
Hace unos días recibí mi regalo de cumpleaños. Ir a comer a Arzak. Como suelo ser impresionable, emotiva y poco dada a reflexionar lo que digo, ya que para mi siempre prima lo que siento. Decidí meter a la nevera mis impresiones, ya que durante días, cada vez que recordaba la comida me invadía una sensación de total certeza de haber visitado el paraíso, que me decía: -frena Sole, que tal vez no fue para tanto.
He leído que el laureado chef, presentó en Madrid Fusión dos de los veintiun platos que degustamos, y cual no sería mi asombro a leer en varios foros, e incluso periódicos, que la Piedra Pómez de chocolate estaba hecha a base de la mencionada roca volcánica.
Teniendo en cuenta que Juan Mari lleva una temporada experimentando con minerales, arcilla y demás, no me extrañó, aunque me llamó la atención de que no nos lo hubiera dicho la jefa de sala, que explicaba pormenorizadamente, ademas de informaciones agregadas por Elena Arzak, todos los productos utilizados para saber si había algo que no te gustaba o que te podía hacer mal.
Grande fue mi sorpresa cuando hoy al mediodía lo veo con su amigo Arguiñano, explicando el proceso de esta delicia.
Para los indocumentados (que alguno me leí que se atrevía a insultar a este maestro), no hay ni pizca de dicha piedra, sino que la idea de Elena y el resto del equipo, era encontrar una textura y un color similar. Para eso utilizaron chocolate, blanco y negro, que mediante una serie de reducciones colocaron en un sifón, a través de una máquina de vacio especialmente adaptada, colocaron en diferentes moldes,cantidades suficientes como para construir barras de 15 cm por 5 y luego procedieron a otro tipo de vaciado que deja en el chocolate esa porosidad característica de la piedra y finalmente al frio. Para lograr el tono gris… polvo de berenjena en cantidades justa como para no alterar el sabor.
Para acompañar agua de naranja con polvo de plata.
Al morder uno teiene en la boca la sensación de que miles de piedrecitas etéreas, te ruedan por la lengua y contra lo que podría parecer por su aspecto, no es para nada seco. Una delicia de mutación del chocolate.





La Hora de Quevedo- Baltasar Magro.
Los cinco narradores de Bagdad.
Objetos Frágiles-Neil Gaiman. Roca Editorial
Firmin.Sam Savage. Ed.Seix Barral
Confusión e Morte de María Balteira. Una maravilla de
Marica Campos.
El último libro de
Flavio Morganti. "Vacas". Su dignificación sexual y gastronómica. Ed. Everest


Premio Arte y Pico otorgado por
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Otorgado por Siry desde sus
Febrero 1st, 2008 at 8:00 pm
Pero Sole cómo se te ocurre …
SubirUnPostTanTentadorAEstaHoraDeLaTarde!!!!!
Febrero 1st, 2008 at 9:12 pm
…pero haberlqas haylas!. Mira por donde, al mediodía acabé viendo el final del programa de hoy de Arguiñano, que cocinó una pizza de pescadilla y mejillones de fenomenal aspecto. A continuación Arzak presentó su piedra pómez de chocolate y lo explicó tal cual tu lo haces, con mucha insistencia en el polvo de berenjena de gris.
Febrero 1st, 2008 at 9:46 pm
Vade, reina, lo siento!!!!
Si te sirve de consuelo, no lo puedo hacer en casa.
Colineta, no pensaba escribir hoy, pero obviamente que al hablar Arzak de algo que hacía poco me había deslumbrado con su sabor y textura, y leyendo las tonterías que leí, lo suyo era contar mi experiencia y de alguna manera aclarar a ciertos confusos blogueros que estan pensando llevar la piedra del baño a la mesa. Por su salud digamos.
Y la pizza, sensacional, yo soy muy de amasarlas en casa ya que Manuel es fanático, de hecho puede llegar a ser insólita la lista de ingredientes que hemos colocado encima.Pero lo de la pescadilla me pareció genial.
Febrero 3rd, 2008 at 3:58 am
Se me abrió el apetito. Hasta los aromas me llegan por internet.
Besitos dulces y amistosos!
Febrero 3rd, 2008 at 6:19 pm
Sole querida, que linda explicacion has dado, y que rico se ve que es, la foto esta estupenda, ¡quien pudiera estar alla!
Hay muchas criticas sobre la sofisticacion en las preparaciones, muchos tienen a lo natural, o lo cotidiando, pero hay para todo, para ello existe la maravillosa Libertad.
Un beso muy grande,
Soraya