
Hace unos días, andaba por la carretera, camino a una función y escuche por Radio 3, un acento conocido. Era uruguayo.
Hablaba de algo, contaba algo que era increíble, y a la vez solo posible en un país donde la esperanza y las ganas de salir adelante son el motor del ingenio popular.
Hablaba de historias pequeñas que ocultaban grandes tragedias.
Contaba de los sueños truncados de un puñado de habitantes de Melo, una ciudad de la frontera de Uruguay con Brasil, que de repente, alla por el 88, creyeron que por fin la vida les podía sonreir.
Lo increíble es que yo vivía alli en ese entonces y viví una experiencia completamente diferente que hoy no viene a cuento, y que aun mas evidencia las distancias enormes, abismales, en un país tan pequeño.
Todas esas historias, se cuentan en esta película de extraño nombre, al principio.
Cuando se anuncia que el Papa iría a Melo, todos sus habitantes comienzan a pensar como aprovechar, como sacar partido de alguna manera de una presencia que generaba tantas pasiones y que segun la prensa traería desde Brasil y de Uruguay todo, mas de 55.000 visitantes.
El que mas ,el que menos, empeñó, vendió, pidió prestado para poner un puesto de comida, de refrescos, de agua, de medallitas, de banderitas.
Una señora aun hoy está pagando las miles de fetas de fiambre que compró para hacer refuerzos (bocadillos)
César Charlone, director junto a Enrique Fernández, cuenta, mientras yo hago km, como la ilusión corrió como reguero por un poblado de “vagayeros”, de “quileros”, de contrabandistas de poca monta, que a lomos de destartaladas bicicletas atraviesan la frontera para abastecerse y revender unos kilos de azúcar, de café, de yerba mate y que corren como locos para que la aduana móvil no les pille.
Charlone, que es también el encargado de la fotografía, rubro en el que ya estuvo nominado por “Ciudad de dios”, habla de miradas que hoy estan apagadas al recordar ese año fatídico.
Beto, es casi el responsable del título de la película, mientras todos se afanan en calcular cuantos chorizos o bizcochos o tortas fritas van a preparar, el decide que su negocio estará en hacerse cargo de todo lo que la gente luego de semejante comilona, querrá evacuar. Decide construir un baño. Tantas miles de personas,necesitaran un sitio cerrado para gozar de cierta intimidad y calma y sus necesidades primarias quedarían satisfechas a cambio de unas monedas.
Enloquece a su mujer, decepciona a su hija que quiere ser periodista, vende su único bien, la bicicleta que le ayuda cada día a cruzar la frontera y desespera como todos, cuando el Papa en vez de traerles música celestial, les deja una marcha fúnebre.
Ésta tragicomedia viene cosechando premios y laureles en cuanto festival se presenta. Solo espero que alguna sala de las no comerciales, de las que arriesgan por un buen cine, me permita disfrutar de ella.
Mientras he aqui un adelanto.





La Hora de Quevedo- Baltasar Magro.
Los cinco narradores de Bagdad.
Objetos Frágiles-Neil Gaiman. Roca Editorial
Firmin.Sam Savage. Ed.Seix Barral
Confusión e Morte de María Balteira. Una maravilla de
Marica Campos.
El último libro de
Flavio Morganti. "Vacas". Su dignificación sexual y gastronómica. Ed. Everest


Premio Arte y Pico otorgado por
Otorgado por
Otorgado por Siry desde sus
Junio 17th, 2008 at 3:36 am
Me encantó esa película. Creo que es por lejos la mejor pelicula uruguaya.
Un abrazo
Junio 17th, 2008 at 10:27 am
El cine uruguayo… la viveza criolla… Nunca vi ningún film uruguayo como buena “desuruguayizada” que se precie y me avergúenzo en silencio y en público. No se si algún día podré verla, pero mientras carga el vídeo me imagino el dueño del futuro baño para el papa viviendo el cuento de la lechera, poniendo los bueyes delante del arado, la eterna historia del uruguayo medio. Y me siento tan lejana…
Junio 17th, 2008 at 10:45 am
Acabo de ver el vídeo. Tengo los pelos como escarpias. Me dieron unas terribles ganas de aplaudir al director, al guionista, a los actores, de pie como se hace con las grandes obras. No se si será una gran película o no, pero por lo visto, la historia tiene esa calidad que no se muestra en las grandes salas.
“Yo no soy ni voy a ser bagayera”
“Tenía un terrenito y lo vendí. Con esa plata lo invertí en comprar chorizos”
“Yo voy a ser un negro pobre, pero con plata”
“Dios nos va a ayudar” “Y si no ayuda a los pobres, a quién va a ayudar…”
Lo dicho, los pelos como escarpias… HAbrá que verla, habrá que comparla en vídeo, no lo se, pero hay que verla.
Junio 19th, 2008 at 9:10 pm
Sergio y yo la vimos, es excelente y es poco decir. Sergio conoce bien Melo y su gente por haber trabajado varios años ahí. Dice que todo en la pelicula es verdad, que la gente, la vida, el campo, todo es exactamente así. Dice también que hasta ahora es la pelicula uruguaya que le gusta más.
Pero no estamos de acuerdo : él dice que sí, de verdad, se trata de esperanza, que la gente es así, siempre esperando algo mejor. “yo voy a ser un negro pobre, pero con plata” !
A mi me parece triste, casí desesperante porque despues de lo que pasó, la gente, engañada por los periodistas, los medias, la “iglesia”, se quedó aún más pobre y solo queda a los bagayeros pedalear y pedalear aún y aún.
Sergio dice que él lo ve del Sur y yo del Norte …