucho preparé un atado. Ya en casa lo herví y metí a la nevera. Por un extraño resquicio de la memoria, me llegó el perfume de los buñuelos y hoy a la mañana, me puse a ellos.
Coger la acelga fría entre los dedos, me hizo reír, en contraposición a las veces que los sabañones de pequeña me hicieron llorar. Estrujé con ganas, para ver escurrir el jugo verde. Piqué pequeñito todo. No quise hacer la conseción del queso o la nuez.
Quería ver como sabían hoy a la distancia. En medio de un menú variado.
Y saben a gloria.
Mientras preparaba me parecía oír mi madre que decía, bate, bate, incorpora aire a la masa y asi quedará esponjosa y sequita.
Un plato lleno adorna la sala. Gago y yo le vamos haciendo los honores.
Y en la infancia se me queda una manía.

Publicado por Sole el 19 Jun 2010 en
Epicúrea

Suena Marlango, huele a ducha, a desayuno, a ropa guapa.
De todas direcciones del mapa los Blogastrónomos ponemos una vez mas, rumbo a un encuentro alrededor de una buena mesa.
Invitados y la ausencia de los queridos Xesus y Ana, que a último momento se quedan, pero para celebrar uno de los momentos mas bonitos de una familia.
Brindaremos por ellos, habrá con qué en la sesión de cócteles de después!
Antonio y Xosé, los anfitriones en el Croque del Museo del Mar.
Allá vamos!
Publicado por Sole el 27 May 2010 en
Diario,
Epicúrea

Nada me tranquiliza mas que amasar. Cerrar los ojos y sentir en las palmas de las manos como estallan las burbujas de aire, como se estira, encoge, se moldea, crece, huele. Sentir la tibieza de la masa, cerrar los ojos y sentir como se forma. Respirar al ritmo del movimiento.
Cubrir, esperar, y perfumar la casa tanto, que la vecina que nunca te sonríe, en el ascensor, lo hace y comenta que el pasillo huele que alegra.
Publicado por Sole el 27 May 2010 en
Epicúrea

Desde hace un par de años, en cada escapada a la capital, siempre intentábamos con Manuel, ir a comer a Sudestada. Todo el mundo nos hablaba maravillas, y siendo amantes de la comida asiática, insistimos hasta que lo logramos.
Si quieren ir en fin de semana hay que reservar por lo menos un mes antes, sino, es imposible.
Aprovechando que a Gago lo llevaban a Madrid unas reuniones y a mi me tenía en jaleo la Semana del Libro y la Noche en Blanco, extendimos la semana de trabajo y allá nos fuimos.
Escribiendo ésto, recuerdo que en una de esas reservas frustradas, nos acercamos (por el ansia de comer asiático) a Oam Thom, un sitio fantástico del que ni Gago ni yo hicimos post. Hum, buscaré las fotos…
Lo cierto es que marchamos al nuevo local donde ahora Sudestada ha instalado sus fogones.
Hay muy buenos restaurantes en todo el país, pero creo que los mejores, mas allá de estrellas o guías son aquellos que aun, pasado el tiempo recuerdas cada detalle, aromas, sabores. Y eso pasa con Sudestada, cierro los ojos y alli está todo.
El nuevo local, mas amplio y mas luminoso (dicen) que el anterior, está en la Calle de Ponzano, 85.
Éste local, homónimo al que está en Buenos Aires, resume los dos sures, el sur de Argentina y el Sur de Asia. No tanto porque haya comida de las pampas, sino porque unen la fuerza del viento que por alli impera, con la delicadeza a la hora de presentar un menú extraordinariamente fino, sabroso, estudiado, cuidado y de profunda raíz asiática.
Tres argentinos, Félix Gehle, en sala, Pablo Giudice, gerente y Estanis Carenzo como responsable de cocina, son los responsables de ofrecerte un menú degustación (lo mas recomendable para una primera vez) a 38 euros.
Se comienza con una sopa de miso y un nem cua.

Unos rollito vietnamitas de cangrejo y cerdo, acompañados por hojas fresquísimas de lechuga, cilantro, menta, albahaca y cebollino y que mojas en un caldo riquísimo (ésta idea ya la hemos instaurado como cenas en casa y es de vicio)

Luego llegan los clásicos dumplings de Singapur, rellenos de cerdo y verdura.

El com rang vietnamita, las espectaculares sate kambing, las brochetas maceradas de cordero procedentes de Indonesia y el fantástico curri rojo de carrillera de vaca, que hay que deshilachar antes de comer.



Para finalizar los postres, uno de té verde y otro de mango que te dejan el paladar de seda.


Nos comentaba, creo que, Félix, que estan encantados con el local, y que la gente ha respondido, aunque algunos protestan porque el precio ha subido un poco con respecto al anterior.
A nosotros sinceramente nos pareció un precio muy bueno, para el nivelón que presentan.
Aqui mismo por Galicia, ultimamente está siendo mas que dificil encontrar un menú bueno por menos de 45 euros. Ya firmaba yo para que Sudestada tuviera local por el norte.
Un lugar al que volveremos en cada escapada, sin duda.
Para reservas en Sudestada (Madrid)
915 334 154
Para mis amigos de Argentina, cliquear aqui: Sudestada
Publicado por Sole el 30 Abr 2010 en
Diario,
Epicúrea,
Mis viajes

Desde hace unos años pertenezco, entre otras, a la Red de Bibliotecas de Castilla La Mancha, y cada vez que voy escucho invariablemente la misma pregunta.
Es que a la hora de alojarme, en Albacete, cuando me tocan los pueblos de la Sierra o del Júcar, me quedo invariablemente en Higueruela.
Motivos me sobran.
La Posada es el lugar, alli está Ana, mi amiga, sus padres, sus tíos, hermanos y primos y al llegar yo me siento en casa.
Para quienes hacemos km y pasamos días de hoteles y hostales, nada se agradece mas que un poco de calidez humana.
Y eso en La Posada, lo tengo con creces. Volver es siempre una alegría. Y la mejor, arranca desde sus fogones. Alli la familia mantiene a unos precios increíbles, los mejores platos de la zona, ajo mataero, atascaburra, arroces, carne de caza, gachas, postres caseros. Una maravilla.
Esta vez al llegar, tenía sorpresa, Gazpacho con orugas.
El gazpacho andaluz me gusta, pero el manchego me pierde, esas tortas de pan ácimo que se deshacen empapadas en los caldos del guisado, son de tocar el cielo.
Me gustan todos, los gazpachos con carne de caza variada y el llamado viudo, sin carne, pero con abundante verdura.
La oruga, es una planta de fuerte amargor que se da en el campo en diferentes zonas de la península y que se utiliza con carnes, en algunas ensaladas (la rúcula es de la familia) y en guisados.
Me explican que si no se preparan y recogen adecuadamente el amargor es tal que casi no se puede comer.
Evidentemente tengo frente a mi un plato de “entendidos”. El tío de Ana lo es.
Está delicioso, salgo renovada y con energías para enfrentar la carretera.
¿Cómo no he de volver si además de cuidarme el corazón, en La Posada me cuidan el estómago?
Publicado por Sole el 28 Mar 2010 en
Diario,
Epicúrea,
Mis libros

Marzo es un mes de batir records de km, lo malo, tobillos hinchados, lo bueno, las decenas de libros que devoro. Los hay de aeropuerto, de tren, de autobús (los menos- que me mareo) y de metro. Los marcadores son fundamentales, para ir dejando la huella de por donde vas. El problema se da cuando estás leyendo un libro que te hace mirar a los lados, y no por miedo, sino porque estás experimentando tal placer, que te parece que todo el mundo está invadiendo ese minuto de deleite que estás viviendo.
Sucede eso con Muriel Barbery y su Rapsodia Gourmet. Con éste su primer libro, recibió el Premio Meilleur Livre de Littérature Gourmande, pero no trascendió de su país. El éxito arrollador de La elegancia del erizo, ha hecho resurgir (por suerte) ésta joyita que trasciende lo gastronómico.
En el corazón de París, Pierre Arthens, el crítico gastronómico mas célebre del mundo, está a punto de morir. Admirado por unos y odiado por muchos, Monsieur Arthens lleva años decidiendo el destino de los chefs más prestigiosos, destruyendo y construyendo reputaciones a su antojo. Ahora en sus últimas horas de vida, su pensamiento se posa sobra algo mucho mas sencillo: busca desesperadamente un sabor único, el sabor que un día le hizo feliz.
Comienza asi a desgranar recuerdos. Al leer uno de ellos fue inevitable volver a una experiencia vivida hace unos meses y que por llevar el año que llevo, no había podido contar. Creo que nada resume mejor esa noche como éste párrafo, porque aunque tal vez no sea el mejor japonés del mundo, es por ahora, en el que mejor me he sentido ( ya se sabe, una cena es mas que lo que comes).
Porque el Koy Shunca es una Rapsodia Gourmet y asi cuenta su primera experiencia con un buen japonés el protagonista del libro:

Fue un deslumbramiento. Lo que franqueó así la barrera de mis labios no fue materia ni agua, tan sólo una sustancia intermedia que de la primera había conservado la presencia, la consistencia que resiste a la nada, y de la segunda había tomado prestadas la fluidez y la ternura milagrosas. El verdadero sashimi ni cruje bajo los dientes ni se funde en la lengua. Invita a una masticación lenta y flexible, cuyo fin no es cambiar la naturaleza del alimento sino solo saborear su ligerísima blandicie.
Blandicie,sí:pues no se trata de blandura ni de molicie; el sashimi, polvo de terciopelo en los confines de la seda, tiene algo de ambas y, en la alquimia extraordinaria de su esencia vaporosa, conserva una densidad lechosa que ya querrían para si las nubes. El primer bocado rosa que provocó tal emoción en mi era el salmón, pero aun me quedaba por descubrir la platija, la vieira y el pulpo. El salmón es graso y dulce pese a ser esencialmente magro, el pulpo es estricto y riguroso, tenaz en sus vínculos secretos que tan solo tras una larga resistencia se desgarran por fin bajo el asalto de los dientes. Miré, antes de morderlo, el curioso fragmento dentado, con reflejos rosas y malvas, cómo el nácar, pero casi negro en la punta de sus excrecencias almenadas, lo cogí torpemente con los palillos, en cuyo manejo apenas empezaba a aguerrirme, lo recibí sobre la lengua, impresionada por su compacidad, y me estremecí de placer. Entre ambos, entre el salmón y el pulpo, hallé toda la paleta de sensaciones del gusto, pero conservando siempre esa fluidez compacta que es gloria pura en el paladar y hace inútil todo licor adicional, ya sea agua, cerveza japonesa o sake caliente. En cuanto a la vieira, se eclipsa nada mas tocar la lengua, de tan ligera y evanescente como es, pero largo tiempo después, las mejillas recuerdan su roce profundo; y la platija, por último, injustamente considerada el pescado mas tosco, es una delicadeza con aroma de limón cuya constitución excepcional se afirma bajo las muelas con plenitud pasmosa.
Eso es el sashimi-un fragmento cósmico al alcance de nuestros corazones, mas por desgracia muy lejos de esa fragancia o ese sabor que rehúyen mi sagacidad, si no es mi inhumanidad…












Publicado por Sole el 22 Mar 2010 en
Diario,
Epicúrea

En realidad el convento se llama del Divino Salvador y las hermanas son Cistersiences, aunque al convento se lo conozca como el de Ferreira y a ellas como las Bernardas.
Hace mas de 700 años nacieron bajo la protección de los Bernardos pero a poco cambiaron de orden, sin embargo en la memoria colectiva aun les vive el nombre, llegando incluso alguna gente del pueblo a negar que por alli haya un convento como el que preguntas.

La primera vez que fui, las hermanas estaban de faena desde temprano, y aunque el horno y los robots ahora se ven por la cocina, el principal trabajo era todo a mano, a diferencia de otra cocina conventual que visité en esos días y que por haber sido un permiso especial, no puedo mencionar.

Hasta las hermanas mas mayores, encorvadas sobre la mesa, se afanaban en el trabajo.
La Madre Cruz, fue contándo su historia, enseñándome una lareira y un horno único en Galicia, un horno que alguien debería ayudar al Convento para que sea reparado, porque es una maravilla, que las pocas monjas que aun viven y trabajan no pueden mantener.
En el correr de los días, volví otras veces por el Convento, hablando, llegamos al acuerdo de su presencia en el Fórum, las hermanas tenían y mucho para contar sobre la historia de los dulces, pero ellas solo están cómodas hablando mientras trabajan, asi que la convinación era perfecta, amasar y contar.

No había nada que investigar, la tradición oral permanece viva entre las paredes del Convento, solo había que escuchar y aprender. Por generaciones ha sido asi.
El Císter es una órden con un voto que me resulta digno de resaltar, el de solidaridad.Cuando un convento de la órden necesita algo, inmediatamente se movilizan los demás para solucionar ese problema. Ya sea para intercambiar productos que escasean, o monjas. Asi llega la Hermana Elízabeth desde Colombia, para ayudar en un convento donde el promedio de edad sube cada día y es necesario el trabajo para subsistir.
La Hermana Encarnación, también nos acompaña en el taller del Fórum, durante días ha constatado informaciones con las hermanas mayores. Alguna de ellas entró al convento en el año 36, y sus palabras son oro en polvo para echar luz.
Mientras aprendemos a preparar coquitos, alegrías y golosas que la hermana Elízabeth tiene cronometrados
nos enteramos de como la almendra pasa a ser la reina de los dulces del convento a traves de una rosca, la Rosca de Pantón.

Un dulce que hay indicios se prepara desde el siglo XVII y que decae a principios del siglo XX. Era la tarta de bodas y bautizos, el regalo que se hacía a los médicos o a los jueces. Una hermosa rosca que las monjas han recuperado y que previo encargo se puede degustar.
La receta de los almendrados, no está en manos de toda la congregación. Solo las mayores la saben, a las novicias, les corresponde la molienda, algo que la Madre Cruz defiende, como una garantía de calidad, la recolección en tiempos que en el bosque hubo almendros y la preparación de los demás dulces.
Mientras el taller transcurría, mientras la gente tomaba apuntes y miraba las manos alas de la hermana Elízabeth, la Hermana Encarnación, iba contando.
Muchas veces creemos que la dote de la monjas es para enriquecer la iglesia o la órden, resulta que está para el caso de que esa monja deje la vida conventual y tenga asi, un dinero para empezar su vida fuera.
Ese dinero no se toca, solo una vez en Pantón tuvieron que hacer uso de él. Cosas de los terrenos y papeles no claros, las hermanas se encontraron hace mucho tiempo, conque el bosque no estaba escriturado, y para el convento era fundamental abastecedor de leña y alimentos. Solo había una manera de hacerse con él, el dinero de las dotes, tras una dispensa papal,bajo promesa de devolución, se compró el bosque.
Miramos embelesados un mortero de almendra de trescientos años y las placas que se utilizaban para las primeras galletas.

Entre datos históricos y recuerdos, la hermana Elízabeth nos habla de vitaminas, calcio, hierro, azúcares, etc, como si de nuestra médica de cabecera se tratara.
Lo increíble es que no hay nervios, todo transcurre entre risa y bromas.
Debe ser, como dicen ellas, que los dulces salen mejor con oración, frente a mi pregunta de si durante el taller deberíamos rezar, la sonrisa grande de Elízabeth nos calma:
-La misa de hoy de la Catedral la he hecho por todos vosotros.Ya estamos bendecidos.
Luego la gente se arremolina a su alrededor para comprar sus dulces, para agradecer tanta generosidad y alegría.
Las Hermanas necesitan de nuestra colaboración, asi que si pasan por Ferreira, hagan una visita al Convento y compren sus coquitos, sus almendrados, sus alegrías y sus golosas, que teniendo en cuenta que fueron hechas con risas y buena fe y de manera completamente artesanal, seguro que se llevan a casa algo excelente.

Gracias a Jose, tengo éste recuerdo de un día feliz.
Otras miradas sobre ese mágico día, Utópic Bloc, Capítulo 0, Colineta, Ateneo Fotográfico,